Un Primavera Sound pasado por agua y plagado de cancelaciones encumbra a Geese
La lluvia y el viento obligaron a suspender las actuaciones de algunos de los principales reclamos de la primera jornada del Primavera Sound Barcelona 2026. Los primeros en caer “por razones meteorológicas”, según rezaba el mensaje que la organización del festival proyectó en las pantallas de sus escenarios sobre las 20:45 horas, fueron Alex G y Mac Demarco.
El mal tiempo persistió y Massive Attack, uno de los platos fuertes de la noche, tampoco subieron al escenario a las 22:00 horas, como estaba previsto. A partir de ese momento, aglomeraciones —sobre todo en la zona de restauración, en el llamado ‘bosque de columnas’— y desconcierto entre el público ante la falta de información.
Alrededor de las 23:00, con el recinto ya desalojado por razones de seguridad, la organización comunicó que la formación de Bristol actuaría pasada la medianoche. Una parte importante del público volvió a entrar y llenó la explanada frente al escenario Estrella Damm, donde debían actuar los autores de ‘Mezzanine’, mientras una veintena de operarios se esforzaban para ponerlo todo a punto. Sin embargo, a la 1:00 de la madrugada, casi dos horas después, la organización anunció en redes sociales la cancelación del concierto de Massive Attack y también las actuaciones de Doja Cat y Bad Gyal.
Decenas de asistentes se presentaron en las casetas de información y pidieron las hojas de reclamación. “Evidentemente, la lluvia no es culpa del festival, pero nos han tenido varias horas sin saber nada de nada. El mensaje en la pantalla no dice nada de Massive Attack”, explicaba a elDiario.es una de las personas que ha rellenado el formulario para hacer constar su malestar con la gestión de esta crisis. “Hemos estado esperando en la puerta, bajo la lluvia y sin información”, añaden tres amigos de Madrid con el abono del festival.
Geese y su rock líquido
La lluvia irrumpió tímidamente sobre las ocho y media de la tarde, durante el concierto de los neoyorquinos Geese, que salieron al escenario con ganas de dejar huella en la historia del rock. “Qué bonita lluvia, qué bonita”, dijo en un más que correcto castellano el líder de la banda, Cameron Winter, en un momento de su actuación. Poco podía imaginar que aquella lluvia acabaría provocando la suspensión de buena parte de los conciertos más esperados de la jornada. Sea como sea, la banda desplegó por segunda vez en nuestro país —la primera fue el miércoles, en la sala Paral·lel 62— su curiosa propuesta, algo así como una conversación entre Radiohead, Tom Waits, The Strokes y Arcade Fire, por extraño que parezca. Lo suyo es un art rock imprevisible, líquido y al mismo tiempo musculoso, a ratos elegante y aparentemente caótico.
Convertidos en uno de los fenómenos más comentados y analizados del último año por ‘Getting Killed’, de 2025, Geese demostraron sobre las tablas que todo el ‘hype’ que les rodea desde la publicación de su cuarto largo está justificado. Y es que Winter derrochó magnetismo y el resto de la banda estuvo a la altura en todo momento. Sacaron la artillería pesada de primeras, con ‘Husbands’ y ‘Getting Killed’, y no faltaron canciones tan celebradas como ‘Crusades’ y ‘I See Myself’.
Otra banda con espíritu aventurero y, en cierto modo, transgresora es Agriculture. Unas doscientas personas se plantaron en el escenario Port, situado junto a la placa fotovoltaica, para verles a pesar de las inclemencias del tiempo. Este curioso y comprometido cuarteto de Los Ángeles salió al escenario Port con una bandera palestina y otra del orgullo trans colgando de sus amplificadores con la intención de desmontarlo a guitarrazo limpio, pero se quedaron a medias. El sonido se fue cuando apenas llevaban veinte minutos tocando. En ese momento ya se había cancelado el concierto de Alex G y empezaba a correr el runrún de que el concierto de Massive Attack corría peligro.
Aiko el Grupo y Mourn: dos joyas estatales
A primera hora de la tarde, cuando nada hacía presagiar tantas cancelaciones, el público mayoritariamente extranjero del Primavera Sound pudo descubrir bandas estatales tan interesantes como Aiko el Grupo y Mourn. “Esperábamos 10 personitas, muchas gracias”, dijeron agradecidas las primeras ante un nutrido grupo de personas moviéndose al ritmo de su punk pop frenético y ultramelódico con títulos como ‘A la mierda’, ‘Soy una fracasada estúpida’, ‘Es la forma que tienes de ocultar algo que hay en tu mente’ y la más reciente ‘Modo Sigilo’.
Las catalanas Mourn volvían al Primavera Sound unos 10 años después de su primera vez en el festival, esta vez con su primer largo cantado en castellano, ‘Letra Ligada’, de 2025. Solo un centenar de personas pudo acceder al espacio en el que tocaban las de Cabrils, y unas cuantas decenas tuvieron que conformarse con escucharlas de lejos. “A los de la cola, ¡os queremos igual!”, les dijo con cariño la guitarrista, Carla Perez Vas. Sin duda, una banda con canciones como ‘Alegre y Jovial’, ’Burriac’ y ‘Barcelona City Tour’ merece un escenario mucho más grande.
Tanto los canadienses Men I Trust, con su suave indie pop, como el estadounidense Father John Misty consiguieron congregar a una numerosa audiencia alrededor del icónico escenario con forma de anfiteatro, un espacio con más de 12.000 metros cuadrados. Aunque ninguno partía con la condición de gran reclamo de la jornada, sus actuaciones fueron de las más celebradas de la noche y dejaron un buen sabor de boca entre los asistentes. En una edición castigada por la lluvia, los dos (y Geese, no olvidemos a Geese) demostraron que un festival es mucho más que los cabezas de cartel.