Los bomberos de València señalan a la jefatura y a Catalá por la desorganización en El Saler y denuncian jornadas de hasta 16 horas
La gestión de la emergencia declarada tras el reciente incendio forestal en el paraje natural de la Devesa de El Saler ha desencadenado una dura reacción sindical en el Ayuntamiento de València. El Sindicato Profesional de Policías Locales y Bomberos (SPPLB) ha denunciado públicamente la actuación de los máximos responsables del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS). La organización sindical ha cerrado filas con la profesionalidad de los efectivos operativos sobre el terreno y ha atribuido la descoordinación durante las tareas de extinción a las directrices fijadas por la escala de mando.
En la exposición de los hechos, el sindicato ha revelado que numerosos bomberos del SPEIS sumaron intervenciones de más de 14 horas continuadas, con casos extremos que alcanzaron las 15 y 16 horas de servicio ininterrumpido. El sindicato sostiene que estas cifras superan con amplitud los límites normativos previstos para trabajos de alta intensidad. Asimismo, la organización ha criticado la falta de relevos efectivos a pesar de la disponibilidad de personal, un hecho que obligó a parte de la plantilla a empalmar la extinción del fuego forestal con la guardia ordinaria en la ciudad, sin espacio para el descanso.
Desde el SPPLB han situado el origen de esta situación en un problema estructural de falta de personal que la jefatura arrastra desde hace años. La entidad denuncia que el modelo municipal confía de forma sistemática en el compromiso y la voluntariedad de los profesionales para suplir la carencia de planificación. Por este motivo, el sindicato ha señalado como responsables directos de las deficiencias a la Jefatura del Cuerpo —a la que achaca una excesiva perfilación administrativa frente a la operativa—, al concejal delegado del área por permitir este esquema de trabajo tras episodios previos como el incendio de Campanar o la dana, y a la propia alcaldesa de la ciudad como máxima autoridad corporativa.
Finalmente, el comunicado contrapone las condiciones vividas en el incendio con la estrategia de comunicación pública de el Ayuntamiento. A juicio del colectivo, la proyección en redes sociales difunde una “ficción” de excelencia que oculta la realidad del servicio: un parque móvil con vehículos obsoletos, fallos en la formación de herramientas complejas y la exclusión de los suboficiales en la logística de los relevos. Ante este escenario, la sección sindical ha exigido la eliminación inmediata de las jornadas maratonianas, el cese de la dependencia de la voluntariedad y la depuración de responsabilidades políticas y directivas.