La brecha de la maternidad: el 47% de las mujeres es madre más tarde de lo deseado debido a la falta de estabilidad y apoyo

elDiariocv

València —

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El deseo de la maternidad mantiene una salud de hierro en la sociedad española, pero choca frontalmente contra un muro de obstáculos socioeconómicos, laborales y biológicos. El 80% de las mujeres en España ya es madre o manifiesta su firme intención de serlo, y un 74% considera la llegada de los hijos una meta vital de primer orden. Sin embargo, la brecha entre esa aspiración y la realidad demográfica resulta abrumadora: mientras el número ideal de hijos se sitúa en 2,4, la media real apenas alcanza los 1,6 hijos por mujer.

Esta desconexión profunda entre los proyectos de vida y los datos de natalidad constituye el eje central del primer Barómetro de la Fertilidad, elaborado por el recién constituido IVI Institute en colaboración con GfK/NielsenIQ. La investigación, presentada el pasado martes en Madrid, analiza a más de 24.000 mujeres de entre 19 y 49 años en nueve países, entre ellos España, Canadá, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. Los resultados dibujan una radiografía exacta de los condicionantes demográficos actuales.

La tendencia a postergar la llegada del primer hijo se extiende por todo el planeta, pero en España adquiere tintes más agudos. El estudio refleja una brecha de entre cinco y siete años de media entre la edad ideal que las encuestadas consideran óptima para ser madres y el momento en el que realmente lo consiguen. En el caso español, el 47% de las mujeres admite haber tenido su primer hijo más tarde de lo deseado, un porcentaje que supera ampliamente la media del 36% registrada en el conjunto de los países analizados.

Durante la presentación del barómetro, el profesor Antonio Pellicer, presidente de IVI Institute, subrayó la necesidad de ampliar el foco más allá de la clínica reproductiva. “La medicina reproductiva ha experimentado una transformación extraordinaria en las últimas décadas y la investigación y el conocimiento han sido fundamentales en ese recorrido. Pero hoy necesitamos seguir impulsando la ciencia y, al mismo tiempo, entender mejor qué está ocurriendo fuera de la consulta: qué circunstancias influyen en cuándo las mujeres pueden hacer realidad su deseo de ser madres”, ha señalado.

Por su parte, Javier Sánchez-Prieto, CEO Global de IVI Institute, valoraba la dimensión internacional del análisis, que permite contrastar las particularidades españolas con un grupo asistencial presente en 15 países, con más de 200 clínicas, cinco centros internacionales de investigación y un balance histórico que supera los 100 nacimientos diarios gracias a sus tratamientos.

La influencia del contexto vital

El barómetro desmonta la idea de que la maternidad responde exclusivamente a una decisión individual. Factores como la estabilidad laboral, la situación económica, el acceso a la vivienda, la existencia de pareja y las posibilidades reales de conciliación familiar condicionan el calendario reproductivo de las mujeres.

Los datos sobre conciliación en España resultan elocuentes: solo la mitad de las encuestadas asegura haber contado con suficiente flexibilidad laboral en sus puestos de trabajo, y menos de un tercio declara haber tenido a su disposición servicios de ayuda destinados al cuidado infantil.

“El Barómetro nos permite comprender mucho mejor cuándo y cómo se produce hoy la maternidad. La maternidad no depende únicamente del deseo: la edad y el momento vital, la pareja, la vivienda, la situación económica, la estabilidad laboral o la conciliación forman parte también de la realidad de las mujeres y de nuestras pacientes”, explica Nicolás Naranjo, CEO de IVI Institute Iberia, Latam y Chequia. A su juicio, entender el peso de estas variables permite obtener una fotografía completa de un camino jalonado de renuncias y aplazamientos.

La infertilidad silenciosa y el coste emocional

A las dificultades estructurales se suma el factor biológico. Una de cada seis mujeres españolas —lo que equivale a unos 1,5 millones de personas— ha experimentado infertilidad en algún momento de su vida, y alrededor de 350.000 se han enfrentado a esta situación en los últimos doce meses. Ante este diagnóstico, la respuesta médica es notable: un 25% de las mujeres totales ha consultado alguna vez a un profesional sanitario por problemas de fertilidad, un porcentaje que asciende hasta el 81% entre aquellas que han sufrido directamente episodios de infertilidad.

Hablar abiertamente de reproducción deja de ser un tabú, tal y como refleja que nueve de cada diez españolas compartirían sus dificultades con su entorno. No obstante, el tránsito por los tratamientos de reproducción asistida acarrea una factura psicológica considerable. El 85% de las mujeres reconoce haber padecido emociones negativas —como ansiedad, estrés o miedo al fracaso—, aunque estas convivan de manera simultánea con sentimientos de esperanza e ilusión expresados por el 54%.

Pese a este impacto emocional, el sistema de apoyo asistencial muestra carencias. Aunque el 57% de las pacientes considera fundamental contar con soporte psicológico especializado durante los procesos clínicos, solo el 48% afirma que se le ofreció este recurso en su clínica.

“Un proceso de fertilidad no puede entenderse únicamente desde su dimensión clínica. También tiene implicaciones emocionales, personales, familiares y económicas. Por eso, es importante avanzar hacia una atención cada vez más integral y personalizada, capaz de entender a cada persona y acompañarla a lo largo de todo el proceso”, concluye la doctora Vanessa Vergara, directora médica de IVI Institute Iberia, Latam y Chequia.