Colegios profesionales valencianos alertan de que la desaparición de la Conselleria de Servicios Sociales “debilita el sistema”
Varios colegios profesionales valencianos han mostrado su rechazo a la remodelación del Consell ejecutada por el presidente Juan Francisco Pérez Llorca por la que la Conselleria de Servicios Sociales ha quedado integrada en la de Justicia.
En concreto, el Col·legi Oficial d’Educadores i Educadors Socials; el Col·legi de Psicologia de la Comunitat Valenciana; y els Col·legis Oficial de Treball Social d’Alacant, Castelló i Valencia, han expresado su profunda preocupación por la decisión anunciada por el presidente de la Generalitat Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca, de no designar una persona titular al frente de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia, tras la salida de Elena Albalat, e integrar la mayor parte de sus competencias en la Conselleria de Justicia, Transparencia y Participación.
Las entidades firmantes alertan de que esta reestructuración puede debilitar el rango institucional de los Servicios Sociales, comprometer el desarrollo del sistema público y tener consecuencias directas tanto en las condiciones de trabajo de las y los profesionales como en la atención a la ciudadanía. Por ello, reclaman que se garanticen la continuidad, los recursos y la especificidad del sistema de Servicios Sociales de la Comunitat Valenciana.
Desde los cinco colegios profesionales han insistido en que los Servicios Sociales constituyen el cuarto pilar del Estado del Bienestar. “No son un apéndice ni un servicio secundario, sino una estructura pública compleja, técnica y esencial que atiende a miles de personas en situación de vulnerabilidad, dependencia, riesgo de exclusión o emergencia social», señalan. Por este motivo, consideran que necesitan una conselleria propia, con liderazgo político específico, capacidad presupuestaria, especialización y recursos suficientes para dar respuesta a la realidad social valenciana.
Impacto en las y los profesionales y en la atención a la ciudadanía
Según los colegios, la reorganización administrativa genera una “seria alarma” en el sector por las consecuencias que puede tener en dos ámbitos fundamentales: en primer lugar, las y los profesionales de la Educación Social, la Psicología y el Trabajo Social se encuentran exhaustos y sobrecargados en su día a día, al tiempo que gestionan de manera constante el impacto social de las emergencias. La pérdida de representación institucional específica de los Servicios Sociales amenaza con agravar la sobrecarga laboral, frenar el desarrollo normativo y la consolidación de las plantillas, y dificultar una interlocución directa y especializada con la administración autonómica.
En segundo, las personas en situación de dependencia, las familias cuidadoras, la infancia, la juventud, las personas mayores y los colectivos más vulnerables, no pueden permitirse interrupciones, dilaciones ni incertidumbres administrativas. La desaparición de una conselleria específica puede poner en riesgo la agilidad en la tramitación de la dependencia, las resoluciones de ayudas, la acción concertada y las órdenes de desarrollo normativo vigentes.
Una llamada a la responsabilidad institucional
“Los Servicios Sociales no pueden quedar diluidos dentro de una conselleria con un ámbito de competencias tan amplio y diverso. Su especificidad requiere una estructura institucional propia que garantice una dirección política especializada, una planificación a largo plazo y una estrecha coordinación sociosanitaria”, han explicado.
Además, han advertido de que “reducir la estructura política de los Servicios Sociales repercute directamente en la calidad de la atención y en la garantía de derechos de la ciudadanía más vulnerable, además de precarizar la labor de las y los profesionales que sostienen el sistema”.
Las entidades profesionales entienden que la Generalitat tiene competencias para reorganizar su estructura ejecutiva, pero advierten de que la política social de la Comunitat Valenciana no puede dar pasos atrás. Por ello, solicitan al presidente del Consell que reconsidere la decisión y restituya una conselleria específica de Servicios Sociales.
Asimismo, exigen que se garantice la continuidad de los compromisos económicos, las convocatorias de subvenciones, las resoluciones de dependencia y de la Renta Valenciana de Inclusión (RVI), el Contrato Programa y la acción concertada, sin interrupciones; que asegure la estabilidad laboral y profesional de las y los profesionales de la Educación Social, la Psicología y el Trabajo Social, así como de los equipos interdisciplinares del sistema público y de la iniciativa social; y que se mantenga un espacio de diálogo fluido y directo con los colegios profesionales antes de adoptar decisiones de gran trascendencia estructural.
Los colegios firmantes recuerdan que los problemas sociales de la ciudadanía y las demandas de las profesionales de la Educación Social, la Psicología y el Trabajo Social no se detienen por una remodelación de gobierno. Por ello, reclaman estabilidad, garantías y el máximo compromiso institucional con el bienestar de toda la sociedad valenciana.
“Los Servicios Sociales no solo gestionan ayudas: educan, acompañan y generan oportunidades de inclusión. Sin una conselleria propia, esta función transformadora corre el riesgo de quedar desdibujada”, concluyen.