La AVL apoya, con dieciséis votos a favor, dos en contra y dos abstenciones, el topónimo de València con la “correcta” denominación actual

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València —

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La Acadèmia Valenciana de la Llengua se pronunció en la sesión plenaria del 27 de febrero sobre la propuesta del cambio de nombre del municipio de València impulsada por el Ayuntamiento que pide hacer oficial la denominación bilingüe de la ciudad (Valéncia / Valencia).

El pleno de la Acadèmia, en su informe, aprobado con dieciséis votos a favor, dos votos en contra y dos abstenciones, considera que la denominación correcta y adecuada “desde el punto de vista histórico y lingüístico es la forma tradicional y única València”. En todo caso, explican, si el Ayuntamiento de València decide proponer para la aprobación oficial la forma doble, en contra del criterio de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, “la solución bilingüe adecuada es València / Valencia”.

La Acadèmia ha analizado exhaustivamente el conjunto de datos etimológicos, fonéticos, documentales y normativos sobre el topónimo, así como las novedades específicas aportadas en el estudio técnico que contiene el expediente administrativo de la Dirección General de Administración Local. De este análisis, concluye que el estudio técnico incorporado por el Ayuntamiento de València “no aporta ninguna novedad relevante y no ofrece un corpus argumental sólido que permita justificar el abandono de la forma normativa y oficial hasta ahora. Las consideraciones presentadas resultan insuficientes y carecen de fundamentación necesaria para avalar un cambio toponímico de esta magnitud”.

Asimismo, el estudio técnico del Ayuntamiento no expone ningún fundamento histórico ni lingüístico que justifique la forma en castellano y la denominación bilingüe, tal como fija el decreto 69/2017 del Consell: “En consecuencia, esta institución ratifica íntegramente la posición sostenida en el informe de 2016 y lo hace, además, ampliando los argumentos, y considera injustificado modificar la forma valenciana del topónimo”.

Criterios para la fijación de la toponimia

El informe elaborado por la Sección de Onomástica y aprobado por el pleno ofrece un análisis exhaustivo del nombre de la principal ciudad valenciana, atendiendo criterios lingüísticos e históricos. De la aplicación y el estudio de estos criterios se desprende que la denominación correcta es València, con acento grave, puesto que “se ajusta de modo coherente a la etimología, a la tradición escrita y al corpus normativo vigente, y que no existen motivos de peso suficientes para modificarla a favor de la propuesta Valéncia”. “Este enfoque global permite tener en cuenta todos los criterios aplicables, y va más allá de atender únicamente al aspecto concreto de la pronunciación local para determinar la forma oficial de un topónimo”, insisten.

Según el informe, la Sección de Onomástica ha consolidado, a lo largo del trabajo en más de sesenta expedientes de cambio de nombre, “una metodología sólida basada en la deliberación sobre tres pilares fundamentales: etimología, pronunciación y documentación histórica, junto con la coherencia con el corpus normativo”.

El informe señala que la normativa ortográfica establece que la representación escrita tiene que seguir las reglas ortográficas generales de la lengua, y que el topónimo “se tiene que tratar como cualquier otra unidad léxica análoga. Por eso, la forma tiene que ser coherente con palabras de la misma familia morfológica (paciència, consciència, adherència)”.

Etimología

El informe sostiene que la etimología del topónimo es inequívoca: “Se formó a partir del nombre abstracto del latín clásico valÄ•ntÄ­a (‘fuerza, fortaleza’), con e breve. Además, se explica que la evolución del sufijo -Ä•ntÄ­a sigue un proceso generalizado, compartido por el todo el corpus que lo incluye, y que el topónimo València no se puede analizar aisladamente”. Por eso, los argumentos comparativos utilizados en el estudio técnico con los nombres Dénia o L’Énova se consideran metodológicamente “inválidos, dado que estos topónimos tienen evoluciones fonéticas y etimológicas totalmente diferentes (no derivan de una e breve latina ni contienen el sufijo -Ä•ntÄ­a)”.

Pronunciación

Sobre la pronunciación, el informe señala que la distribución real del timbre de la vocal no coincide con la distinción dialectal clásica: “La vocal tónica del topónimo se pronuncia cerrada en valenciano y en parte de las variedades occidentales de la lengua, pero también en algunas zonas de la variedad oriental; en cambio, se pronuncia abierta en zonas también occidentales, circunstancia que desmonta la dicotomía occidental = é / oriental = è defendida por algunos autores”.

El informe destaca que, en textos poéticos desde la edad media, València rima con palabras acabadas en -ència: “Esto es relevante, porque muestra coherencia histórica sostenida, independientemente del timbre concreto (cerrado o abierto) en cada periodo”.

En cuanto al ‘conservadurismo de los topónimos’, el informe recuerda que este conservadurismo afecta sobre todo a la persistencia del nombre, pero no impide la evolución fonética. De hecho, continúan, los topónimos “también asimilan fenómenos modernos (p. ej. el apitxament), sin que esto suponga un cambio ortográfico, y por tanto no se puede justificar sólidamente que el topónimo haya mantenido inalterable en el tiempo el timbre de la vocal tónica de un periodo determinado”.

Documentación y tradición escrita

El topónimo València, sostiene la AVL, es un nombre “extraordinariamente documentado en fuentes latinas, griegas, árabes, medievales y modernas”. El informe destaca que la grafía Valéncia es “inexistente” en los usos oficiales y solo aparece esporádicamente en algunos testigos muy concretos. En cambio, València “es la forma generalmente utilizada desde los estudios de Sanchis Guarner, las Normes de Castelló (1932) y también es la denominación establecida en la legislación autonómica y estatal posterior (Estatuto de Autonomía y Ley 25/1999). Además, es la forma utilizada institucionalmente por el Ayuntamiento de València, las universidades, la Diputación y en las obras normativas de la AVL (GNV, DNV, NTV)”.