La Acadèmia Valenciana de la Llengua tumba el cambio de topónimo de València que impulsan PP y Vox en el Ayuntamiento
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La Acadèmia Valenciana de la Llengua tumba el cambio en el topónimo València que impulsa el gobierno municipal de María José Catalá. El pleno del ente estatutario rechazó este viernes cambiar a 'Valéncia', como pretende el equipo de PP y Vox en el Ayuntamiento, que han hecho de la cuestión una batalla política identitaria.
El pasado mes de diciembre el pleno municipal aprobó elevar a la Generalitat la modificación de la nomenclatura oficial de València a la doble denominación Valéncia/Valencia, a propuesta del gobierno local. Catalá y Vox llevan años empeñados en cambiar el nombre de la ciudad, después de que el equipo de gobierno de Joan Ribó aupara la forma con acento abierto. Esta vez, la medida salió adelante gracias a los votos a favor del equipo de PP y Vox y en contra de Compromís y PSPV. Se presentaron un millar de alegaciones en este proceso, que ha causado gran revuelo.
La decisión de PP y Vox no ha sido validada por la Acadèmia, paso fundamental para el cambio. El informe es vinculante. El organismo estatutario sí acepta, según publica Las Provincias, la doble denominación en valenciano y castellano: València y Valencia.
El ente estatutario ya se había manifestado en contra de la propuesta de PP y Vox. El Ayuntamiento se basó en las apócrifas normas del Puig para impulsarla, pese al rechazo de los filólogos. Solo un académico suscribió el informe y el secretario del pleno recordó que la modificación debía pasar por la AVL.
Según las fuentes consultadas por la Agencia Efe, el pleno de la AVL aprobó este viernes el documento por una mayoría muy amplia, y el lunes será remitido a la Dirección General de Administración Local de la Generalitat.
El Ayuntamiento rechaza el informe
El Ayuntamiento de Valencia considera que la institución académica “ha perdido una oportunidad histórica para acercarse a la realidad lingüística y social de la ciudad” y acusa a la entidad de “falta de lealtad institucional” por no hacer público el informe.
Sobre la información que se ha difundido en prensa, acerca de la denominación, el consistorio insiste en que “la que la denominación en castellano ha sido la oficial hasta la llegada, en 2015, del gobierno de Compromís y del Partido Socialista de País Valencià que borraron del nombre de la ciudad una de las lenguas oficiales de la Comunitat Valenciana”. Apunta el gobierno local que es competencia de los ayuntamientos decidir si propone adoptar la doble denominación. Es una posibilidad legal de cada ayuntamiento valenciano.
Sobre el acento cerrado de Valencia, la Academia Valenciana de la Lengua “prefiere mantenerse alejada del valenciano que emplea la ciudadanía, haciendo caso omiso a la pronunciación real y tradicional de la mayoría de los ciudadanos”, reprocha el consistorio.
Cuando el Ayuntamiento de Valencia conozca el informe adoptará todas las medidas a su alcance, concluye.
La oposición pide respetar el criterio de la AVL
La secretaria general del PSPV-PSOE en València y delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé, ha lamentado en X que la alcaldesa, María José Catalá, gastara “el dinero de todos y todas en un informe hecho a medida para atacar el valenciano”, y le ha advertido de que “los criterios académicos no se compran”.
Por su parte, el concejal de Compromís en el Ayuntamiento Pere Fuset ha exigido a Catalá “que respete la ley y acate el dictamen de la AVL, como hizo Rita Barberá desde 2009, y no ha sabido hacer ella por pura estrategia política”.
“Cualquier cosa que no sea aceptar un informe vinculante sería prevaricar como ya advirtieron los servicios jurídicos del Ayuntamiento”, ha manifestado, y ha considerado que “el supuesto debate sobre cómo se tiene que escribir un topónimo nunca tendría que haber salido del terreno de la lingüística”.