Catalá se vale de los dos concejales investigados y expulsados de Vox para aprobar sus presupuestos de 2027

El Ayuntamiento de València, gobernado por María José Catalá, saca adelante sus últimos presupuestos del mandato. El pleno de octubre ha dado luz verde a la aprobación provicional de las cuentas públicas, con el apoyo del PP y Vox, y de los dos concejales expulsados del partido ultra a los que mantiene con competencias de gobierno. Juan Manuel Badenas y Cecilia Herrero han avanzado en el debate que apoyarían las cuentas públicas, dos días después de su salida del grupo municipal, por “coherencia” con “los principios, ideas y valores con los que fuimos elegidos”, y finalmente han dado su voto favorable al proyecto presupuestario, que marca una cifra récord en la ciudad.

Vox comunicó la expulsión de los dos concejales, ambos investigados en distintas causas judiciales, el pasado martes. Badenas está investigado por la entrada en el Sindicato de Estudiantes de València, grabada y denunciada en Fiscalía, y Herrero por delito de odio a raíz de una serie de publicaciones con tinte xenófobo. Los dos ediles han sido también expulsados del grupo municipal y actualmente son concejales no adscritos, pero no han perdido sus competencias de gobierno -Patrimonio municipal y Responsabilidad patrimonial, respectivamente-. Los ediles ya fueron expulsados cautelarmente en 2025 y readmitidos en el grupo, aunque la investigación interna continuó.

Los ediles han asegurado que su expulsión se debe a conflictos internos en el partido. Badenas ha asegurado que se enteraron por el secretario municipal del Pleno —aunque publicó un vídeo en sus redes sociales explicando su expulsión el mismo martes—. El que fuera portavoz de la formación ultra ha apuntado que, entre otras cuestiones, se les afeó estar al lado de una concejala socialista en un minuto de silencio contra la violencia machista —por protocolo municipal, ha dicho—, “haber asistido a un acto que ha realizado Iván Espinosa de los Monteros, o asistir a una cena en Rivas Vacíamadrid con compañeros y amigos para hablar de aficiones o ideas comunes”.

Los grupos de la oposición han subrayado la posición de tránsfugas de Badenas y Herrero y se lo han afeado a la dirigente popular. “¡Cómo han de ser de indecentes para que Abascal los expulse de Vox! Y, aun así, Catalá no tendrá ningún problema en contar con sus votos, porque no tiene ningún inconveniente en llegar a acuerdos con personas racistas, homófobas y deshonestas”, ha afirmado Papi Robles, portavoz de Compromís. Para Robles, la expulsión no va acompañada de ningún cambio real en la manera de gobernar: “Cuando se trata de mantener el poder, parece que todo vale”.

Las cuentas aprobadas este viernes tienen un mes para salir a exposición pública y volver al pleno. Si Catalá logra amarrar a los dos díscolos de Vox, las cuentas se aprobarán de manera definitiva.