Cuando la lucha ciudadana vence a la especulación: arranca el concurso del jardín de Jesuitas de València en el que se proyectó un hotel

“Un jardín singular inspirado en el paisaje agrícola valenciano y una supermanzana verde que articulará el Jardín Botánico en continuidad con el Jardín de las Hespérides, la gran vía de Fernando el Católico, las calles peatonales peatones adyacentes, el espacio del colegio de San José, el paseo de la Petxina y el Jardín del Túria”. Así explicó este jueves el alcalde de València, Joan Ribó, el ámbito de actuación del proyecto del jardín de Jesuitas durante la presentación del concurso de ideas del que saldrá su diseño.

La nueva zona verde se bautizó recientemente con el nombre de la historiadora del arte, activista vecinal e hija predilecta de la ciudad Trini Simó, en homenaje a una de las integrantes de la plataforma Salvem el Botànic con la idea de preservar en la memoria la lucha vecinal que permitió frenar la construcción de un enorme hotel junto al Jardín Botánico, para construir en su lugar el mencionado jardín en una parcela con una superficie de 7.215 metros cuadrados.

Fue el 17 de junio de 1995 cuando Salvem el Botànic convocaba un abrazo cívico para unir simbólicamente la manzana de Jesuitas y el Jardín Botánico en el que se proyectó el hotel, hoy previsto, gracias a la plataforma vecinal y tras años de negociaciones, junto al viejo Mestalla.

Unas mil quinientas personas participaron en aquel acto, que fue el inicio de una serie de movilizaciones que se sucedieron a lo largo de 13 años para hacer frente a la presión inmobiliaria.

Veintiséis años después, la ciudadanía podrá conocer el diseño definitivo de una nueva zona verde para uso y disfrute de todos los vecinos y vecinas en un emplazamiento que iba a quedar restringido a un uso turístico.

Un hecho que Ribó puso en valor durante la presentación del concurso de ideas: “La sociedad valenciana ha tenido siempre la voluntad de luchar para tener una ciudad saludable, sostenible, verde. Salvem el Botànic nació en 1995, ya hace 26 años, y con este concurso de proyectos queremos satisfacer esta reivindicación tan larga y complicada. Hoy damos un paso histórico para hacer del solar de Jesuitas el nuevo Jardín de Trini Simó”, ha indicado el alcalde, quien ha recordado que llevará el nombre de “la histórica activista vecinal —miembro de la plataforma Salvem el Botànic— como referente de los movimientos ciudadanos que tanto han luchado durante décadas para hacer de València una ciudad más habitable”.

El alcalde señaló: “Cumplimos con nuestro compromiso de hacer cada día una ciudad más verde y sostenible. Y al mismo tiempo damos respuesta a las reivindicaciones ciudadanas, con un proyecto innovador, arraigado en nuestro medio ambiente y basado en el diseño”.

Características del concurso

El concurso que servirá para diseñar la nueva infraestructura verde nace después del convenio firmado entre el Ayuntamiento y la Universitat de València, en el que se recogen las condiciones para la obra de ajardinamiento. Así, se tiene que dar una solución integral al solar, de propiedad municipal, de forma que complemente la colección del Jardín Botánico de la Universidad y el Jardín de las Hespérides.

El conjunto será un jardín singular que tendrá como motivo principal el cultivo valenciano y la agricultura urbana y que no se cederá a terceros. Será propiedad del Ayuntamiento, que se encargará tanto de la construcción como del posterior mantenimiento. Por su parte, la Universitat de València colaborará con el consistorio en la redacción del proyecto y la posterior dinamización didáctica y cultural del espacio.

La nueva zona verde, visitable y abierta al público, será un espacio formativo sobre 'Horta, su historia y biodiversidad, la alimentación de proximidad y la sostenibilidad, cuya base científica será aportada por la Universitat de València, que también se ocupará del aprovechamiento didáctico y educativo posterior y del mantenimiento a largo plazo del contenido científico.

El vicealcalde y regidor de Ecología Urbana, Sergi Campillo, detalló otros criterios que deberán tener en cuenta los equipos que se presenten al concurso: el cumplimiento del plan especial de protección del entorno del Botánico; la justificación del cierre o no de la parcela, parcialmente o en su totalidad; la vinculación con los espacios públicos y arquitecturas circundantes de la manzana del Botánico; el planteamiento de la gestión y mantenimiento de los espacios de formación, recreo, contemplación o trabajo, y el mantenimiento de la memoria histórica y cívica, puesto que se pretende “poner en valor la lucha vecinal y civil para conseguir este jardín”.

Además, la propuesta debe estar alineada con el Plan Verde y de la Biodiversidad de València, que tiene como objetivo “la creación de espacios verdes estructurales para contribuir a la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía y la formación de una estructura verde resiliente, llena de valores culturales y ambientales”.

Es la primera vez que el Ayuntamiento hace uso de este modelo de concurso, en una fase, con jurado y financiado al 100% con fondos propios, que se consensuó con el Colegio de Arquitectos.

Según Campillo, tiene como ventajas que garantiza propuestas anónimas, un jurado multidisciplinar, no se evalúan criterios meramente numéricos y potencia la participación. El jurado de expertos seleccionará las tres mejores propuestas, con una dotación económica de 10.000 euros, el primer premio; 5.000, el segundo, y 3.000, el tercero.

Al equipo ganador del primer premio se le adjudicará también la redacción del proyecto básico y de ejecución, la dirección facultativa de las obras, así como el proyecto y la memoria de intervención arqueológica, por un importe máximo de 187.157 euros.

Está previsto que los pliegos del concurso se publiquen en las próximas semanas y que el equipo redactor esté seleccionado hacia el otoño. Este dispone de un plazo de seis meses para redactar el proyecto. Después se tendrá que licitar la ejecución de la obra por un importe máximo estimado de 2.372.049,51 euros (IVA incluido).

En cuanto al jurado de expertos, lo presidirá el alcalde o la persona en quien delegue. Serán vocales: un representante del Ayuntamiento de la comisión técnica surgida a raíz del convenio entre el consistorio y la Universitat de València, un representante de la Universidad de esta comisión técnica, un arquitecto o arquitecta del equipo redactor del Plan Especial del Botánico, una persona responsable de la exposición “Botánico-Jesuitas. Un paisaje compartido”, una persona representante de la entidad Hort Urbà Botànic-Jesuïtes (continuadora de la plataforma Salvem el Botànic), el gerente del Consell de l’Horta. y el jefe del servicio municipal de Proyectos Urbanos. Actuará como secretario el jefe del servicio municipal de Jardinería Sostenible.

“Un jardín singular inspirado en el paisaje agrícola valenciano y una supermanzana verde que articulará el Jardín Botánico en continuidad con el Jardín de las Hespérides, la gran vía de Fernando el Católico, las calles peatonales peatones adyacentes, el espacio del colegio de San José, el paseo de la Petxina y el Jardín del Túria”. Así explicó este jueves el alcalde de València, Joan Ribó, el ámbito de actuación del proyecto del jardín de Jesuitas durante la presentación del concurso de ideas del que saldrá su diseño.

La nueva zona verde se bautizó recientemente con el nombre de la historiadora del arte, activista vecinal e hija predilecta de la ciudad Trini Simó, en homenaje a una de las integrantes de la plataforma Salvem el Botànic con la idea de preservar en la memoria la lucha vecinal que permitió frenar la construcción de un enorme hotel junto al Jardín Botánico, para construir en su lugar el mencionado jardín en una parcela con una superficie de 7.215 metros cuadrados.

Fue el 17 de junio de 1995 cuando Salvem el Botànic convocaba un abrazo cívico para unir simbólicamente la manzana de Jesuitas y el Jardín Botánico en el que se proyectó el hotel, hoy previsto, gracias a la plataforma vecinal y tras años de negociaciones, junto al viejo Mestalla.

Unas mil quinientas personas participaron en aquel acto, que fue el inicio de una serie de movilizaciones que se sucedieron a lo largo de 13 años para hacer frente a la presión inmobiliaria.

Veintiséis años después, la ciudadanía podrá conocer el diseño definitivo de una nueva zona verde para uso y disfrute de todos los vecinos y vecinas en un emplazamiento que iba a quedar restringido a un uso turístico.

Un hecho que Ribó puso en valor durante la presentación del concurso de ideas: “La sociedad valenciana ha tenido siempre la voluntad de luchar para tener una ciudad saludable, sostenible, verde. Salvem el Botànic nació en 1995, ya hace 26 años, y con este concurso de proyectos queremos satisfacer esta reivindicación tan larga y complicada. Hoy damos un paso histórico para hacer del solar de Jesuitas el nuevo Jardín de Trini Simó”, ha indicado el alcalde, quien ha recordado que llevará el nombre de “la histórica activista vecinal —miembro de la plataforma Salvem el Botànic— como referente de los movimientos ciudadanos que tanto han luchado durante décadas para hacer de València una ciudad más habitable”.

El alcalde señaló: “Cumplimos con nuestro compromiso de hacer cada día una ciudad más verde y sostenible. Y al mismo tiempo damos respuesta a las reivindicaciones ciudadanas, con un proyecto innovador, arraigado en nuestro medio ambiente y basado en el diseño”.

Características del concurso

El concurso que servirá para diseñar la nueva infraestructura verde nace después del convenio firmado entre el Ayuntamiento y la Universitat de València, en el que se recogen las condiciones para la obra de ajardinamiento. Así, se tiene que dar una solución integral al solar, de propiedad municipal, de forma que complemente la colección del Jardín Botánico de la Universidad y el Jardín de las Hespérides.

El conjunto será un jardín singular que tendrá como motivo principal el cultivo valenciano y la agricultura urbana y que no se cederá a terceros. Será propiedad del Ayuntamiento, que se encargará tanto de la construcción como del posterior mantenimiento. Por su parte, la Universitat de València colaborará con el consistorio en la redacción del proyecto y la posterior dinamización didáctica y cultural del espacio.

La nueva zona verde, visitable y abierta al público, será un espacio formativo sobre 'Horta, su historia y biodiversidad, la alimentación de proximidad y la sostenibilidad, cuya base científica será aportada por la Universitat de València, que también se ocupará del aprovechamiento didáctico y educativo posterior y del mantenimiento a largo plazo del contenido científico.

El vicealcalde y regidor de Ecología Urbana, Sergi Campillo, detalló otros criterios que deberán tener en cuenta los equipos que se presenten al concurso: el cumplimiento del plan especial de protección del entorno del Botánico; la justificación del cierre o no de la parcela, parcialmente o en su totalidad; la vinculación con los espacios públicos y arquitecturas circundantes de la manzana del Botánico; el planteamiento de la gestión y mantenimiento de los espacios de formación, recreo, contemplación o trabajo, y el mantenimiento de la memoria histórica y cívica, puesto que se pretende “poner en valor la lucha vecinal y civil para conseguir este jardín”.

Además, la propuesta debe estar alineada con el Plan Verde y de la Biodiversidad de València, que tiene como objetivo “la creación de espacios verdes estructurales para contribuir a la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía y la formación de una estructura verde resiliente, llena de valores culturales y ambientales”.

Es la primera vez que el Ayuntamiento hace uso de este modelo de concurso, en una fase, con jurado y financiado al 100% con fondos propios, que se consensuó con el Colegio de Arquitectos.

Según Campillo, tiene como ventajas que garantiza propuestas anónimas, un jurado multidisciplinar, no se evalúan criterios meramente numéricos y potencia la participación. El jurado de expertos seleccionará las tres mejores propuestas, con una dotación económica de 10.000 euros, el primer premio; 5.000, el segundo, y 3.000, el tercero.

Al equipo ganador del primer premio se le adjudicará también la redacción del proyecto básico y de ejecución, la dirección facultativa de las obras, así como el proyecto y la memoria de intervención arqueológica, por un importe máximo de 187.157 euros.

Está previsto que los pliegos del concurso se publiquen en las próximas semanas y que el equipo redactor esté seleccionado hacia el otoño. Este dispone de un plazo de seis meses para redactar el proyecto. Después se tendrá que licitar la ejecución de la obra por un importe máximo estimado de 2.372.049,51 euros (IVA incluido).

En cuanto al jurado de expertos, lo presidirá el alcalde o la persona en quien delegue. Serán vocales: un representante del Ayuntamiento de la comisión técnica surgida a raíz del convenio entre el consistorio y la Universitat de València, un representante de la Universidad de esta comisión técnica, un arquitecto o arquitecta del equipo redactor del Plan Especial del Botánico, una persona responsable de la exposición “Botánico-Jesuitas. Un paisaje compartido”, una persona representante de la entidad Hort Urbà Botànic-Jesuïtes (continuadora de la plataforma Salvem el Botànic), el gerente del Consell de l’Horta. y el jefe del servicio municipal de Proyectos Urbanos. Actuará como secretario el jefe del servicio municipal de Jardinería Sostenible.

“Un jardín singular inspirado en el paisaje agrícola valenciano y una supermanzana verde que articulará el Jardín Botánico en continuidad con el Jardín de las Hespérides, la gran vía de Fernando el Católico, las calles peatonales peatones adyacentes, el espacio del colegio de San José, el paseo de la Petxina y el Jardín del Túria”. Así explicó este jueves el alcalde de València, Joan Ribó, el ámbito de actuación del proyecto del jardín de Jesuitas durante la presentación del concurso de ideas del que saldrá su diseño.

La nueva zona verde se bautizó recientemente con el nombre de la historiadora del arte, activista vecinal e hija predilecta de la ciudad Trini Simó, en homenaje a una de las integrantes de la plataforma Salvem el Botànic con la idea de preservar en la memoria la lucha vecinal que permitió frenar la construcción de un enorme hotel junto al Jardín Botánico, para construir en su lugar el mencionado jardín en una parcela con una superficie de 7.215 metros cuadrados.