Más de 40 personas intoxicadas por salmonela tras consumir el menú de una boda en Benalmádena, en Málaga
La investigación abierta para esclarecer la intoxicación alimentaria que sufrieron más de 40 personas después de comer el menú de una boda celebrada el pasado 10 de octubre en el hotel Estival Torrequebrada, en el municipio malagueño de Benalmádena, ha confirmado la presencia de salmonela. Fuentes de la Delegación Territorial de Sanidad y Consumo en Málaga han confirmado a elDiario.es que el estudio realizado en torno al brote para determinar el origen de la toxiinfección alimentaria ha identificado esa bacteria como la causa.
Las autoridades sanitarias pusieron en marcha los trabajos de inspección después de que al menos una cuarentena de invitados empezara a encontrarse mal tras ingerir la comida servida en el banquete. Muchos de ellos tuvieron que acudir a centros hospitalarios para ser valorados con diarrea, dolor abdominal, náuseas y vómitos, y algunos presentaban también fiebre. Según la información facilitada inicialmente por la Junta, ninguno de los afectados requirió hospitalización.
¿Qué es la salmonelosis?
La salmonelosis es una infección provocada por bacterias del género Salmonella. De acuerdo con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), se transmite principalmente a través del consumo de alimentos contaminados, como son los huevos crudos o poco cocinados, la carne que no se ha cocinado lo suficiente o algunos productos lácteos que no han recibido un tratamiento adecuado. El organismo añade a esa lista el “agua contaminada, frutas y hortalizas crudas”, y recuerda que la salmonelosis “es la primera causa de brotes alimentarios en la Unión Europea (UE) y en países no pertenecientes a la UE”.
Los síntomas más habituales coinciden con los que presentaron los invitados a la boda de Benalmádena: diarrea, fiebre, dolor abdominal, náuseas y vómitos. La AESAN explica que pueden manifestarse entre seis horas y seis días después de la infección y que la mayoría de las personas se recuperan en unos pocos días. En determinados casos, sin embargo, la infección puede derivar en complicaciones, sobre todo en niños pequeños, personas mayores y pacientes con el sistema inmunitario debilitado.
En el caso de las mujeres embarazadas, la agencia señala que “no parecen presentar mayor riesgo de adquirir la infección que el resto de la población”, aunque si llegan a contraerla sí aumenta la probabilidad de que aparezcan complicaciones.
Para prevenir la infección, las recomendaciones pasan por cocinar completamente los huevos, mantener una higiene adecuada durante la manipulación y preparación de los alimentos, evitar la contaminación cruzada entre productos crudos y cocinados, y conservar los alimentos a las temperaturas apropiadas.
Más de 9.000 casos en España durante 2025
En España se notificaron de forma provisional 9.076 casos de salmonelosis a lo largo de 2025, 2.147 menos que en 2024, según los datos publicados en el Boletín de Vigilancia Epidemiológica del Centro Nacional de Epidemiología, dependiente del Instituto de Salud Carlos III.
Los episodios vinculados a la salmonela no se limitan a la restauración, ya que las autoridades sanitarias también emiten alertas cuando detectan la bacteria en productos comercializados. Así ocurrió el pasado mes de julio con un salchichón vendido en España: la AESAN emitió el 29 de julio una alerta por la presencia de Salmonella en salchichón de la marca Díaz, notificada por las autoridades sanitarias de Castilla y León. Dos días después amplió la retirada a nuevos lotes y recomendó a quienes tuvieran el producto en casa que no lo consumieran.
Los controles sobre la industria alimentaria
Tal y como recuerda la AESAN, la responsabilidad principal de garantizar la seguridad de los alimentos recae en los propios operadores de la industria alimentaria. Las empresas del sector deben cumplir los requisitos higiénico-sanitarios fijados por la legislación e implantar sistemas de autocontrol que les permitan prevenir y detectar posibles riesgos microbiológicos. Según la agencia, son los responsables de “la puesta en el mercado de alimentos seguros”, sin perjuicio de las verificaciones que llevan a cabo las autoridades competentes.
En el caso concreto de la salmonela, la normativa de la UE fija límites microbiológicos para controlar su presencia en los alimentos y asegurar que se aplican prácticas higiénicas adecuadas. Estas medidas de control se extienden a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde la producción primaria hasta que el producto llega al consumidor final, y se completan con controles oficiales periódicos, que incluyen inspecciones, auditorías y toma de muestras para comprobar que las empresas cumplen con los requisitos legales.
En el brote de Benalmádena, la investigación de la Consejería de Sanidad ha permitido ya identificar la bacteria causante de la intoxicación, aunque la información facilitada no concreta qué alimento del menú estuvo implicado.