Cómo limpiar el colchón para eliminar manchas y olores

Marta Chavarrías

0

La mayoría de personas suelen lavar (o al menos deberían lavar) las sábanas cada semana. Pero no suelen prestar mucha atención al colchón, una importante pieza del mobiliario que es clave para el descanso diario y que, más allá de la ropa de cama que usemos, está en contacto directo con el cuerpo durante mucho tiempo cada día. 

Si no cuidamos su higiene, y en función de la antigüedad que tenga, puede albergar cantidad de bacterias que pueden traducirse en alergias, insomnio, etc. Suciedad que, aunque no se vea, está presente. Además de ayudarnos a conciliar mejor el sueño, un colchón limpio y cuidado durará más.

Pero, ¿sabemos cómo hacerlo? ¿Cada cuánto tiempo es aconsejable limpiarlo? 

Cómo limpiar el colchón a fondo

Una de las atenciones básicas que necesita todo colchón es la ventilación. Cada vez que cambiamos las sábanas y, si es posible, cada día durante unos 5-10 minutos, con la ventana abierta, antes de hacer la cama de nuevo.

De no ventilarse con regularidad, pueden aparecer manchas de moho debido al exceso de humedad y la falta de circulación de aire.

Antes de limpiar el colchón, debemos quitar toda la ropa de cama (sábanas, fundas de almohadas de los colchones y mantas) y lavarla con agua caliente (al menos a 60ºC) para ayudar a eliminar los ácaros del polvo.

Los pasos para limpiar el colchón son sencillos, como indica la Sleep Foundation:

1. Eliminar el polvo

La manera más sencilla es usar la aspiradora, mejor si cuenta con filtros HEPA, que retiene los ácaros al máximo, repasando la parte superior y los lados del colchón y en toda la superficie del somier que podamos alcanzar.

Podemos golpear el colchón para sacar el polvo del interior. El objetivo no solo es eliminar el polvo sino también ácaros y otros microbios que puedan acumularse y que pueden ser un problema sobre todo para personas con alergias. 

La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) aconseja también, para eliminar bien los ácaros (a los que les gustan sitios oscuros), exponer el colchón y la almohada a los rayos directos del sol.

2. Comprobar si hay manchas secas

Si es así, utilizaremos un limpiador de tapicería para eliminar los fluidos corporales o líquidos orgánicos (sangre, orina o sudor). Para otras manchas, como tierra, podemos probar una solución de una cucharada pequeña de detergente suave para platos y una taza de agua tibia.

Aplicaremos una pequeña cantidad con un paño limpio, secar y aplicar agua fría. Es importante no empapar demasiado el colchón ni aplicar directamente la solución sobre la cama.

3. Aplicar bicarbonato de sodio

Una vez eliminadas las manchas más visibles y después de que se haya secado podemos aplicar una capa fina de bicarbonato de sodio por toda la superficie. Esto ayudará a absorber la humedad y neutralizar el olor.

Es recomendable dejar actuar el bicarbonato unas horas, con la ventana abierta de la habitación si es posible. En el caso de un colchón viscoelástico, es importante tener en cuenta que, al no estar diseñados para mojarse, la limpieza se hará con la menor cantidad de agua posible. 

4. Aspirar de nuevo

Pasado un tiempo, eliminaremos el bicarbonato de nuevo con la aspiradora. El paso del bicarbonato puede repetirse varias veces si el colchón está muy sucio. 

5. Darle la vuelta al colchón

Lo mismo que hemos hecho antes lo tendremos que volver a repetir en el otro lado del colchón, aunque este no esté confeccionado para dar la vuelta. Para la Asociación Española de la cama (Asocama) es importante darle la vuelta cada tres meses y girarlo, tanto de izquierda a derecha como desde la cabeza a los pies.

En este sentido, apuntan que debemos asegurarnos en el establecimiento especializado sobre las recomendaciones del fabricante al respecto, ya que algunos colchones no es necesario voltear.

En este caso, solo tendremos que girarlo al menos cuatro veces al año, cambiando la parte de los pies a la cabeza de forma alternativa. Esto se hace para que la posición del cuerpo noche tras noche no desgaste más una zona que otra.

¿Cada cuánto tiempo tenemos que limpiarlo? Los expertos aconsejan lavarlo al menos cada seis meses, excepto si se ensucia por algún motivo; entonces deberemos hacerlo inmediatamente porque, cuanto menos tiempo pase, más fácil será eliminar la mancha, tanto del colchón como de las sábanas.

Cómo podemos proteger el colchón tras la limpieza

Como ya hemos comentado, como norma general, los colchones se deben voltear cada tres meses, o más a menudo si notamos que se empieza a deformar. Hacerlo ayudará a que el colchón se desgaste de manera más uniforme y dure más tiempo. 

También podemos utilizar un protector de colchón 100% de algodón entre la sábana de bajo y el colchón. Es una buena manera de que absorba humedad y de evitar manchas. Además, algunos de estos cobertores aportan también confortabilidad en la cama. 

Aunque parece obvio, es recomendable que, por higiene y seguridad, no se coma, ni se beba ni se fume en la cama, así como tampoco que las mascotas se suban y duerman en la cama. El riesgo de que se desprendan pelos y otra suciedad puede dañar el colchón.

En conclusión, y aunque limpiar el colchón es necesario y nos ayudará a mantenerlo en buen estado durante más tiempo, esto no nos ahorra el hecho de que, a los diez años, tendremos que sustituirlo por uno nuevo.

El motivo es que, tal como recomienda Asocama, una década es el máximo que un colchón conserva todas sus cualidades originales, no más. Pasados estos diez años, la cama puede perder calidad e, incluso, llegar a ser perjudicial para la salud.

Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines

La mayoría de personas suelen lavar (o al menos deberían lavar) las sábanas cada semana. Pero no suelen prestar mucha atención al colchón, una importante pieza del mobiliario que es clave para el descanso diario y que, más allá de la ropa de cama que usemos, está en contacto directo con el cuerpo durante mucho tiempo cada día. 

Si no cuidamos su higiene, y en función de la antigüedad que tenga, puede albergar cantidad de bacterias que pueden traducirse en alergias, insomnio, etc. Suciedad que, aunque no se vea, está presente. Además de ayudarnos a conciliar mejor el sueño, un colchón limpio y cuidado durará más.

Pero, ¿sabemos cómo hacerlo? ¿Cada cuánto tiempo es aconsejable limpiarlo? 

Cómo limpiar el colchón a fondo

Una de las atenciones básicas que necesita todo colchón es la ventilación. Cada vez que cambiamos las sábanas y, si es posible, cada día durante unos 5-10 minutos, con la ventana abierta, antes de hacer la cama de nuevo.

De no ventilarse con regularidad, pueden aparecer manchas de moho debido al exceso de humedad y la falta de circulación de aire.

Antes de limpiar el colchón, debemos quitar toda la ropa de cama (sábanas, fundas de almohadas de los colchones y mantas) y lavarla con agua caliente (al menos a 60ºC) para ayudar a eliminar los ácaros del polvo.

Los pasos para limpiar el colchón son sencillos, como indica la Sleep Foundation:

1. Eliminar el polvo

La manera más sencilla es usar la aspiradora, mejor si cuenta con filtros HEPA, que retiene los ácaros al máximo, repasando la parte superior y los lados del colchón y en toda la superficie del somier que podamos alcanzar.

Podemos golpear el colchón para sacar el polvo del interior. El objetivo no solo es eliminar el polvo sino también ácaros y otros microbios que puedan acumularse y que pueden ser un problema sobre todo para personas con alergias. 

La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) aconseja también, para eliminar bien los ácaros (a los que les gustan sitios oscuros), exponer el colchón y la almohada a los rayos directos del sol.

2. Comprobar si hay manchas secas

Si es así, utilizaremos un limpiador de tapicería para eliminar los fluidos corporales o líquidos orgánicos (sangre, orina o sudor). Para otras manchas, como tierra, podemos probar una solución de una cucharada pequeña de detergente suave para platos y una taza de agua tibia.

Aplicaremos una pequeña cantidad con un paño limpio, secar y aplicar agua fría. Es importante no empapar demasiado el colchón ni aplicar directamente la solución sobre la cama.

3. Aplicar bicarbonato de sodio

Una vez eliminadas las manchas más visibles y después de que se haya secado podemos aplicar una capa fina de bicarbonato de sodio por toda la superficie. Esto ayudará a absorber la humedad y neutralizar el olor.

Es recomendable dejar actuar el bicarbonato unas horas, con la ventana abierta de la habitación si es posible. En el caso de un colchón viscoelástico, es importante tener en cuenta que, al no estar diseñados para mojarse, la limpieza se hará con la menor cantidad de agua posible. 

4. Aspirar de nuevo

Pasado un tiempo, eliminaremos el bicarbonato de nuevo con la aspiradora. El paso del bicarbonato puede repetirse varias veces si el colchón está muy sucio. 

5. Darle la vuelta al colchón

Lo mismo que hemos hecho antes lo tendremos que volver a repetir en el otro lado del colchón, aunque este no esté confeccionado para dar la vuelta. Para la Asociación Española de la cama (Asocama) es importante darle la vuelta cada tres meses y girarlo, tanto de izquierda a derecha como desde la cabeza a los pies.

En este sentido, apuntan que debemos asegurarnos en el establecimiento especializado sobre las recomendaciones del fabricante al respecto, ya que algunos colchones no es necesario voltear.

En este caso, solo tendremos que girarlo al menos cuatro veces al año, cambiando la parte de los pies a la cabeza de forma alternativa. Esto se hace para que la posición del cuerpo noche tras noche no desgaste más una zona que otra.

¿Cada cuánto tiempo tenemos que limpiarlo? Los expertos aconsejan lavarlo al menos cada seis meses, excepto si se ensucia por algún motivo; entonces deberemos hacerlo inmediatamente porque, cuanto menos tiempo pase, más fácil será eliminar la mancha, tanto del colchón como de las sábanas.

Cómo podemos proteger el colchón tras la limpieza

Como ya hemos comentado, como norma general, los colchones se deben voltear cada tres meses, o más a menudo si notamos que se empieza a deformar. Hacerlo ayudará a que el colchón se desgaste de manera más uniforme y dure más tiempo. 

También podemos utilizar un protector de colchón 100% de algodón entre la sábana de bajo y el colchón. Es una buena manera de que absorba humedad y de evitar manchas. Además, algunos de estos cobertores aportan también confortabilidad en la cama. 

Aunque parece obvio, es recomendable que, por higiene y seguridad, no se coma, ni se beba ni se fume en la cama, así como tampoco que las mascotas se suban y duerman en la cama. El riesgo de que se desprendan pelos y otra suciedad puede dañar el colchón.

En conclusión, y aunque limpiar el colchón es necesario y nos ayudará a mantenerlo en buen estado durante más tiempo, esto no nos ahorra el hecho de que, a los diez años, tendremos que sustituirlo por uno nuevo.

El motivo es que, tal como recomienda Asocama, una década es el máximo que un colchón conserva todas sus cualidades originales, no más. Pasados estos diez años, la cama puede perder calidad e, incluso, llegar a ser perjudicial para la salud.

Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines

La mayoría de personas suelen lavar (o al menos deberían lavar) las sábanas cada semana. Pero no suelen prestar mucha atención al colchón, una importante pieza del mobiliario que es clave para el descanso diario y que, más allá de la ropa de cama que usemos, está en contacto directo con el cuerpo durante mucho tiempo cada día. 

Si no cuidamos su higiene, y en función de la antigüedad que tenga, puede albergar cantidad de bacterias que pueden traducirse en alergias, insomnio, etc. Suciedad que, aunque no se vea, está presente. Además de ayudarnos a conciliar mejor el sueño, un colchón limpio y cuidado durará más.