'Croûte savoyarde', la receta francesa para aprovechar el pan duro perfecta para una cena reconfortante
El pan es uno de esos alimentos que suelen quedar en casa después de las comidas. Una barra o una hogaza puede ir perdiendo humedad con el paso de los días, hasta que la miga se endurece y deja de tener la textura habitual. Aunque en ese punto ya no resulte tan agradable comerlo solo, eso no significa que haya que tirarlo. Siempre que se haya conservado en buenas condiciones, puede aprovecharse para preparar tostadas, sopas y otras recetas en las que se combina con líquidos o vuelve a pasar por el horno.
Aprovechar el pan que ha quedado de días anteriores permite evitar que se desperdicie únicamente porque ya no está recién hecho. De hecho, algunas recetas parten precisamente de rebanadas que llevan varios días guardadas y cuya textura más firme permite añadir otros ingredientes sin que se deshagan con facilidad.
Una de ellas es la croûte savoyarde, una especialidad de Saboya que se prepara al horno. La base es una rebanada de pan de campo asentado, que se humedece con vino blanco antes de cubrirse con el resto de ingredientes. Lo habitual es servir cada porción de manera individual, aunque también pueden prepararse varias a la vez en una fuente grande.
El queso también está presente en otros platos de la zona, como la fondue, pero el procedimiento es diferente. En este caso, cada tostada se monta por separado y se gratina en el horno, en lugar de introducir trozos de pan en un recipiente con queso fundido. No existe una única versión de la receta, por lo que tanto las cantidades como algunos ingredientes pueden variar. La que se explica a continuación lleva jamón cocido, permite añadir un huevo al final y está calculada para seis personas. El tiempo total de preparación y cocción ronda los 30 minutos.
Ingredientes (para seis personas)
- Seis rebanadas de pan de campo duro
- 300 ml de vino blanco seco
- Seis lonchas de jamón cocido
- 300 gramos de queso rallado (gruyère, beaufort o comté)
- Un diente de ajo
- Mantequilla para engrasar los recipientes
- Seis huevos (opcional)
- Nuez moscada al gusto (opcional)
Cómo preparar la croûte savoyarde paso a paso
Para hacer este plato no hace falta cocinar previamente el jamón ni fundir el queso aparte. La elaboración consiste en colocar los ingredientes sobre el pan en un orden concreto y dejar que terminen de hacerse juntos en el horno. Pueden utilizarse seis recipientes individuales aptos para altas temperaturas, con un tamaño adecuado para cada rebanada, o una sola fuente grande. Una vez preparado todo, estos son los pasos:
- Precalentar el horno a 200 °C, o a 180 °C si se utiliza la función de aire. Mientras alcanza la temperatura, untar una pequeña cantidad de mantequilla en el interior de los recipientes o de la fuente elegida.
- Preparar el pan con el ajo. Cortar el diente por la mitad y frotar las dos caras de cada rebanada con la parte recién cortada. Después, colocar el pan en los recipientes procurando que quede distribuido en una sola capa. No hace falta tostarlo previamente ni pasarlo por una sartén.
- Añadir el vino blanco. Repartir los 300 mililitros entre las seis porciones, vertiéndolo directamente sobre el pan sin calentarlo antes. Así, las rebanadas se humedecen antes de añadir la cobertura que se gratinará después.
- Incorporar el jamón y el queso. Colocar una loncha de jamón cocido sobre cada base y distribuir por encima los 300 gramos de queso rallado. Puede utilizarse cualquiera de las variedades indicadas en la lista de ingredientes.
- Introducir las fuentes en el horno durante unos 20 minutos. Pasado ese tiempo, el queso debería estar completamente fundido y con la parte superior gratinada. Antes de sacar las porciones conviene comprobar el aspecto, ya que el tiempo exacto puede variar ligeramente de un horno a otro incluso utilizando la misma temperatura.
- Preparar los huevos si se quieren añadir. Mientras las tostadas permanecen en el horno, calentar un poco de mantequilla en una sartén y cocinar los huevos a la plancha. Este paso es opcional y puede omitirse sin cambiar el resto de la receta.
- Terminar y servir. Sacar los recipientes del horno y, si se han preparado los huevos, colocar uno encima de cada porción. Después puede añadirse una pequeña cantidad de nuez moscada al gusto. La croûte savoyarde se sirve caliente y puede acompañarse con una ensalada verde.
Antes de preparar esta receta conviene tener en cuenta dos cuestiones. La primera es que solo debe utilizarse pan endurecido que siga en buen estado. Si presenta moho, hay que desechar la pieza completa y no limitarse a cortar la parte afectada. La segunda tiene que ver con el vino. Aunque la receta pasa unos 20 minutos en el horno, ese tiempo no garantiza que todo el alcohol desaparezca durante la cocción. Por tanto, esta versión de la croûte savoyarde no debe considerarse una preparación sin alcohol.