Pastel de verduras al horno o en sartén: la receta sencilla y jugosísima que queda bien con lo que tengas por la nevera
En la improvisación tiene cabida lo sano. El ritmo frenético de nuestra rutina diaria se sufre mediante consecuencias inesperadas, una de ellas es olvidarse de hacer la compra y encontrarse con una nevera medio vacía. Frente a este panorama muchos asumimos que la única opción es pedir a domicilio, pero existe una opción más rápida y barata si cabe. Y es que, dos ingredientes suelen sobrevivir a los últimos estertores de nuestra despensa antes de llenarla de nuevo: los huevos y la leche. Casi siempre, además, suele quedar en el fondo del cajón un pastiche de verduras que, a simple vista, comparte poca o ninguna relación. Pero debes saber que estos tres ingredientes pueden ser la base de un jugosísimo pastel de verduras fácil de preparar con lo que tengas en la nevera.
Este plato se basa en la frittata, todo un clásico nacional de la gastronomía italiana, con un éxito y una extensión similar a la tortilla de patatas española. Ambas se preparan con huevo, pero las similitudes acaban ahí: mientras que la tortilla de patatas combina el huevo con este tubérculo, la frittata lo combina con verduras y queso.
El resultado puede recordar más a un pastel que a una tortilla, esponjoso y cargado de los sabores y matices que le ofrecen todos sus ingredientes. Es por ello que trataremos la masa como tal, pudiendo cocerse en el horno en una fuente alta de bizcochos o prepararse de la forma tradicional, directamente en la sartén. Otro cambio notable reside en sus ingredientes, puesto que le añadiremos leche, lo que le dará mucho cuerpo a nuestra receta. Aunque algunas interpretaciones de la frittata ya la incorporan, no se trata del ingrediente más común.
Receta de pastel de verduras
Como hemos comentado, este pastel de verduras puede prepararse con los ingredientes que queden en la nevera, aunque te recomendamos que lo cocines con la combinación infalible del apio, el calabacín y los champiñones. El resultado será de un sabor amable, pero intenso, con el apio aunando con eficacia el sabor de los champiñones y el calabacín. Pero recuerda que el límite de esta receta reside en la imaginación, por lo que también quedará deliciosa con pimiento, berenjena o zanahoria. Asegúrate, eso sí, de que sean verduras con tiempos de cocción similares. En su defecto, tendrás que prepararlas por separado y juntarlas después en la sartén. Para preparar esta receta, solo necesitarás los siguientes ingredientes:
- Dos huevos
- 50 mililitros de leche semidesnatada
- Un apio pequeño
- Medio calabacín
- Cuatro champiñones
- Orégano seco al gusto
- Tomillo seco al gusto
- Ajo granulado al gusto
- 25 gramos de grana padano
- Albahaca
- Pimienta negra molida
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
Como puedes observar, la sencillez de los ingredientes de esta receta se compensa con unas especias muy accesibles, pero que darán al plato una profundidad de sabor bastante interesante. De la misma manera que con otras cocinas de improvisación, podrás ir añadiendo y quitando ingredientes. Puedes prescindir de la albahaca fresca si no la tienes en casa, y variar las especias según tus gustos. Un toque de curry o de pimentón puede funcionar de mil maravillas para este plato, por ejemplo. El queso elegido, por su parte, tendrá un perfil discreto en el conjunto del plato pese a su intensidad de sabor. Si buscas que este lácteo tenga más protagonismo en esta receta, te recomendamos que lo cambies por un queso de cabra o un feta.
Respecto a la conveniencia de prepararlo en el horno o en la sartén, debes saber que en esta última el resultado será más rápido, aunque tendrá una menor consistencia tipo pastel. Con independencia del método que elijas, recuerda que solo deberás manchar un recipiente, ya sea una bandeja o molde o una sartén. Podrás asar o freír las verduras en el mismo sitio en el que prepares la frittata después. Teniendo esto en cuenta, podrás ponerte manos a la obra:
- Lava y seca las verduras. Tras esto, retírale las hebras al apio pasándole un cuchillo, y pícalo. Por otro lado, corta los champiñones en tiras y el calabacín en cubitos de pequeño tamaño.
- Cubre el calabacín en papel de cocina para que absorba el agua. Mientras, bate los huevos con la leche y salpimenta.
- Calienta un chorrito de aceite de oliva en la sartén e incorpora el apio rallado, hasta que dore. Después, añade el calabacín y, por último, los champiñones. Si vas a preparar la frittata en el horno, asa las verduras a unos 180 grados durante 15 minutos, o hasta que doren.
- En un bol, mezcla las verduras fritas o asadas con los huevos, la leche, las verduras, el queso, el orégano, el tomillo y el ajo en polvo. Remueve hasta que todo quede bien integrado.
- Ahora, puedes o bien cuajar el conjunto en la sartén o en el horno. Para la sartén, aprovechando la que has utilizado para freír las verduras, vierte la mezcla y deja que cuaje durante un minuto, después tápala. Si lo vas a preparar en el horno, vierte la mezcla sobre el molde o bandeja y deja que cueza hasta que se cuaje a 190 grados.
Para esta receta, recomendamos que esperes a que se enfríe un poco para comer, ya que se asentarán sus ingredientes y su sabor, quedando más intenso. Incluso puedes guardarla en la nevera y comerla más tarde, pero no olvides de dejar que se atempere un poco antes de comerla.
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