Engañabobos de Huelva: cómo hacer el postre dulce tradicional de Semana Santa

En un pequeño pueblo de la provincia de Huelva se prepara uno de los dulces tradicionales más deliciosos del periodo de Cuaresma y Semana Santa. Los engañabobos son unos bocados fritos originados en el municipio de Alosno, en plena comarca del Andévalo. Se trata de una receta que se ha transmitido durante generaciones en el territorio, un manjar que ha pasado por abuelos, padres e hijos. La receta se ha expandido como todo un clásico por múltiples zonas de Extremadura, pero muchos prefieren viajar hasta la localidad que la vio nacer para probar este dulce recién hecho.

El curioso nombre de este plato proviene de su consistencia. La masa, al entrar en contacto con el aceite caliente de la sartén, se hincha y adquiere volumen, dando la impresión de que estos pequeños bocados podrían estar rellenos de crema o chocolate. La realidad es otra, ya que al partirlos se presentan huecos, un engaño inocente que les dio su fama y su nombre. Es por ello que en Alosno no hay casa en la que no se fría.

Sin duda, se trata de un dulce cargado de sorpresas, con un sabor suave y agradable, perfecto para todo tipo de paladares. Se prepara con ingredientes extremadamente sencillos, disponibles en todas las despensas, como la harina, el aceite de oliva, el vino blanco, el azúcar, el anís en grano y la piel de limón. La masa es muy fácil de preparar, solo requiere de paciencia el proceso de estirar y cortar la masa. Lo ideal es que los cortes sean rectangulares o cuadrados, de unos seis centímetros de largo y tres centímetros de ancho. Deben tener un tamaño medio, que les dé margen para poder hincharse al freírlos, por lo que no deben ser ni muy grandes ni muy pequeños.

Para freírlos no es preciso utilizar utensilios específicos. Basta con una olla o cazo pequeño y una espumadera para poder escurrirlos bien y que no queden aceitosos. Al introducir la masa en el aceite caliente, podrás comprobar de primera mano como se hinchan al momento. De hecho, si la masa está bien preparada, ellos solos se acabarán volteando mientras los fríes.

Receta de engañabobos

Sin duda, la clave a la hora de elaborar esta receta reside en la masa. Es importante prestar atención al proceso de estirado y mantener un equilibrio en lo que respecta a su grosor. Si la dejas demasiado gruesa, no se hinchará. La clave es que quede muy fina, de tal forma que al contacto con el aceite de la sartén se expanda su interior y se llene de aire. Para preparar esta receta necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 200 gramos de harina de trigo
  • 65 mililitros de aceite de oliva
  • Unos 50 mililitros de vino blanco
  • 70 gramos de azúcar: 50 para la masa, el resto para rebozar los engañabobos una vez estén fritos
  • Canela (opcional)
  • Una cucharadita y media de anís en grano
  • Piel de un limón: recuerda solo pelas hasta la parte amarilla, ya que la parte blanca de la piel amargará este postre
  • Una pizca de sal
  • Aceite abundante para freír

Preparar esta receta debería llevarte una hora, sin contar el tiempo de reposo que necesita esta masa. El resultado será unas cuatro raciones de este dulce aromático y delicioso. Para ello, deberás seguir estos pasos:

  1. En primer lugar, deberás aromatizar el aceite que emplearás para la masa de los engañabobos. Para ello, calienta en una cacerola los 65 mililitros de aceite de oliva junto al limón y el anís en grano. Sabrás que el aceite está listo cuando la piel del limón se dore. En ese momento, aparta el aceite del fuego y deja que se enfríe. No olvides colarlo antes de usarlo.
  2. Cuando el aceite esté templado, cuélalo. Después, mezcla en un bol la harina, el azúcar y la sal. Integra a estos ingredientes el aceite de oliva y el vino blanco, añadiéndolos poco a poco.
  3. Amasa hasta que la mezcla quede lisa y no se pegue en las manos. Tras esto, llegará el momento de trasladar la masa a una encimera limpia y continuar amasando por unos minutos más.
  4. Tras el amasado, cubre la masa con un paño de cocina limpio y déjala reposar durante media hora. De esta forma, será más fácil estirarla cuando llegue el momento.
  5. Pasado el tiempo, estira la masa muy fina, casi transparente, lo que facilitará que se hinche al freírla. Después, córtala en rectángulos o cuadrados de tamaño medio. Lo ideal, como hemos comentado antes, es que tengan unos seis centímetros de largo y tres centímetros de ancho.
  6. En una cazuela o una olla pequeña calienta el aceite de freír, el suficiente para que los engañabobos queden flotando una vez los añadas. Asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de añadir los trozos de masa. Evita añadir muchos de golpe, de lo contrario podrían pegarse y no freírse de la forma esperada. Si todo va bien, verás como se van hinchando tras añadirlos a la olla de forma casi instantánea.
  7. Si no se voltean, dales la vuelta para que se doren por los dos lados. Deben quedar con un color dorado muy tostado.
  8. Sácalos y deposítalos sobre un papel absorbente. Después, rebózalos con azúcar y si lo prefieres, también con una cucharilla de canela.

Te aconsejamos que los comas recién hechos y bien calientes, para que estén crujientes. Se trata de un dulce muy ligero, del que podrás repetir todas las veces que gustes. Como acompañante para este manjar, no hay nada como un buen café, por lo que no dudes en prepararlo para una buena merienda en compañía de amigos o familia.