Ni al horno ni a la plancha: tres recetas con espárragos que harán más ligeros y saludables tus platos de primavera

Con la primavera llegan los espárragos. El clima lluvioso y más amable que en invierno permite que brote este manjar de la tierra al que pocos pueden resistirse. Un buen manojo de espárragos verdes bien puede resolver una comida, gracias a su versatilidad a la hora de prepararlos. Sin embargo, es común que en la mayoría de cocinas los espárragos solo se vean al horno o a la plancha. Y, realmente, también se les puede sacar partido con otros métodos de cocción. Ya sea con el espárrago como protagonista o como una deliciosa guarnición es posible utilizar este ingrediente en recetas ligeras y saludables.

Estos tallos no solo son deliciosos, también presentan unas propiedades nutricionales muy atractivas. De acuerdo con la Federación Española de Nutrición (FEN), este alimento es fuente de vitaminas C y E, aunque parte de la primera puede perderse durante los procesos de cocción. Para conocer el resto de beneficios de los espárragos es necesario distinguir entre blancos y verdes. Ambas variedades se originan a raíz de la forma de cultivar estos tallos: si se cubren de tierra y quedan a oscuras hasta el momento de cosecharlos, serán blancos; y si se dejan crecer al aire libre y expuestos a la luz del sol, se tornarán verdes. Los espárragos verdes son más ricos en minerales que los blancos, y en su composición presentan betacarotenos, luteína y flavonoides, tres elementos con capacidad antioxidante. Los espárragos blancos, por su parte, tienden a perder parte de sus propiedades vitamínicas durante el proceso de conserva.

A la hora de comprar espárragos verdes suelen cometerse errores recurrentes. Es importante que presenten un tallo firme, recto, de un color verde intenso y brillante. Las puntas deben estar cerradas. Recomendamos que sean finos, de manera que se puedan recortar los tiempos de cocción y evitar que queden hebrosos.

Espárragos con huevo escalfado

Pocas recetas con huevo son complicadas de elaborar; lo mismo ocurre con estos deliciosos espárragos con huevo escalfado. Se trata de un plato sencillo de preparar, económico y que estará listo en minutos. No solo eso, es la prueba definitiva de que esta verdura queda deliciosa escaldada, sin necesidad de manchar el horno ni de sacar la plancha. Necesitarás los siguientes ingredientes para preparar esta receta para cuatro personas:

  • Dos manojos de espárragos trigueros
  • Cuatro huevos
  • Zumo de medio limón
  • Una cucharadita de mostaza
  • Una cucharadita de vinagre
  • Una cucharadita de aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

Comienza esta receta blanqueando los espárragos. Para ello, tendrás que cortarlos primero, separándolos de su parte leñosa partiéndolos en dos. Podremos reservar la sección dura y congelarla para preparar una deliciosa sopa más adelante. En una olla, hierve los espárragos durante unos dos minutos, escúrrelos y deja que se enfríen en un bol de agua con hielo.

Tras esto, prepara el aliño mezclando el zumo de limón, la mostaza, el vinagre y el aceite de oliva. Resérvalo y prepara los huevos poché. En una olla pon agua a hervir con dos o tres cucharadas de vinagre. Después, retira la cacerola del fuego. En un cuenco, casca los huevos uno a uno y deposítalos con delicadeza dentro del agua de la olla. Tapa la cacerola durante unos tres minutos y retira los huevos con la ayuda de una espumadera.

Sirve los espárragos en forma de cama, depositando encima los huevos con cuidado. Remata este plato salpimentando el conjunto.

Crema de espárragos vegana

Este delicioso clásico se puede preparar prescindiendo de lácteos, consiguiendo un resultado igual de cremoso que en interpretaciones tradicionales con nata. El secreto está en la patata, que le aportará una textura suave muy agradable y le añadirá densidad. Para preparar esta receta de crema de espárragos vegana para cuatro personas, y en tan solo 40 minutos, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 400 gramos de espárragos verdes
  • Un diente de ajo
  • 100 gramos de cebolla
  • 100 gramos de patata
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Medio litro de agua
  • Pimienta negra molida

Lava los espárragos y retírales el extremo inferior leñoso. Después, córtalos en pequeños trozos, que faciliten su procesado posterior en la batidora. Prepara también el resto de verduras, cortando en juliana la cebolla, el diente de ajo y la patata en rodajas finas.

En una cazuela, sofríe la cebolla y el ajo con un poco de aceite de oliva. Cuando transparenten, añade los espárragos y corrige la sal. Tras un par de minutos, añade las patatas y el agua, llevando todo a ebullición y dejando que cueza todo con la olla tapada durante unos 20 minutos o hasta que dichas hortalizas queden blandas.

Pasado el tiempo, tritura todo con ayuda de la batidora y añade una pizca de pimienta negra. Por último, sirve.

Espárragos a la sartén con parmesano

Otra forma de cocinar los espárragos sin necesidad de manchar demasiado la cocina es con una sartén. Conseguirás que queden con un sabor intenso y podrás tostarlos de forma similar a la plancha. Y si rematas la receta con un poco de parmesano rallado, mucho mejor. Para preparar esta receta para dos personas necesitarás los siguientes ingredientes:

  • Seis espárragos
  • Parmesano en polvo
  • Una cucharada de mantequilla
  • Sal
  • Pimienta

Para preparar esta sencilla receta solo tendrás que limpiar los espárragos, separándolos del tallo fibroso. Después, calienta la mantequilla en la sartén e incorpora esta verdura. Cocínalos poco a poco, volteándolos con ayuda de un tenedor hasta que estén tiernos por dentro y dorados por fuera, un proceso que debería llevar poco más de diez minutos. Por último, apaga el fuego y añade el parmesano, revolviendo con cuidado. Sirve una vez esté listo.