Mazamorra cordobesa: la crema fría de pan y almendras perfecta para los días de calor

Al ecuador del verano le preceden una cadena de olas de calor que han caldeado nuestros hogares. Las altas temperaturas no perdonan, ni siquiera en los entornos tradicionalmente frescos, como la playa. Ante la escasez de respiros climáticos, las recetas frías son un alivio muy socorrido. El gazpacho y el salmorejo es la dupla más popular de platos refrescantes, pero debes saber que la gastronomía de nuestro país cuenta con otros tesoros diseñados para hacer frente a las altas temperaturas. Uno de ellos es la mazamorra, una crema fría popular en Córdoba.

Se trata de una alternativa perfecta para aquellos que buscan una sopa fresca, pero que rehúyen del sabor del tomate. La mazamorra tiene como ingrediente principal la almendra, dándole su característico color lechoso y su sabor cargado de carácter. Aunque en la mayoría de recetarios comparte ingredientes con el ajoblanco malagueño, ambas recetas presentan un resultado final muy distinto. Y es que, la mazamorra tiene una textura más espesa, similar al salmorejo. Es por ello que muchos la consideran una predecesora de esta popular sopa fría.

Se trata de un plato cargado de historia, que precede a la llegada de la introducción a España de los tomates procedentes del continente americano. Existe debate sobre el origen exacto de la mazamorra, con una autoría que se disputa entre los romanos y los antiguos sumerios, pero hay consenso a la hora de situar su invención alrededor de finales del siglo III. En un principio, se originó como una forma de aprovechamiento de alimentos básicos como el pan, el ajo, el aceite y el agua, ingredientes asequibles para las clases populares. Con el paso de los años, la receta evolucionó con la incorporación de la almendra, hasta convertirse en la que conocemos hoy. Se cree que, más tarde, se le introdujo tomate, provocando el nacimiento del salmorejo.

En numerosos países de América Latina, como Argentina, Colombia, y Brasil, existe un postre del mismo nombre. Existen múltiples interpretaciones según el país y la región, pero suele contener harina de maíz o el grano entero, azúcar, agua o leche. En Chile, es un plato principal que se sirve caliente, servido con porotos granados, un grano comestible que recuerda a la alubia.

Receta de mazamorra

La mazamorra es una opción popular de sopa fría en el sur del país. Su textura cremosa y frescor la convierten en una elaboración especialmente apropiada para los meses de verano. Por si fuera poco, se trata de una receta fácil de preparar, de ingredientes sencillos, perfecta para sacarle el máximo partido a nuestra despensa. Para preparar la mazamorra cordobesa, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 100 gramos de almendras
  • 200 gramos de pan duro: para esta receta recomendamos que la elabores con una barra de telera cordobesa, aunque también podrás emplear un pan de hogaza o en su defecto una barra de pan blanco tradicional. Es importante que evitemos los integrales, de semillas, con mucha corteza o panes aromáticos, ya que pueden alterar el sabor y la textura final del plato.
  • 2 huevos
  • 1 diente de ajo
  • 150 mililitros de aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre
  • Sal

El resultado es un plato que aúna tradición y cultura que nada tiene que envidiar a otras recetas de origen andaluz. Una receta de verano que nada tiene que envidiar al ajoblanco, el gazpacho o el salmorejo. Bien refrigerada, puede convertirse en el aperitivo perfecto en largos días de playa. Deberás seguir los siguientes pasos para prepararla:

  1. Comenzamos bañando el pan en agua. Una vez que hayamos hidratado los mendrugos, los escurrimos con delicadeza para retirar el exceso de agua y los reservamos en un bol.
  2. A continuación vertemos en el vaso de la licuadora cien gramos de almendras crudas. Es importante que estén peladas, las podemos comprar ya sin pelar y evitar que la elaboración sea pesada y tediosa.
  3. Tras esto añadimos al vaso de la batidora el pan escurrido, una pizca de sal, un cordón de vinagre y el ajo pelado. Y batimos hasta que todos los ingredientes se integren y se convierta en una pasta homogénea y densa. Mientras, llenamos un cazo con agua y lo ponemos a fuego medio. Cuando el agua llegue al punto de ebullición introducimos los huevos y dejamos que cuezan durante 15 minutos.
  4. Seguidamente, introducimos el aceite en el vaso de la licuadora. Ponemos la batidora al mínimo y agregamos el aceite muy poco a poco para que emulsione con el conjunto. Para conseguir la textura de una sopa fría, debemos añadir agua para que se convierta de una mezcla densa a una mucho más ligera. La cantidad dependerá de lo líquido que queramos que sea el resultado final. Para que la elaboración no quede demasiado aguada hacemos lo mismo que con el aceite, vamos añadiéndola poco a poco hasta conseguir la textura ideal.
  5. Apartamos el cazo del fuego, sacamos los huevos y dejamos que atemperen. Introducimos la sopa en un recipiente de cristal y lo reservamos en la nevera durante varias horas hasta que esté bien fría.
  6. Cuando vayamos a servir la elaboración, pelamos y picamos los huevos. Separamos la mezcla en cuatro cuencos y las decoramos con trozos de huevo duro y aceitunas negras. Como alternativa, puedes diluir en un vaso una cucharadita de pimentón en aceite de oliva y mezclar bien con la ayuda de una cuchara. A la hora de presentar la mazamorra, vierte un cordón de la mezcla sobre los cuencos.