Saludable, casero e irresistible: cómo hacer helado de chocolate con solo tres ingredientes
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, los postres fríos se convierten en uno de los mejores aliados para hacer frente al calor con bocados dulces y refrescantes. Tartas sin horno, mousses de limón, granizados o tiramisús son algunos de los más populares. Sin embargo, hay una elaboración que destaca por encima del resto por su sencillez y versatilidad: el helado, uno de los postres que se consume con mayor intensidad durante los meses más calurosos del año. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, “en los meses de junio, julio y agosto se concentra un 58,7% de las compras totales de estos productos”.
Existe la creencia de que adoptar una alimentación equilibrada implica renunciar a la repostería. Sin embargo, los dulces también pueden tener cabida en una dieta saludable si se consumen de forma ocasional y se elaboran con ingredientes de calidad. Preparar estas recetas en casa nos ofrece una ventaja añadida: controlar las cantidades y los ingredientes, reduciendo la presencia de azúcares añadidos, grasas saturadas o conservantes habituales en muchos alimentos ultraprocesados.
El helado casero es un ejemplo de ello. En tan solo tres pasos y con solo tres ingredientes, nos brinda la posibilidad de transformar frutas y bebidas en un postre refrescante y lleno de sabor. Además, es una forma de aprovechar algunas frutas maduras que, aunque presenten un aspecto menos apetecible, contienen un mayor dulzor natural por el proceso de maduración.
En esta ocasión, el protagonista es un helado de chocolate elaborado a base de plátanos maduros, cacao puro en polvo y leche. Una combinación sencilla que aprovecha el dulzor natural de la fruta para prescindir del azúcar añadido y conseguir una textura cremosa tras la congelación. Se trata, además, de una receta muy rápida y sencilla de preparar, e incluso para los más pequeños de la casa que podrán participar en su elaboración.
Según la Fundación Española de Nutrición, el plátano “contiene inulina y otros fructooligosacáridos no digeribles por las enzimas intestinales, que tienen efectos beneficiosos sobre el tránsito intestinal”. Esta fruta destaca por su contenido en fibra, vitaminas y minerales, lo que incrementa el valor nutricional del helado.
En cuanto al cacao, según la FEN, “es fuente de vitaminas como folatos y niacina y de minerales como hierro, potasio, fósforo y selenio”. Con este ingrediente aportaremos a nuestro helado el característico sabor a chocolate sin necesidad de incluir ingredientes con azúcares añadidos.
La leche, por su parte, completa la receta aportando la cantidad de líquido necesaria para triturar todos los ingredientes y conseguir una mezcla homogénea. Además, incrementa la cremosidad del helado.
Anota los siguientes ingredientes para poder degustar este helado saludable:
Con todos los ingredientes en la encimera, podemos ponernos manos a la obra. En tres sencillos pasos tendremos nuestros helados de chocolate saludables listos:
- Comenzamos la elaboración preparando el ingrediente principal: el plátano. Los cortamos y pelamos. Las piezas no tienen por qué ser homogéneas, puesto que posteriormente las vamos a triturar. Debemos de tener en cuenta dos factores. En primer lugar, es aconsejable congelar los plátanos con antelación para que luego la preparación sea mucho más ágil. Y en segundo lugar, los plátanos deben de estar maduros. Esto hará que el postre sea más dulce, ya que el almidón se transforma en azúcares. Con el plátano conseguiremos una textura cremosa, además combina a la perfección con el amargor del cacao, logrando un equilibrio de sabores.
- Pasadas al menos doce horas (pueden ser más, incluso al día siguiente) sacamos los plátanos del congelador y vertemos los trozos en el vaso de la licuadora junto al cacao. Es aconsejable que el formato de este ingrediente sea en polvo y preferiblemente puro sin azúcares añadidos, esto aportará un sabor intenso a chocolate. Asimismo, es importante incorporar el cacao a la licuadora al mismo tiempo que la fruta para que se mezclen de manera uniforme. Por otro lado, si preferimos un sabor más intenso podemos aumentar la cantidad de cacao, pero conviene añadirlo poco a poco para mantener el equilibrio del postre. Batimos durante varios minutos, hasta obtener una textura homogénea y densa.
- Para conseguir la textura que más nos guste, añadimos en el vaso de la licuadora la leche. Para esta receta vamos a utilizar leche entera, que aporta mayor cremosidad y reduce la presencia de cristales de hielo, haciendo que la textura sea más suave y sedosa. También podemos usar bebidas vegetales y así convertir este postre sano y nutritivo en una receta vegana. Si optamos por esta alternativa debemos de tener en cuenta que para esta alternativa son más recomendables las de soja o avena. Ambas permiten que el cacao y el plátano sigan siendo los protagonistas; sin embargo, la de soja tiene un mayor contenido proteico y una textura más cremosa y estable, y la de avena un matiz más sedoso. Batimos durante cinco minutos y ya tendríamos nuestro helado listo para presentarlo y degustarlo. Si quieres darle un toque diferente, puedes decorarlo con pepitas de chocolate negro o trocitos de plátano.