Tarta de queso viejo: la receta de la tarta viral con un sabor intenso y nuevos matices
No es la primera vez que una receta de tarta de queso se hace viral. Muchas de sus versiones arrasan en las redes y también hacen estragos en cualquier reunión familiar o con amigos. La tarta de queso conquista por su textura y su cremosidad y es una receta muy versátil, que se puede combinar con muchos otros ingredientes para hacer un postre con identidad propia. Más suaves o más intensas, con o sin base de galleta, con horneado o sin él, más densas o algo más ligeras, con una capa de mermelada para coronarla o con algún tipo de fruta, admite muchas variantes. En lo que coinciden todas es esa sensación adictiva que provocan desde el primer bocado, convirtiéndola en el postre perfecto.
Con toques de sabores dulces y ácidos, si utilizamos queso crema o requesón en nuestra receta, es la tarta indicada para los paladares que no toleran bien los dulces muy empalagosos. Si has pensado preparar una tarta de queso para una ocasión especial, además, pueden resultar visualmente muy atractivas y vistosas al combinarlas con mermeladas o algunas frutas, que aportan color a la presentación.
Algunas de las tartas de queso más virales son la de La Viña, que nació en un restaurante donostiarra y que destaca por una textura muy suave y cremosa por su elevado porcentaje de nata; la tarta de queso japonesa, con textura de suflé o la New York, con base de galleta y cubierta de mermelada. Esta que te proponemos, la tarta de queso viejo, también está causando furor. Compartida en TikTok por la creadora de contenido de tipo gastronómico @dorayakirevolution, promete satisfacer a los más exigentes.
Según dorayaki, “esta tarta, que está para llorar y se deshace en la boca, te transportará al séptimo cielo”. Su ingrediente “mágico” para subir de nivel es una crema de queso viejo, que combinará con huevos, queso crema y nata. Si estás pensando en una receta de tarta de queso ligera, esta no es tu mejor opción, tampoco si quieres prepararla en poco tiempo. Eso sí, si lo tuyo son los sabores intensos y te apetece probar nuevos matices, toma nota de los ingredientes de la receta de @dorayakirevolution y de la receta paso a paso.
- 850 gramos de queso fresco, que tenga un elevado porcentaje graso
- 400 gramos de azúcar
- 150 gramos de crema de queso viejo tostado
- 500 gramos de nata para montar
- 7 huevos de tamaño grande
Para la decoración de la capa superior necesitaremos:
- Unos 35 gramos de mantequilla
- Otros tantos de azúcar glasé
- 80 gramos más de queso crema
- Y otros 50 gramos más de crema de queso tostado
- Opcional: unos pistachos picados o frutos rojos
La receta, paso a paso
Para empezar con la preparación, lo primero será batir los 850 gramos de queso crema para suavizar la textura. Seguidamente, añadimos al bol también el azúcar y seguimos batiendo, pero ligeramente. Una vez se hayan integrado bien todos los ingredientes, vamos a añadir la crema de queso viejo, y con una cuchara de madera o una espátula lo mezclamos todo muy bien. Tiene que quedar una masa homogénea.
En este momento, vamos a ir añadiendo poco a poco los huevos. Los vamos incorporando uno a uno. Cada vez que añadamos un huevo, mezclamos bien y así con hasta completar los siete. Con la espátula, mezcla todo muy bien, hasta el fondo del bol para evitar que queden algunos ingredientes pegados en la base y no se integre correctamente.
Ahora es el turno de la nata, vamos a montarla y la añadiremos al bol anterior, junto con 25 gramos de harina de trigo tamizada o bien de almidón de maíz. Volvemos a mezclar todo bien.
Con toda la masa ya preparada, engrasamos y forramos el molde (de 25 cm) y vertemos la mezcla en su interior. En este momento, podemos hornearla ya, a 200 °C con calor arriba y abajo, entre 40 y 50 minutos. Transcurrido ese tiempo, apaga el horno y deja un trapo trabado en la puerta para que quede entreabierta. Déjalo reposar con el calor residual al menos 4 horas, pero puedes dejarlo más tiempo, incluso toda la noche.
Para hacer la cobertura, vamos a batir la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar. Sabremos que está listo cuando veamos que ha doblado el volumen. Incorporamos el queso crema y la crema de queso viejo y batimos hasta que se integre todo bien. Reparte esta mezcla por la superficie de toda la tarta. Si se te ha agrietado por el horneado, con esta cobertura no se notará.
Para decorarla todavía más, y darle otro toque de sabor, puedes añadir también unos cuantos pistachos picados o unos frutos rojos, según tu elección.