Un ataque ruso daña la Catedral de la Dormición en Kiev, patrimonio de la Unesco, y la sede del archivo cinematográfico de Ucrania

Peter Beaumont

Kiev —
15 de junio de 2026 11:01 h

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Un ataque ruso masivo contra Kiev, con misiles y drones, sucedido durante la noche del domingo, ha causado graves daños a la Catedral de la Dormición (Pechersk Lavra), ubicada en el complejo monástico del Monasterio de las Cuevas, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y uno de los sitios religiosos y culturales más importantes de Ucrania.

El Centro Nacional de Cine Oleksandr Dovzhenko de Kiev, que alberga la colección de vestuario más grande y antigua de Ucrania, también fue alcanzado. [El centro alberga el Museo del Cine y un archivo con más de 7.000 obras cinematográficas históricas].

Nueve personas murieron en todo el país, cuatro de ellas en Kiev, donde oleadas de drones y misiles obligaron a los residentes a refugiarse en búnkeres subterráneos y fuertes explosiones resonaron por toda la capital.

Rusia afirmó el lunes por la mañana que su ataque había buscado objetivos militares e industriales. Sin embargo, el ataque al complejo monástico parece haber sido deliberado.

Volodímir Zelenski describió el ataque a la catedral como “uno de los crímenes más graves de Rusia contra la cultura cristiana hasta la fecha” e instó a los líderes del G7, reunidos el lunes en Francia, a aumentar la presión sobre Moscú.

“Es fundamental que los países del G7, que se reúnen para su cumbre, respondan, y que esta respuesta sea decisiva y sustancial: mayor presión sobre el agresor y mayor apoyo a la defensa aérea de Ucrania, especialmente a sus capacidades antibalísticas”, declaró el presidente ucraniano.

Ucrania “iniciará con urgencia” los procedimientos ante la UNESCO y otros mecanismos internacionales para garantizar “respuestas inmediatas y adecuadas a esta barbarie de Estado”, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, en referencia al ataque al monasterio.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia declaró que el ataque al Monasterio de Pechersk equivalía a un ataque a la catedral de Notre Dame. Su ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, afirmó que demostraba la magnitud de la “crueldad” de Rusia. Al amanecer, mientras el monasterio seguía ardiendo, el personal hizo sonar las campanas en un gesto de desafío.

El domingo, Zelenski declaró haber hablado con Donald Trump sobre los esfuerzos para poner fin al conflicto, que ya dura más de cuatro años.

El ejército ucraniano informó el lunes por la mañana que Rusia había lanzado 70 misiles y 611 drones contra Ucrania durante la noche, y que su defensa aérea había derribado 50 misiles y 582 drones de diversos tipos.

El ataque se produjo mientras la atención mundial se centraba en los últimos esfuerzos de la administración Trump para firmar un acuerdo de paz con Irán, y en medio del espectáculo de lucha libre que Trump organizó en el jardín de la Casa Blanca para celebrar su 80 cumpleaños.

Las imágenes del monasterio de Perchersk mostraron las llamas alrededor de sus cúpulas. Se reportaron seis heridos. “El techo de uno de los lugares más sagrados del mundo cristiano —la Catedral de la Dormición del Monasterio de las Cuevas de Kiev— está en llamas”, escribió el metropolitano Epifanio, jefe de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania, en X.

“¿Qué más tiene que hacer el Anticristo del Kremlin para que el mundo comprenda que se deben tomar medidas decisivas para poner fin al terror ruso contra Ucrania y a los principios mismos de la paz?”.

Daños en una quincena de lugares

La primera ministra Yulia Svyrydenko publicó una fotografía del monasterio en llamas y escribió: “Un brutal ataque contra nuestro pueblo y nuestro patrimonio. Esta es la verdadera cara de los valores ortodoxos de Rusia”. “Pedimos oraciones por la salvación del santuario. Otro crimen ruso contra la humanidad, contra la historia, contra el cristianismo”.

Se reportaron daños en 16 puntos de la capital, en medio del sonido de lanzamientos de interceptores y explosiones que sacudieron las ventanas del centro de la ciudad.

“Se siguen registrando nuevos lanzamientos dirigidos a la capital”, declaró Tymur Tkachenko, jefe de la administración militar de Kiev, instando a la población a permanecer en refugios.

Cuatro personas murieron y 23 resultaron heridas en Kiev, informó Tkachenko. Fuera de la capital, al menos cinco personas murieron en la ciudad de Járkov en lo que pareció ser un ataque simultáneo contra personal de emergencia.

Antes del ataque, en medio de evidencias de crecientes reveses en el campo de batalla para Rusia, el presidente Vladimir Putin había advertido que Moscú atacaría a Ucrania con ataques “sistémicos”.

Kiev se había mantenido relativamente tranquila en los últimos días mientras Moscú preparaba sus fuerzas de drones y misiles.

Polonia, miembro de la UE y la OTAN, desplegó aviones de combate y puso en estado de alerta sus sistemas de defensa aérea terrestres y de reconocimiento por radar, según informaron las fuerzas armadas polacas el lunes por la mañana.