De la Espriella anuncia una operación masiva para expulsar de Colombia a migrantes sin papeles
El presidente de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, ha anunciado una campaña de represión contra los inmigrantes y ha ordenado a las autoridades que detengan y deporten a quienes se encuentren en el país de forma irregular o que hayan cometido delitos.
De la Espriella, abogado millonario que solo lleva dos semanas en el cargo, hizo el anuncio el domingo, mientras el país sigue lidiando con las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto, que se cobró la vida de más de 300 personas y destruyó más de 30.000 viviendas.
De la Espriella afirmó que las primeras operaciones conjuntas entre la policía y la autoridad migratoria deberían comenzar “esta misma semana”.
“Que comiencen las operaciones coordinadas para localizar a los inmigrantes ilegales: en primer lugar, a quienes cometan delitos; en segundo lugar, a quienes no hayan regularizado su situación y que tendrán que ser deportados de inmediato”, declaró De la Espriella durante una reunión del Consejo de Ministros celebrada el domingo en Barranquilla, la ciudad caribeña que, en la práctica, se ha convertido en una capital alternativa.
El jefe del Ejecutivo se hizo eco de la retórica de “los estadounidenses primero” del presidente de EEUU, Donald Trump, al afirmar que, a partir de ahora, sería “los colombianos primero, los colombianos segundo y los colombianos tercero”.
El presidente colombiano se ha sumado a otros líderes de la región alineados con Trump que también han endurecido las normas migratorias, entre ellos el argentino Javier Milei y el chileno José Antonio Kast.
La orden de De la Espriella está recibiendo críticas de la oposición y de activistas por los derechos humanos, quienes afirman que pondrá fin a una política migratoria que se ha mantenido durante más de una década tanto bajo gobiernos de derecha como de izquierda y que benefició sobre todo a los migrantes que huían de la crisis humanitaria en la vecina Venezuela.
Aunque durante su campaña utilizó la retórica antiinmigración característica de otros candidatos de extrema derecha, el programa de De la Espriella se centró principalmente en la mano dura contra los grupos criminales.
En el mismo comunicado, también declaró que todas las bandas implicadas en el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y el contrabando eran “terroristas” y que las trataría “como tales”. “Pase lo que pase, las derrotaremos, por la razón o por la fuerza”, lanzó.
El presidente no mencionó directamente a los venezolanos al hablar de inmigración, pero estos representan aproximadamente el 90% de todos los migrantes en el país. De los 2,8 millones de venezolanos que viven en Colombia, unos 848.000 se encuentran en situación irregular, entre ellos 193.000 niños y adolescentes.
La senadora de izquierdas María José Pizarro Rodríguez compartió el anuncio del presidente y le preguntó si estaba “propuso un ICE colombiano contra otros latinoamericanos”, en referencia al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE). Añadió que la “orden de deportar a los migrantes en situación irregular es pura xenofobia y aporofobia”.
“En lugar de perseguir a las personas que huyen de la pobreza y la violencia, regularicen su situación. Hay miles de migrantes que trabajan duro y contribuyen a las economías de los países que los acogen”, escribió.
El periódico colombiano El Tiempo informó de que fuentes del departamento de migración consideran que la agencia no cuenta con personal suficiente para llevar a cabo las operaciones que De la Espriella ha prometido.
Algunos analistas también han señalado que, según la legislación colombiana, no existe la categoría de inmigrante “ilegal”, tal y como afirmó De la Espriella, sino la de migrantes en situación “irregular”, ya que encontrarse en el país sin la documentación adecuada no constituye delito.