La amenaza de la derecha sobre pensiones y bajas médicas se cuela en los motivos de la huelga general del 11N
La huelga general del 11 de noviembre está centralizada por la crisis de la vivienda, por el estallido social tras el desahucio de Maricarmen, pero incluye también otras reivindicaciones laborales. La denuncia de los bajos salarios es la principal que habían adelantado ya los sindicatos, pero además prevén incorporar la defensa del sistema público de pensiones y de la protección social de las bajas laborales ante los recientes discursos de PP y de Vox, que han hecho sonar las alarmas de posibles recortes si llegan a La Moncloa.
Así lo explicaron este martes en rueda de prensa los líderes de los sindicatos mayoritarios, Unai Sordo (CCOO) y Pepe Álvarez (UGT), que advirtieron de que ambas formaciones de la derecha están difundiendo una serie de mensajes que cuestionan ambos pilares de protección social.
Por un lado, el sistema público de pensiones —dado por muerto directamente por Vox, que aboga por ir a un sistema privatizado con pensiones de capitalización individual—, y por otro sobre la subida anual de las pensiones según la inflación media, sobre la que el PP no es claro cuando le preguntan al respecto.
“¿A qué se refiere Feijóo cuando dice que va a ser un Gobierno que pida sacrificios?”, ha sostenido Unai Sordo, que junto a Pepe Álvarez ha pedido “claridad” a las formaciones políticas sobre sus programas y propuestas en pensiones y otras materias laborales de cara a las elecciones anticipadas de 29N.
Por otro lado, los ataques continuos del líder del PP al “absentismo” y al supuesto “fraude” masivo por el aumento de las bajas laborales ya se han concretado en varios anuncios que supondrían recortes en la prestación o salario cuando los trabajadores están enfermos, y una importante reforma del actual sistema público en favor de las mutuas (que son organizaciones empresariales).
Feijóo ha anunciado que permitirá a las mutuas dar altas en bajas médicas de “determinadas patologías”, que ahora solo pueden autorizar los médicos del sistema público de salud.
“Nunca pondría a la zorra a cuidar a las gallinas”, ha respondido Pepe Álvarez sobre la iniciativa, con el recordatorio de que las mutuas son gestionadas por empresarios, como por ejemplo el líder de la patronal de Castilla-La Mancha que llamó “memos” a los jóvenes de baja por salud mental, y que es gerente de la mutua Solimat.
El registro del paro en marcha, con dudas sobre si lo denunciarán
Los secretarios generales de los sindicatos mayoritarios han explicado que ambas organizaciones están inmersas en la redacción de la convocatoria formal del paro de 24 horas del próximo 11N, que registrarán CCOO y UGT en la Dirección General del Trabajo en los próximos días.
Aunque el paro impulsado por el Sindicato de Inquilinas cuenta con el apoyo de más sindicatos —desde minoritarios como CGT, Cobas y Solidaridad Obrera, a regionales muy potentes en sus territorios como la CIG gallega y ELA y LAB en Euskadi—, CCOO y UGT han optado por registrar su convocatoria para dar cobertura a los trabajadores en todo el territorio estatal al ser las organizaciones con más representatividad y más delegados sindicales (alrededor de 230.000, según sus cifras).
Aunque aún no se ha anunciado formalmente ninguna denuncia a la huelga del 11N, la patronal CEOE situó en el discurso público su posible ilegalidad y en los sindicatos no descartan que pueda haber algún recurso judicial a la convocatoria. No obstante, en las organizaciones de trabajadores están tranquilos sobre la legalidad del paro, dada su vinculación sociolaboral y los precedentes de paros “mixtos” en España, con reivindicaciones políticas.
Así, el registro formal de la huelga incluirá en primer plano la crisis de la vivienda, pero también la subida de salarios y la necesidad de negociar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) con los empresarios, así como estas otras cuestiones laborales de las pensiones públicas y las bajas laborales entre sus reivindicaciones.
Una huelga “heterodoxa” que señala a muchos actores
El secretario general de CCOO ha reconocido que la huelga del 11N es “heterodoxa”, al partir de una reclamación del movimiento social en defensa de la vivienda y celebrarse en un contexto preelectoral. En este punto, y ante las críticas de una “huelga política” contra la oposición, los sindicalistas han subrayado que son los propios partidos de la derecha quienes están dibujando en sus discursos una hoja de ruta de recortes, ante los que las organizaciones de trabajadores reaccionan en defensa de los derechos actuales.
También es “heterodoxa” por no ser una huelga “defensiva” ante el “ataque” del gobierno de turno —como una reforma laboral o un recorte de derechos—, ha explicado Sordo, sino que se trata de un paro en el que la ciudadanía pone sobre la mesa sus reivindicaciones de manera proactiva para que sean escuchados por múltiples actores implicados. “Desde las Comunidades Autónomas”, los empresarios, los ayuntamientos y el Estado, ha afirmado Pepe Álvarez, que ha recordado que los gobiernos autonómicos tienen muchas competencias en el ámbito de vivienda.
De cara al próximo Gobierno que salga de las urnas del 29N y a los representantes públicos que ocupen sus escaños en el futuro Parlamento, los sindicatos mayoritarios reclaman varias reformas, entre las que pedirán que se legisle para impedir el actual boicot de varias Comunidades del PP a la Ley de Vivienda para limitar los precios del alquiler en zonas tensionadas, ha sostenido Sordo. También, reclamarán la construcción de un parque público de vivienda estable, un fondo para construir “100.000 viviendas al año asequibles” y la limitación del precio de los alquileres, ha sostenido Álvarez.
“Pedimos a los trabajadores y trabajadoras participar activamente en esta jornada de lucha”, ha animado el líder de UGT. “No solo para que sea un éxito de paro de 24 horas, sino también para que sea un lugar para debatir de los problemas que preocupan a los trabajadores y trabajadoras”.