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Cambio en la estructura por sexos del desempleo

12:06 h, 24 de enero de 2013

Uno de los datos más destacados de la EPA publicada hoy sobre el último trimestre de 2012 es el cambio en la estructura por sexos del desempleo, que revierte la tendencia del último año y pasa a afectar mucho más a las mujeres que a los hombres: en los últimos tres meses 68.700 mujeres han perdido su empleo, por 28.200 hombres.

Dada la fuerte segregación por sexos de nuestro mercado de trabajo (que explica que en los primeros años de la crisis el desplome de la construcción arrastrara sobre todo al empleo masculino), uno de los factores que explican que ahora la destrucción de empleo esté afectando sobre todo a las mujeres es la fuerte caída del empleo público (-7,1% anual, frente al - 4,1% del privado). Los 49.400 empleos públicos que se han perdido en el trimestre reflejan que las Administraciones Públicas, fuertemente endeudas, pretenden reducir su déficit vía empleo. Pueden hacerlo porque en los últimos años se habían convertido en la principal fuente de contratación temporal del mercado de trabajo español.

El que las administraciones lideren la destrucción de empleo es una vía peligrosa por tres razones: porque agrava la caída del consumo de las familias, porque profundiza en el deterioro de los servicios públicos (que prestaban los trabajadores ahora despedidos), y porque aumenta aún más la desigualdad de rentas. Las administraciones siguen contratando asesores de libre designación, con sueldos altos, mientras destruyen empleo por la base, feminizada y precarizada.

En cuanto a la actividad, se ralentiza el crecimiento de la tasa de actividad femenina, que en el último año ha crecido un 0,48% mientras la de los hombres ha descendido un 0,45% (descenso que ahora se para, posiblemente porque al activarse algo el empleo juvenil se corta el abandono de los trabajadores jóvenes hacia los estudios). Este crecimiento más lento de la tasa de actividad femenina no sería tan negativo si significara que las trabajadoras más jóvenes están optando por formarse cuando no encuentran empleo.