El Parlamento Europeo desencalla el euro digital con una versión en línea y otra sin conexión para asegurar la privacidad
El euro digital avanza tras meses de negociaciones en el Parlamento Europeo. El Comité de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara ha aprobado este martes el paquete legislativo de la moneda única para reforzar la aceptación y el acceso al efectivo en toda la Unión Europea y avanza en la creación de un euro digital tanto en su versión en línea como el pago a través de aplicaciones sin conexión. Los partidos que han respaldado la propuesta resaltan que es el paso decisivo para reducir la dependencia de las empresas de pago estadounidenses como Visa o Mastercard.
El eurodiputado español del PP Fernando Navarrete ha dirigido la ponencia para que el euro digital sea una realidad en los próximos años. El eurodiputado popular ha destacado que el acuerdo protege por primera vez a nivel europeo el efectivo, ya que se garantiza tanto su aceptación como su acceso en todo el territorio de la Unión, incluidas las zonas rurales y menos pobladas.
Finalmente, el euro digital será una nueva forma electrónica de dinero emitida por el Banco Central Europeo (BCE) y funcionaría tanto en línea como sin conexión. En un primer momento, la ponencia solo recogía la fórmula sin conexión, ya que Navarrete defendía que se debía dejar a la iniciativa privada la posibilidad de ofrecer fórmulas de pago, pese a la negativa del BCE. Finalmente, se han impuesto las dos fórmulas: una vía de pagos en línea, que se procesarían mediante un sistema basado en cuentas, y otra fórmula como si fuera un monedero con pagos sin conexión, que funcionaría directamente a través de dispositivos de almacenamiento local, como un teléfono móvil.
Operaciones sin registro de liquidación
Esta fórmula offline responde a las presiones de varios grupos políticos por asegurar la privacidad en las operaciones. De esta manera, este monedero no registrará la liquidación del pago en una plataforma ni se enviará la información de la transacción. Para acceder a la información de ese pago, las autoridades tendrán que argumentar la petición de la información y que un juez le dé el permiso.
En la versión en línea, los bancos tendrán que ser los que ofrezcan a sus clientes de manera gratuita la vía para su utilización, ya que en esta versión serán los comerciantes los que abonarán el coste de la creación de la infraestructura, como ya ocurre con los TPV para el pago con tarjetas de crédito o débito. La nueva normativa marca que en ningún caso los comerciantes tendrán que pagar más por el euro digital de lo que ya pagan por admitir el pago con tarjeta.
Todos los comercios que ya hayan aceptado alguna forma de pago digital estarán obligados a aceptar el euro digital, solo aquellos que todavía no tengan una vía tecnológica de cobrar a sus clientes podrán rechazar esta vía de pago.
“El objetivo no es empujar a nadie hacia una determinada forma de pago, sino ofrecer más opciones y preservar la libertad de elección. Queremos que quien quiera seguir utilizando efectivo pueda hacerlo y que quien prefiera medios digitales disponga también de una alternativa europea y segura proporcionada por el Banco Central Europeo”, ha señalado Navarrete.
Ante la preocupación del BCE por la estabilidad financiera, hay unos límites de tenencia de euros digitales para los ciudadanos, con el objetivo de que no haya trasvases masivos de depósitos a euros digitales y se provoquen problemas de solvencia a las entidades financieras. Será la institución que marca la política monetaria quién establezca ese límite, aunque tendrá flexibilidad para bajarlo o subirlo según la situación económica.
Jonás Fernández, portavoz de los socialistas en asuntos económicos y monetarios en la Eurocámara, ha destacado que “este acuerdo garantiza la continuidad del dinero público europeo en todas sus formas y nos dota de una nueva herramienta que, por primera vez, ofrecerá a ciudadanos y pequeñas empresas una alternativa genuinamente europea al oligopolio extranjero de pagos que actualmente impone sus condiciones a voluntad”.
Dentro del grupo de Liberales, Gilles Boyer, ha señalado que “los sistemas de pago no son neutrales; son instrumentos de poder. Nosotros, los europeos, hemos tenido muchas señales de alerta sobre nuestra dependencia de Estados Unidos. Ahora estamos plenamente despiertos, pero no siempre actuamos. La votación de hoy sobre el euro digital está convirtiendo en realidad una solución de pago soberana y paneuropea”.
Ahora comenzarán las negociaciones con los Estados miembros en julio para intentar cerrar un acuerdo final a finales de 2026. El BCE tiene previsot que la emisión del euro ditital sea a principios de 2029.