La Junta de Paz de Trump adjudica su primer contrato de construcción en Gaza... y es para un barracón militar
La Junta de Paz de Donald Trump, creada para supervisar la reconstrucción de Gaza, ha adjudicado su primer contrato de construcción en el territorio devastado tras casi tres años de guerra: un proyecto para construir un puesto militar rudimentario con capacidad para 150 personas, destinado a albergar tropas marroquíes, según ha informado a The Guardian una fuente conocedora del contrato.
El contrato, que aún no se ha formalizado, fue adjudicado a Arkel International, una empresa con sede en Louisiana (Estados Unidos) que ya ha trabajado con el Gobierno estadounidense en países como Irak.
En un correo electrónico, un funcionario de la Junta de Paz (presidida por el presidente de EEUU) afirmó que el organismo y un grupo de tecnócratas palestinos designados para supervisar Gaza “se encuentran en las etapas finales de la preparación de varias adjudicaciones de contratos. Ninguno se ha formalizado aún”. El grupo tecnócrata al que se refiere es el Comité Nacional para la Administración de Gaza, formado a principios de este año y supeditado a la Junta.
El funcionario escribió en ese email: “Un posible contrato se refiere a instalaciones para apoyar a la Fuerza Internacional de Estabilización, que contribuirá a la implementación de los acuerdos de seguridad y gobernanza de la hoja de ruta”. Esa hoja de ruta es el plan de 20 puntos diseñado por el equipo de Trump y aceptado por Israel y Hamás en octubre de 2025. El funcionario agregó: “Este contrato será uno de los muchos que son esenciales para el futuro de Gaza”.
La adjudicación se concede pocos días después de que Trump anunciara que Hamás había accedido a desarmarse, aunque existen serias dudas sobre cómo se aplicará el acuerdo alcanzado por el grupo islamista, la Junta de Paz y los mediadores (Egipto, Qatar y Turquía). Israel se ha opuesto al plan e intensificó los ataques aéreos contra Gaza tras el anuncio de Trump del 31 de julio.
Anteriormente, The Guardian informó de que el plan original de reconstrucción de Gaza, propuesto por la Junta, se había reducido drásticamente, pasando de un ambicioso proyecto para rehabilitar todo el territorio a un pequeño proyecto piloto en el sur de la Franja.
Un pequeña base “habitable”
La base que se está planificando ahora mide apenas 100 por 120 metros y está destinada a albergar un contingente de tropas marroquíes, que rotarían desde una base en Israel, según la fuente anónima. Estaría ubicada en el territorio de Gaza que el ejército israelí controla. Desde su retirada parcial en octubre de 2025, las fuerzas israelíes han ampliado sus dominios de poco más del 50% a más del 60% y están levantando una gran barrera de arena para delimitar esa zona.
La fuente indicó a The Guardian que la base se encuentra a aproximadamente un kilómetro y medio de la frontera israelí y que contaría con una ruta de evacuación rápida en caso de que fuera atacada.
La resolución de la ONU que respaldó el plan de Trump y la creación de la Junta de Paz había aprobado el establecimiento de una “fuerza internacional de estabilización” para Gaza. Desde entonces, han circulado diversas informaciones sobre qué países enviarían tropas. Marruecos ha prometido un pequeño contingente, pero el marco legal para la fuerza multinacional aún no se ha finalizado y no está claro cuándo comenzaría el despliegue. Su papel sería destacado si finalmente se lleva a cabo el desarme de las milicias palestinas de la Franja.
En planes contractuales vistos anteriormente por The Guardian, la base para 150 personas era la primera fase de un plan para construir una base para hasta 5.000 uniformados en Gaza. Esa base habría tenido un terraplén perimetral —o terraplén defensivo elevado—, además de instalaciones rudimentarias adecuadas para despliegues de corta duración. El contrato anterior indicaba que la primera fase consistiría en “tiendas de campaña y catres para que las fuerzas durmieran, así como baños químicos y puestos de lavado de manos. En esta fase, esto es lo que consideraríamos habitable”.
En la inauguración de la Junta de Paz, el pasado enero, el yerno de Trump, Jared Kushner, presentó un “plan maestro” para construir la “Nueva Gaza”, una extensa ciudad costera con relucientes torres de uso mixto: “Podría ser una esperanza, podría ser un destino. Mucha industria”, afirmó.
Al menos el 80% de los edificios de Gaza fueron dañados o completamente destruidos por el ejército israelí durante la guerra. Diez meses después del alto el fuego de octubre de 2025, la mayoría de los dos millones de habitantes del territorio aún viven en campamentos improvisados e insalubres. Desde entonces, más de 1.250 palestinos han sido asesinados.
Texto traducido y editado por la redacción de elDiario.es
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