Negu Gorriak, el colectivo que acoge a migrantes sin hogar en Pamplona al que querían agredir en Ceuta
'Negu gorriak' se puede traducir del euskera como 'crudos inviernos'. Es un término de uso corriente en lengua vasca, hasta el punto que está recogido en el diccionario Elhuyar. También da nombre al colectivo que se dedica a acoger a personas de origen migrante, sobre todo magrebí, y sin hogar durante los inviernos en Pamplona. Este domingo decenas de personas esperaban en el puerto de Ceuta a un vehículo que viajaba desde la capital navarra con voluntarios y ayuda humanitaria para agredirles. Tal y como ha desvelado elDiario.es, fue un audio procedente de la cuenta de Instagram de la delegación navarra del grupo ultraderechista Movimiento Cívico del Pueblo el que encendió la mecha que terminó con la agresión al coche en el que viajaba la diputada ceutí Julia Ferreras, el activista Rafael Borrego y la abogada de derechos humanos Sofía Cánovas, que nada tienen que ver con este colectivo. En el audio se acusaba falsamente al colectivo pamplonés de “apoyar a ETA”.
“No ha surgido de la nada, hay medios que llevan semanas llamando etarras y yihadistas a nuestro colectivo. Han estado preparando el terreno. Lo que ha pasado después es la consecuencia”, ha asegurado este lunes el colectivo en una rueda de prensa convocada en la capital navarra. En ella han denunciado que las personas que han viajado a Ceuta para enviar ayuda como dispositivos electrónicos, mantas, ropa o material sanitario han recibido “amenazas de muerte” después de que “se las haya señalado públicamente como proetarras”. Su información personal circula por grupos de WhatsApp vinculados a la extrema derecha en los que se han compartido datos personales y fotografías de los miembros del colectivo que se han desplazado, así como la matrícula del vehículo en el que han viajado.
Con todo, según han informado, los miembros del colectivo que han viajado ya se encuentran en Ceuta, donde realizan “labores logísticas sobre el terreno y tareas de inventariado”. Y las amenazas no les van a frenar. “Continuamos con nuestro plan de enviar más brigadistas en las próximas semanas porque la solidaridad no se detiene con las amenazas”, ha solemnizado Teresa del Romero, del colectivo Negu Gorriak.
Pero, ¿quiénes son Negu Gorriak? Pese a que comparten el mismo nombre, lo que ha generado confusión, nada tienen que ver con el grupo vasco de rock fundado por los hermanos Muguruza. Negu Gorriak/Derecho a techo es un colectivo surgido en Pamplona hace años para dar techo durante el invierno a personas sin hogar que no logran acceder a recursos públicos como albergues. “Hacemos lo que las instituciones no hacen”, aseguran para denunciar las violaciones de derechos humanos que sufren los migrantes por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
De hecho, se da la circunstancia de que este pasado invierno criticaron con dureza la gestión del Ayuntamiento de Pamplona, en manos de EH Bildu, por no haber dado recurso habitacional a varias decenas de personas que estaban pasando en la calle noches con temperaturas bajo cero. Este periódico publicó un reportaje con los testimonios de algunos de estos migrantes que fueron acogidos por el colectivo Negu Gorriak en la librería Katakrak.
“Nuestra mayor preocupación no es una supuesta crisis migratoria, es una emergencia habitacional. Se ha acogido a 350.000 ucranianos y sabemos hacerlo. Lo que no se quiere es acoger a 10.000 personas de origen magrebí. La diferencia no es de capacidad, es de voluntad política y de morofobia”, han denunciado.
Negu Gorriak/Derecho a techo forma parte de la Agencia Europea Anti Fronteras y, en colaboración con otros colectivos, organizó “una brigada” de ayuda humanitaria. Salieron de Pamplona en coche e hicieron una parada en Madrid. Transportaban material médico, mantas, esterillas, tiendas de campaña y ropa para repartir entre las personas migrantes que se encuentran en Ceuta. Recibieron llamadas alertándoles de que había gente esperándoles en el puerto, pero aseguran que no se imaginaban “un ejercicio de violencia tan extremo”.
Y aunque les esperaban a ellos, los agredidos acabaron siendo otras personas que nada tienen que ver con el colectivo. Aunque el coche era del mismo color, los manifestantes confundieron la matrícula y atacaron con piedras al vehículo en el que viajaban la diputada ceutí Julia Ferreras, el activista Rafael Borrego y la abogada de derechos humanos Sofía Cánovas. “Éramos el enemigo, el objetivo a abatir. Nos iban a matar”, han denunciado en declaraciones a este periódico. “No nos van a hacer retroceder”, aseguran desde Negu Gorriak, que el próximo invierno abrirá un albergue en Pamplona con 24 plazas para acoger a migrantes sin techo.
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