Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

El Gobierno reformará el registro de las listas de espera médicas para “evitar el maquillaje”

Fachada del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. EFE/Víctor Lerena/Archivo

David Noriega

2

El Ministerio de Sanidad ha anunciado que trabaja en un Real Decreto para actualizar la forma en la que se registran las listas de esperas, para “evitar el maquillaje” y “garantizar su transparencia y trazabilidad”. Desde el departamento que dirige Mónica García llevan meses intentando impulsar una reforma de estos registros, que realizan las comunidades autónomas, y que ha tenido algunos reveses. El último, en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud de este verano, donde, según la propia ministra, los nuevos criterios “no fueron aprobados” por las consejerías.

En este nuevo intento, el Ministerio prepara un Real Decreto, que entra en vigor tras ser aprobado en Consejo de Ministros, pero que requiere de su convalidación en el Congreso en un plazo de 30 días.

Según explican desde este departamento en un comunicado, el texto en el que trabajan establece que los pacientes “entrarán en lista de espera desde la indicación médica” y los datos “se desagregará por prioridad clínica y gravedad”. Además, “la norma prohibirá expresamente la existencia de listas, bolsas o registros paralelos de pacientes pendientes de una consulta, prueba diagnóstica o intervención quirúrgica”.

Es decir, la norma prohibirá prácticas como mantener listas 'b' de espera, fuera de los registros, o mantener a pacientes fuera de estos conteos hasta que realizan determinadas pruebas, aunque ya les haya sido indicada la operación. Y abarcará también pruebas diagnósticas y terapéuticas.

El anuncio de este Real Decreto, todavía sin fecha de aprobación, se produce una semana después de que se conociera que desde el servicio de traumatología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid modificaron la prioridad de 57 pacientes para pasar de un máximo de 90 a 120 días y así cumplir con el tope exigido.

La nueva norma incorpora otras novedades, como que los pacientes derivados a centros concertados sigan permaneciendo en la lista “hasta que se confirme que han recibido la atención indicada”, incluso cuando rechacen acudir a centros privados porque prefieran la atención pública, o que se incluya en las estadísticas el tiempo que se espera por una consulta de Atención Primaria, tanto a medicina de familia y pediatría como a enfermería.

Además, “en las consultas externas y las pruebas diagnósticas y terapéuticas se publicará también el número y porcentaje de pacientes que están en lista de espera pero todavía no tienen una cita asignada”. El objetivo es “avanzar hacia el cálculo del tiempo que trascurre desde la indicación de la primera consulta, hasta la obtención de un diagnóstico, lo que permitirá conocer mejor el recorrido asistencial del paciente”, apuntan.

Desde el Ejecutivo quieren reforzar también el derecho a la información de los pacientes, que “podrán conocer su situación en la lista, cuánto tiempo llevan esperando y la demora estimada para su proceso”. En concreto, habrá que hacer un registro exhaustivo de una quincena de pruebas diagnósticas y terapéuticas y se ampliará de 15 a 20 las intervenciones quirúrgicas sometidas a seguimiento.

“La nueva norma permitirá modernizar los criterios utilizados para medir las listas de espera y disponer de datos más completos, homogéneos y comparables en el conjunto del Sistema Nacional de Salud”, indican desde Sanidad.

Etiquetas
stats