En vez de anillos, relojes: el regalo tendencia en los compromisos de pareja

Hace 5.000 años, los egipcios iniciaron un rito, el del intercambio de anillos entre los enamorados durante la boda. Desde entonces, no solo se ha mantenido, sino que las parejas se han habituado a sellar su amor en distintas etapas regalándose piezas de joyería. El del compromiso es uno de los momentos más destacados y la entrega de relojes para la ocasión, una opción que ya se ha convertido en tendencia frente a otras más convencionales: menos evidente que un anillo, pero más ligada al día a día.  

En nuestras latitudes se percibe como algo relativamente nuevo, pero hay en lugares del mundo donde es un hábito. Hablamos, por ejemplo, de Corea del Sur donde llevan años haciéndolo, como una forma de celebrar el tiempo ya vivido juntos y la perspectiva de un futuro por delante.

Desde el país asiático, la tendencia ha ido ganando protagonismo en Europa y Estados Unidos, motivada por la creciente atención de la industria relojera por el público femenino, que hace ya unos años empezó a interesarse por estas piezas; o por las parejas que intentan crear ritos propios y menos previsibles en un contexto donde las ceremonias son cada vez más similares. 

Además de, por supuesto, el deseo de buscar regalos útiles, duraderos, originales y con un significado compartido y que consigan reflejar el carácter de quien los lleva puestos. Y todo eso lo encontramos en un reloj. 

¿Qué significado tiene regalar un reloj?

Regalar un reloj simboliza el tiempo. Desde el invertido en encontrar la pieza perfecta para la persona que lo lucirá en su muñeca hasta el tiempo por compartir y el ya vivido juntos. 

Ahora bien, un reloj también es sinónimo de conexión. Al llevarlo en la muñeca, es una forma de sentir que quien te lo regaló te acompaña en cada ocasión importante. Por no hablar de que su valor sentimental es difícil de calcular: con el paso de los años y de los hitos celebrados, crece y suele convertirse en un tesoro familiar para las siguientes generaciones. 

Cómo escoger el reloj adecuado 

Escoger un reloj no es tarea fácil, pero existen una serie de recomendaciones que pueden hacer más fácil la decisión. La estética, por ejemplo, es quizá la parte más complicada y en la que hay que tirar de instinto o del conocimiento que se tenga de la pareja para acertar. Hay que escoger entre cajas cuadradas, redondas o tipo tonneau; números arábigos, romanos o índices; color de la esfera, tipo de fondo… Como tip, lo mejor es pensar en el estilo de quien lo lucirá e ir seleccionando, detalle a detalle, lo que más se ajuste a ello.

Más allá de las cuestiones estéticas, también hay que valorar el tipo de vida del futuro dueño. En función de eso, no resulta complicado saber si hay que decantarse por un modelo más resistente (incluso sumergible), uno que rebose elegancia o el de diseño práctico, perfecto para el día a día.

La siguiente pregunta es bastante específica: ¿Manuales o automáticos? Los relojes manuales son ideales para los nostálgicos de lo analógico ya que tendrán que darles cuerda para que funcionen. Los segundos, por su parte, se dan cuerda automáticamente mientras se encuentran en la muñeca de la persona que los luce.

Por otra parte, algo que no todo el mundo tiene en cuenta es cómo se asienta el reloj sobre la muñeca . Si la caja queda bien colocada y no desborda, el tamaño suele ser el adecuado. Una referencia sencilla: si el reloj queda fuera del ancho de la muñeca, probablemente sea demasiado grande. 

En último lugar —pero no por ello menos importante— hay que tomar en consideración la longitud de la correa, y el truco para acertar es claro. Si se puede introducir un dedo entre la muñeca y la correa, es el tamaño adecuado. 

Un reloj para cada pareja 

El estilo es algo muy personal y, a pesar de las recomendaciones recogidas en el epígrafe anterior, es posible que surjan dudas. Por eso, la manufactura alemana de relojería mecánica NOMOS Glashütte, firma alemana de relojes cuenta con una selección de sus modelos capaces de dialogar entre sí sin ser iguales. 

Así, para quienes gustan de ir a juego, pero conservando su puntito de estilo individual, la firma propone los diseños Orion neomatik doré y Orion neomatik 41 fecha new black, de líneas suaves, perfil esbelto y elegancia serena. Para quienes buscan la máxima conexión, la respuesta es evidente, tanto para él como para ella: Tangente oro neomatik 38 Update doré , reconocible por su estética clara, arquitectónica y vinculada a la tradición Bauhaus.

Que los polos opuestos se atraen es un hecho y sí, también hay relojes de NOMOS Glashütte capaces de representarlo. Es el caso de Tetra 27 duo (caja cuadrada) y Tangente 38 (caja redonda). Distintos en lo evidente, pero unidos por una tipografía precisa y una misma idea de diseño claro. Los aventureros, por su parte, harán match inmediatamente con los modelos Club Sport neomatik mundial y Ahoi neomatik 38 fecha Atlántico, más robustos, versátiles y preparados para acompañar un estilo de vida activo. 

Aquellas parejas que se debatan entre el intercambio tradicional de anillos o un toque de originalidad podrán tenerlo todo si se decantan por el reloj de sol diseñado por esta firma y pensado para lucirse en el dedo o como colgante. Y el nivel máximo de personalización, se lo dejamos a un clásico, el Ludwig 33 duo, de aire clásico y sobrio, que gana todavía más sentido cuando se personaliza con un grabado pensado para la persona que lo recibirá. 

Porque sí, un reloj de NOMOS Glashütte también puede guardar una sorpresa. Cada pareja elige cómo honrar su propia historia: con la fecha de aniversario, la de la boda o signo discreto que solo la pareja entienda