El aún desenfocado debate fiscal
Nuño Rodrigo
De un país donde quien pasa de comprar un chalet de 1,5 millones de euros a uno de tres millones recibe (o recibía) subvención no puede esperarse demasiado en materia fiscal. Pero, como quiera que el Gobierno (o el PSOE, o alguien) ha optado por recuperar el impuesto de Patrimonio, no está de más aprovechar la apertura del melón para reflexionar.
El debate fiscal en España exige un poco más de tiempo que discutir sobre si hay que recuperar Patrimonio o subir el IRPF. El problema real está, como explicaba ayer nuestro compañero Jaume Viñas, en que en España paga más impuestos quien gana 80.000 euros (tipo efectivo del 30%) que quien gana 600.000 (el 27,2%). La diferencia se explica por la diferente tributación de los rendimientos del capital (al 21%) sobre los del trabajo (hasta un máximo del 45%).
Pero la política de subvenciones (a compra de vivienda, a aportaciones a planes de pensiones, etc) no afecta solo al IRPF. También en el periódico hemos explicado que una pequeña empresa recién creada paga íntegramente el tipo de sociedades (aunque sea el reducido) mientras los gigantes del Ibex, entre deducciones por I+D, fondos de comercio y buenos abogados, casi 10 puntos menos. El tipo efectivo para una pyme que ingresa menos de 10.000 euros es del 25,2%. Si ingresa más de 1.000 millones, del 16,9%. Muy razonable, ¿verdad?