El pobrecito hablador
Juan Carlos Escudier
Nos habíamos acostumbrado al lenguaje burdo con el que Juan Carlos Rodríguez Ibarra irrumpe periódicamente en la escena política. Le disculpábamos su maneras soeces y su tono chulesco. Le reíamos las gracias chuscas, sus exabruptos y hasta los insultos. Sus palabras gruesas nos resultaban tan familiares que el personaje ha tenido que superarse cada día para no pasar desapercibido. Sus últimos improperios contra el ministro de Justicia y contra el Gobierno en general por su actitud reacia al indulto de un ladrón y un secuestrador como es Rafael Vera demuestran que este hombre se ha entregado sin remedio al estrambote.
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