Agustín Azkarate recibe el Premio Euskadi de Investigación por su trabajo en la “arqueología de la arquitectura”

El arqueólogo Agustín Azkarate ha recibido este martes el Premio Euskadi de Investigación. El acto de entrega lo ha presidido el lehendakari, Imanol Pradales, junto con el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias. Pradales ha felicitado a Azkarate por haber ganado el premio y ha destacado su “fructífera trayectoria de más de 50 años”.

El lehendakari ha dicho que el patrimonio cultural es “un elemento imprescindible para seguir creciendo como persona y como pueblo” y desempeña “un papel fundamental en el desarrollo y transmisión de valores individuales y colectivos”. Pero el patrimonio, ha remarcado, “no es estático, sino un elemento vivo, y hay que analizar, socializar, enriquecer y cuidarlo constantemente”. Pradales ha agradecido a Azkarate que, con sus investigaciones, haya mostrado que “nuestro pueblo no ha estado aislado, sino que ha avanzado en contacto e influencia permanente con otros pueblos”. “Nos has demostrado que la identidad no es excluyente, sino que sirve para tender puentes, fortaleciendo lo que nos une, la comunidad. Nos ha enseñado que el patrimonio cultural nos puede ayudar a mantener nuestra identidad, respetando la identidad de quienes vienen”, ha afirmado, según recoge Europa Press.

Al mismo tiempo, ha añadido, “nos has recordado algo muy importante: que en los tiempos que vivimos, a los vascos nos toca cuidar y difundir aquello que nos hace especiales”. Además, Pradales ha destacado que Agustín Azkarate es “una de esas personas que, en lugar de seguir la corriente, se adelantan a su tiempo”, en referencia al contenido de sus investigaciones, citando descubrimientos como el de la necrópolis de Aldaieta, “que marcó un antes y un después en nuestra comprensión de la Vasconia histórica”, pero también a los principios que han guiado su trayectoria.

“Socialización del conocimiento”

En ese sentido, ha destacado el principio de “la socialización del conocimiento como piedra angular de todo programa científico financiado públicamente”. “El compromiso deontológico de rendir cuentas, y compartir con la sociedad no solo los resultados, también el proceso”, ha precisado. También ha resaltado de Azkarate “la visión de conjunto del patrimonio, inmaterial y material, que abarca, además de lo que está bajo tierra, el paisaje y los edificios” y, como tercer principio del premiado, ha subrayado “la apuesta por equipos de trabajo multidisciplinares, la colaboración entre distintas ramas del conocimiento que resulta imprescindible para entender la complejidad”.

Pradales ha destacado que esta forma de entender y practicar la ciencia ha caracterizado su trabajo como docente y académico en la Universidad Pública Vasca que “tanto has defendido”. Entre los proyectos en los que ha participado Azkarate, el lehendakari ha citado la restauración de la Catedral de Santa María como “epítome, con ese 'abierto por obras' que, más que un gran acierto de 'marketing', representó toda una declaración de principios”. “La demostración de que la gestión integral del patrimonio, sumada a la innovación social, puede y debe ser un motor de generación de riqueza, transformación urbana y cohesión social”, ha apostillado. Por último, ha dado las gracias a Azkarate por “investigar, difundir y proteger nuestro patrimonio, por poner al servicio de todos lo que es de todos, y piedra a piedra, por hacer el país”.

Por su parte, el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, ha afirmado que Agustín Azkarate es “un excelente científico”, y ha destacado “la importancia que da a la difusión social del conocimiento, a lo que llamamos vulgarmente divulgación”. También ha definido al premiado como “un defensor decidido de la diversidad cultural y de la igualdad de estatus y condición de las distintas culturas”, al tiempo que ha resaltado su “mirada crítica” que “no solo la aplica para caracterizar, diagnosticar esas debilidades y fortalezas de la disciplina que imparte, sino también de la proyección social y la forma en que socialmente se entiende y se accede a esa disciplina”. Pérez Iglesias ha hecho referencia a la defensa que hace Azkarate de lo que el llama “transdisciplinariedad, porque trabaja con disciplinas distintas y a partir de la combinación de esas disciplinas produce resultados que de otra forma no se podrían obtener”.

Agustín Azkarate ha sido distinguido con el Premio Euskadi de Investigación en reconocimiento a “una trayectoria científica de excelencia y a su extraordinaria contribución al conocimiento, la investigación y la puesta en valor del patrimonio histórico y arqueológico de Euskadi”. El jurado ha valorado la “sólida carrera investigadora” de Agustín Azkarate y su “decisiva contribución a la arqueología de la arquitectura”.

Azkarate (Elorrio, 1953) es catedrático emérito de Arqueología en la Universidad del País Vasco desde 1999. Doctor desde 1987, cuenta con más de cuatro décadas de trayectoria docente e investigadora y ha realizado estancias de investigación en diversos centros de Europa y América. Es autor de cerca de 300 contribuciones científicas y ha impulsado equipos y proyectos de investigación financiados mediante convocatorias competitivas. Su actividad investigadora se ha centrado en la Arqueología de la Arquitectura, la gestión del patrimonio cultural y el estudio de la Vasconia altomedieval, la presencia vasca en América y la arqueología colonial en el Cono Sur.

En su discurso, tras agradecer el premio al Gobierno Vasco, Azkarate ha afirmado que “el conocimiento nace en ecosistemas y solo prospera allá donde confluyen instituciones, equipos cohesionados y una sociedad dispuesta a darles tiempo, continuidad y recursos”. “Pero un ecosistema científico no está formado únicamente por instituciones, lo sostienen sobre todo personas que aprenden”, ha añadido, para extender su agradecimiento a todas aquellas con las que he compartido más de 40 años de trabajo.

Agustín Azkarate se ha referido a la restauración de la Catedral de Santa María de Vitoria-Gasteiz, “el proyecto que más se me atribuye y probablemente el que menos me corresponde, porque fue y sigue siendo, porque está vivo, una obra profundamente colectiva, impulsada por personas como Juan Ignacio Lasagabaster, Leandro Cámara, Gonzalo Arroita, Jon Lasa y tantas otras procedentes de la Universidad, de la gestión del patrimonio, de las instituciones, de la política y de la ciudadanía en general”. “En aquel proyecto los astros se alinearon. Hubo circunstancias favorables, pero también hubo talento, generosidad y una extraordinaria capacidad para trabajar juntos”, ha destacado, para afirmar que “lo que empezó siendo un plan director, terminó convirtiéndose en un proyecto de recuperación patrimonial, en un motor de regeneración urbana, en un referente internacional y, sobre todo, en una manera distinta de entender la relación entre investigación y sociedad”.

En ese sentido, ha dicho que el conocido lema “abierto por obras”, nacido en Vitoria “y después difundido internacionalmente en todos los idiomas, nunca fue una simple ocurrencia ni un acierto publicitario”, sino “una auténtica declaración de principios: la condición de que la investigación científica no debía desarrollarse a puerta cerrada, sino abrirse a la sociedad, compartir sus procesos, hacer visibles sus dudas y convertir el conocimiento, y esto es importante, en una construcción colectiva”.