Andueza critica la gestión del PNV en Osakidetza, educación o seguridad y avisa de sus coqueteos con EH Bildu

El líder del PSE-EE, Eneko Andueza, no es el jefe de la oposición. Pero su discurso como líder de la otra pata de la coalición del Gobierno de Imanol Pradales siempre suscita expectación. Las tensiones con el PNV son periódicas, por más que el argumentario insista en que es un Ejecutivo “único” con un “capitán”.

En el debate de política general, Andueza ha formulado críticas sobre varias áreas que dirigen los nacionalistas, incluidas Salud, Educación o Seguridad. Ha pedido al PNV que deje de criticar al Gobierno central. Ha insistido en su tesis de que los nacionalistas buscan acuerdos de corte abertzale con EH Bildu —lo que él llama “prioridad nacional” a la vasca—. Y ha lamentado que se hayan roto los “consensos” en torno al euskera, en referencia a la ley con la que se cerró el curso político anterior, en la que por vez primera desde que cohabitan en el Gobierno en el formato actual, desde 2016, nacionalistas y socialistas defendieron posturas diferentes.

“No venimos a hablar únicamente de estabilidad. Venimos a darle contenido. No venimos a negar los problemas. Venimos a resolverlos. No venimos a hablar de los demás. Venimos a hablar de Euskadi. Porque mientras algunos se sienten más cómodos hablando de Madrid, de Bruselas o de cualquier otro lugar, nosotros tenemos claro dónde está nuestra obligación, en Osakidetza, en nuestras escuelas, en nuestros barrios, en nuestras empresas, en el transporte público, en la vivienda y en la seguridad. Euskadi no necesita ni ruido ni diagnósticos; necesita decisiones”, ha señalado Andueza ya en el arranque de su intervención.

Y ha seguido: “Los problemas de Sanidad no se resuelven culpando a otra Administración. Los malos resultados educativos no se corrigen escondiéndose detrás de la media de otros países. La inseguridad no desaparece dando lugares de origen [de los detenidos]. Y la vivienda no se garantiza con declaraciones solemnes. Se resuelven gobernando. Se resuelven planificando. Se resuelven tomando decisiones y evaluando resultados [...]. Lo que no podemos hacer es utilizar el autogobierno como una consigna cuando nos conviene y como una excusa cuando no queremos asumir responsabilidades”.

Andueza ha querido reseñar que la “fórmula de colaboración” entre el PNV y el PSE-EE es positiva y “ha dado estabilidad”. Pero ha manifestado dirigiéndose directamente a Pradales: “Señor lehendakari, el PSE-EE seguirá siendo un socio leal. Pero seremos también un socio exigente. Apoyaremos al Gobierno cuando avance. Le pediremos que corrija cuando sea necesario. Y marcaremos nuestra posición cuando estén en juego nuestras prioridades”.

En materia sanitaria, un área en el que el PSE-EE hasta ahora había valorado la labor del consejero Alberto Martínez, del PNV, Andueza ha mencionado los “problemas con las listas de espera”, así como la “falta de profesionales y organización”. “Hay una preocupación social que no se resuelve diciendo que el sistema sigue siendo bueno en términos comparados. La ciudadanía no compara su cita médica con una estadística internacional. Compara la respuesta que recibe con lo que necesita”, ha indicado. Y ha avisado al consejero Martínez: “Las concertaciones privadas pueden ser un instrumento puntual para reducir las listas de espera, pero no pueden convertirse en la respuesta estructural ni en una sustitución de la capacidad pública”. Andueza ha agregado que las “soluciones” están en Euskadi, no en la ministra Mónica García, cuya salida pide el PNV.

En el terreno educativo, Andueza ha recordado el varapalo del informe PISA y ha reclamado a Begoña Pedrosa que no se pongan “excusas”. “Hay que aceptar el problema, escuchar a la comunidad educativa y actuar. Los socialistas estaremos en la búsqueda de respuestas, pero exigimos a la consejera diligencia, liderazgo y resultados”, ha señalado.

Después, Andueza ha aprovechado para poner en valor la gestión de los cinco consejeros socialistas de Pradales, Mikel Torres, Javier Hurtado, María Jesús San José, Susana García Chueca y Denis Itxaso. Y ha dejado para el final lo relativo al euskera y al autogobierno.

“La sociedad vasca no necesita que los partidos le expliquen quién es más vasco. Necesita que le expliquemos cómo va a vivir mejor. Por eso nos preocupa la ruptura de consensos en torno al euskera y al empleo público [...]. En el fondo, PNV y EH Bildu comparten a veces una preocupación identitaria que ojalá tuviesen con la misma intensidad por la calidad del empleo, la fortaleza de Osakidetza, el acceso a la vivienda o la mejora de la enseñanza. No queremos que los debates sobre la identidad oculten la gestión. A PNV y EH Bildu les planteo una pregunta sencilla: ¿para qué quieren ustedes un nuevo Estatuto?”, ha manifestado.

El PSE-EE, aparentemente, negocia la reforma del Estatuto con PNV y EH Bildu fuera del Parlamento Vasco. Pero Andueza ha indicado que no aceptarán un “Estatuto de identidades” o “para alimentar una competición permanente entre nacionalismos”. “Y lo digo con toda claridad: será constitucional o no será. Será incluyente o no será. Será fruto del acuerdo entre diferentes o no será un proyecto de país [...]. Euskadi no gana cuando convierte al Gobierno de España en un enemigo permanente. Gana cuando consigue inversiones, transferencias, fondos, infraestructuras y acuerdos”, ha seguido.

El final de Andueza también tenía mensaje: “Frente a la parálisis de la queja, frente al diagnóstico que nunca se convierte en decisión y frente a la prioridad nacional cuando desplaza a la prioridad social, nosotros ponemos pie en pared”. En su escaño, el lehendakari Pradales ha seguido la intervención leyendo unos folios, toman notas en una pequeña libreto y con gesto serio.