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Juan de los Toyos González, hombre fuerte del PSOE en el Gobierno de Euzkadi y que en 1931 leyó en Eibar la proclamación de la II República

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Juan de los Toyos González (Barakaldo, 1890-México D.F., 1965) fue uno de los consejeros del PSOE en el primer Gobierno de Euzkadi, una coalición de diferentes partidos encabezada por el lehendakari José Antonio de Aguirre, que era del PNV. Fue el responsable de la cartera de Trabajo, Previsión y Comunicaciones. Junto con el nacionalista Eliodoro de la Torre fue el más veterano en aquel gabinete, aunque no había llegado a los 50 aún en 1936.

De los Toyos era muy bajo —apenas superaba el metro y medio de estatura—, le apasionaba el esperanto como a otros correligionarios socialistas y pudo estudiar contabilidad y taquigrafía en una cátedra gratuita de la Diputación de Bizkaia, exactamente como había hecho antes su mentor y amigo Indalecio Prieto. Procedía de una familia humilde de inmigrantes palentinos.

Se afilió con 18 años al PSOE y a la UGT, un sindicato en el que participó en varias de sus ramas y en el que protagonizó importantes movilizaciones como las de 1917 o 1934, de corte revolucionario, y que le empujaron al exilio francés en ambos casos. No obstante, se dice de él que impulsó un modelo sindical “moderno”, “capaz de negociar con la patronal” y usando la huelga “sólo como último recurso”.

En 1921 se mantuvo leal a la socialdemocracia ante la escisión que dio lugar al PCE y que vio marchar a dirigentes vascos como Facundo Perezagua o Dolores Ibárruri. En 1922 se trasladó de la Margen Izquierda a otro feudo vasco del PSOE, Eibar. Trabajó como vicegerente y contable de la conocida empresa armera Alfa, luego reconvertida en industria de máquinas de coser. En 1924, criticó que parte del PSOE se mostrara abierto al colaboracionismo con el régimen en plena dictadura militar de Miguel Primo de Rivera.

Con Prieto embarcado en una “cruzada antimonárquica”, llegó el decisivo 14 de abril de 1931. En Eibar, en las elecciones municipales, el PSOE logró diez concejales —entre ellos De los Toyos—, los republicanos ocho y el PNV uno. Así las cosas, a las 6.50 horas de la mañana de ese día, Eibar fue el primer municipio de España en izar la bandera roja, amarilla y morada, dando inicio así a la II República. De los Toyos fue quien salió al balcón. “Izóse la bandera tricolor en el balcón del Ayuntamiento. Desde allí notifiqué al pueblo que, a partir de aquel momento, vivíamos en régimen republicano”, dejó por escrito el dirigente socialista de su discurso de esa jornada.

Estalló en 1936 la Guerra Civil con De los Toyos de nuevo en Eibar de vuelta del exilio tras la victoria del Frente Popular a comienzos de ese año. Fue el presidente de la Junta de Defensa constituida para contener la sublevación. Eibar fue una ciudad repetidamente bombardeada hasta quedar conquistada. En septiembre de 1936 volvió a dirigirse a sus vecinos desde el mismo punto que en 1931 y constató los avances de los rebeldes. Solamente Eibar y Elgeta, en toda Gipuzkoa, seguían en manos republicanas en aquel momento.

En octubre de ese año, a propuesta de los socialistas guipuzcoanos, entró a formar parte del Gobierno de Euzkadi como consejero de Trabajo, Previsión y Comunicaciones. Fue el firmante en nombre del PSOE del programa de la coalición, la denominada 'Declaración de Gernika'. En la ofensiva de la primavera de 1937 en la los rebeldes recibieron apoyo de la Alemania nazi y de la Italia fascista para la conquista de todo el territorio vasco, De los Toyos perdió a varios familiares en los bombardeos. Tras la caída de Bilbao, pasó a Cantabria, de allí voló a Francia y él regresó a España, a Catalunya, a diferencia de su familia. Después, Francia volvió a ser el destino inicial para su tercer exilio, está ya definitivo, ya que nunca pudo regresar.

El denominado pacto de Santoña por el que PNV negoció su rendición con la Italia de Benito Mussolini tensó sus relaciones con el PNV. Lamentaba que los nacionalistas buscasen un Gobierno de Euzkadi desconectado del resto de las fuerzas republicanas. “Los sediciosos no se rebelaron sólo contra Euzkadi, sino contra España entera”, dejó por escrito en 1939. De los Toyos desconfiaba también del PNV a la hora del reparto de subsidios o incluso veía trato discriminatorio para refugiados de las diferentes familias políticas. En el PSOE vasco de la época había dos almas, una más proclive a defender la nación vasca y ser una fuerza política sin tutelas de Madrid (la de los consejeros Santiago Aznar y Juan Gracia) y otra más partidaria de la unión de fuerzas republicanas (la de Prieto y De los Toyos).

Los nazis ocuparon Francia y, como otros, De los Toyos tuvo que huir de París. Lo hizo caminando 300 kilómetros. “Mi odisea es inenarrable”, le contó a Prieto por carta. Finalmente, el día del aniversario de la república en 1942, el 14 de abril, pudieron salir desde Marsella con dirección a México, previa escala en Marruecos. De los Toyos participó con otros consejeros en la delegación del Gobierno de Euzkadi en México, pero dimitió en 1943 al verse en minoría frente a los otros consejeros socialistas sobre su papel político en relación con el modelo institucional. Eso no rompió el afecto con Aguirre y, de hecho, participó en un homenaje al lehendakari en México en 1954, ocupando “un lugar destacado en la mesa presidencial”, dice el libro.

De los Toyos falleció en 1965. Ya arrastraba muchos problemas de salud. Había perdido, por ejemplo, toda la visión del ojo izquierdo y precisaba de parche. Su sobrino-nieto Miguel de los Toyos Nazabal, también socialista, fue alcalde de Eibar de 2008 a 2021 y, en la actualidad, es viceconsejero de Planificación Territorial y Agenda Urbana del Gobierno vasco, igualmente una coalición con el PNV.