El Gobierno vasco acuerda con los ganaderos la compra conjunta de forraje, pero retrasa las medidas una semana más
El Gobierno vasco ha pactado este viernes con los ganaderos promover la compra conjunta de forraje para paliar la crisis derivada de la sequía y la consecuente falta de pastos de este verano. La decisión se ha tomado en la denominada 'mesa de forrajes', que se ha reunido este viernes en Vitoria presidida por la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo.
Según han informado desde el Gobierno, durante la reunión se han analizado las diferentes alternativas disponibles, dando prioridad a todas aquellas que permitan incrementar la disponibilidad de forraje producido en Euskadi durante las próximas semanas. Y se ha acordado promover una compra conjunta de forrajes dirigida a los colectivos ganaderos más afectados, aquellos cuya actividad depende directamente del aprovechamiento de los pastos como base de su sistema productivo.
La implantación de las soluciones se retrasa, no obstante, una semana más. Y es que las medidas concretas se tomarán en otra reunión de la mesa que tendrá lugar la próxima semana. En ese encuentro se contará con los datos extraídos de la encuesta que se llevará a cabo por medio del Centro de Gestión Lursail entre las explotaciones ganaderas “con el fin de conocer las necesidades reales de forrajes y de otras materias primas necesarias para la presente campaña, así como los formatos de suministro más adecuados”. “Esta información permitirá dimensionar la compra conjunta y planificar una respuesta ajustada a las necesidades del sector”, expone el Ejecutivo.
“Nuestro objetivo es actuar antes de que el problema se agrave. Queremos que las explotaciones dispongan del alimento necesario para su ganado y hacerlo, siempre que sea posible, apoyándonos en la producción local y coordinando una respuesta conjunta con todo el sector”, ha señalado la consejera Barredo. Además, se trata de adelantarse a los acontecimientos: “por un lado, impulsando todas estas opciones disponibles, pero incrementando sobre todo también esa acción a futuro para producir forraje en Euskadi durante los próximos años”.
La consejera ha señalado que todavía hay paja en el campo, reservas de maíz en Francia, en Navarra y en Castilla y León, por lo que “hay suficientes materias primas como para plantear una garantía de suministro continuada”. Sin embargo, ha reconocido que no todos los ganaderos están en la misma situación. Por un lado, hay un colectivo que cuenta con instalaciones para bajar el ganado y tiene suministro para el año al contar con acuerdos de compra. Por otro lado, las explotaciones más pequeñas carecen de estas infraestructuras y tienen un ganado extensivo que aprovecha los pastos, por lo que cada vez tienen más problemas, porque no están acostumbrados a comprar forraje en esta época del año.
Además de la compra conjunta, la mesa ha barajado la posibilidad de cultivos de forraje. Según la consejera, “se han materializado algunos proyectos, sobre todo producciones de maíz y forraje para pienso, en las cooperativas y sobre todo en las producciones más grandes”, pero no en el sector extensivo.
En cuanto a la falta de agua para proveer al ganando en los montes, algo que han denunciado los sindicatos, ha recordado que la semana pasada en el Consejo Agrario acordaron que se trataría en una mesa específica a partir de septiembre y que los ayuntamientos son los responsables del abastecimiento de agua. Esto no ha gustado al sindicato alavés UAGA, que ha alertado de lo que están sufriendo las pequeñas explotaciones la falta de agua y piden “soluciones más urgentes”. “Una nueva reunión en una semana resta tiempo”, dicen desde el sindicato. “Se nos emplaza a otra semana más. Tenemos necesidad de agua y necesidad de comida y no tenemos respuestas, por lo menos a corto plazo”, protestan. En parecidos términos se ha expresado ENBA, que ha destacado que “los más urgente y grave es conseguir comida para el ganado que está sufriendo”. “La necesidad de alimentación para el ganado es generalizada, pero la problemática es muy diferente según el subsector, bien por diferencias de manejo, bien por falta de infraestructura en la explotación, si bien la situación es más acuciante en la ganadería extensiva”, precisan.
Por lo que respecta a la posibilidad de acordar subvenciones, la consejera ha afirmado que “no es el momento de hablar de ayudas” porque ha considerado que la situación es “una alerta inicial”. Por ello, se están monitorizando los sectores para ver cuáles van a estar más afectados a final de año y, en función de ello, la Administración tomará una decisión.