El príncipe heredero saudí presenta su propio superdeportivo eléctrico
El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, ha presentado los primeros vehículos de la marca nacional Ceer, un proyecto impulsado por el fondo soberano saudí para crear una industria automovilística propia y reducir la dependencia de la economía del petróleo. Bautizados como Exobot, los primeros modelos son dos superdeportivos eléctricos, un sedán y un SUV, que llegarán al mercado saudí a comienzos de 2027.
El lanzamiento, celebrado en el Complejo de Fabricación de Ceer en la Ciudad Económica Rey Abdullah, supone uno de los principales hitos del proyecto puesto en marcha en 2022 dentro de la estrategia de diversificación económica de Arabia Saudí. Ceer es una empresa conjunta del Fondo de Inversión Pública (PIF) saudí y el grupo taiwanés Foxconn, mientras que BMW participa aportando ingeniería y tecnología.
El propio Bin Salman ha situado el automóvil como una de las nuevas palancas de crecimiento del país. “El lanzamiento de los primeros vehículos de Ceer representa un nuevo avance en el progreso de Arabia Saudí hacia la construcción de un ecosistema industrial sostenible y próspero”, señaló el príncipe heredero durante la presentación, en la que defendió el papel del sector para atraer inversiones, desarrollar talento nacional y ampliar la participación del sector privado.
La ambición va más allá de estos dos primeros modelos. Ceer tiene previsto desarrollar una gama de siete vehículos para 2030, con modelos medianos y compactos y diferentes sistemas de propulsión. Aunque el proyecto nació con una orientación exclusivamente eléctrica, su consejero delegado, Jim DeLuca, ha explicado que la compañía prevé incorporar también híbridos enchufables y vehículos de combustión para adaptarse a la evolución de la demanda. Los cinco nuevos modelos previstos después del Exobot llegarán entre 2028 y 2030.
Un eléctrico con 1.111 CV
El Exobot pretende servir también como escaparate tecnológico de la nueva marca. El sedán y el SUV comparten una arquitectura eléctrica de tres motores y tracción integral que, en su configuración de mayor rendimiento, alcanza 1.111 CV y 1.500 Nm de par.
El sedán anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,1 segundos y una velocidad máxima de 250 km/h, mientras que el SUV necesita 2,4 segundos y alcanza 210 km/h. Ambos recurren además a dirección en las ruedas traseras y a un sistema steer-by-wire, que elimina la columna de dirección convencional. Según los datos facilitados por la compañía, el ángulo de giro del volante se reduce de 400 a 160 grados.
La versión inicial, denominada Exobot First Edition, utiliza una batería de 112 kWh y una configuración de 850 CV y 1.000 Nm. Con ella, el sedán alcanza 670 kilómetros de autonomía homologada NEDC y el SUV 560 kilómetros. La arquitectura eléctrica de 800 voltios permite pasar del 10% al 80% de carga en menos de 30 minutos.
El diseño busca convertir al Exobot en una declaración de intenciones. Los vehículos incorporan unas grandes puertas de apertura vertical denominadas Shahin Wing, inspiradas en el vuelo del halcón saudí Shahin, mientras que el diseño exterior toma referencias de la arquitectura y el paisaje del país. El sedán mide 5,26 metros de longitud y el SUV 5,02 metros.
En el interior destaca una pantalla curva de 48 pulgadas y resolución 8K que recorre el salpicadero, acompañada de una pantalla central de 10,4 pulgadas y otra para los pasajeros traseros de 8 pulgadas. El vehículo incorpora además asistente de voz en árabe e inglés, actualizaciones inalámbricas y sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
El desarrollo también se ha adaptado a las condiciones climáticas de la península arábiga. Ceer asegura que el sistema de refrigeración puede reducir la temperatura del habitáculo de 65 a 32 grados en diez minutos, mientras que el vehículo utiliza soluciones específicas para limitar la entrada de calor solar.
Foxconn, BMW y una red de proveedores locales
Uno de los elementos diferenciales del proyecto es la combinación de capital saudí con tecnología y conocimiento industrial extranjero. Foxconn aporta la arquitectura eléctrica de los vehículos, mientras BMW ha participado en la ingeniería. A su alrededor, Ceer está construyendo una red de proveedores que incluye empresas como Lear, Shin Young, Benteler y Fangxin, que han establecido instalaciones productivas en Arabia Saudí.
La producción se concentrará en el Complejo de Fabricación de Ceer (CMC), situado en la Ciudad Económica Rey Abdullah, junto al mar Rojo. La compañía lo presenta como la mayor instalación de fabricación de automóviles de Oriente Medio.
El objetivo es aumentar progresivamente el contenido local. Ceer asegura que aspira a alcanzar un 45% de materiales de origen saudí en 2034, apoyándose en el desarrollo de proveedores locales y en la creación de una cadena de suministro propia.
El proyecto forma parte de la estrategia del PIF para desarrollar un ecosistema automovilístico completo en Arabia Saudí. Las previsiones oficiales apuntan a que Ceer contribuirá con unos 8.000 millones de dólares al PIB saudí en 2034 y con alrededor de 21.000 millones de dólares a la mejora de la balanza comercial, además de generar decenas de miles de empleos directos e indirectos.
Arabia Saudí quiere entrar en el automóvil por la vía de la alta tecnología
El lanzamiento del Exobot llega después de varios intentos fallidos o frustrados de Arabia Saudí por atraer la fabricación de automóviles. El nuevo planteamiento busca evitar aquellos problemas mediante una combinación de financiación pública, socios tecnológicos internacionales y una red local de proveedores.
La apuesta, además, se produce en un momento especialmente complejo para los nuevos fabricantes de coches eléctricos. Empresas como Fisker, Arrival o Lordstown han desaparecido o han atravesado graves dificultades financieras, mientras que los fabricantes chinos han elevado la presión competitiva sobre las marcas tradicionales.
Ceer pretende avanzar de forma progresiva. Tras comenzar con el mercado saudí en 2027, la compañía prevé iniciar su expansión por los mercados de la región en 2028 y ampliar posteriormente su presencia al conjunto de Oriente Medio y el norte de África. “Queremos asegurarnos de avanzar de forma muy metódica”, ha señalado DeLuca, consciente de que el principal reto para una nueva marca no es únicamente desarrollar un coche llamativo, sino construir una industria capaz de fabricarlo, venderlo y mantenerlo a gran escala.
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