La huelga por la precariedad de los técnicos deja en el aire el concierto de Leire Martínez en las fiestas de Vitoria
La precariedad del sector de los técnicos y montadores de los eventos culturales vascos les llevará a una huelga en Vitoria entre las 6.00 horas del 5 de agosto y las 6.00 horas del 6 de agosto si no media una reacción de última hora de la patronal que no se ha producido en meses. El momento elegido condiciona buena parte del día grande de las fiestas de La Blanca, con decenas de actos programados, y a la noche de conciertos, incluido el de Leire Martínez, uno de los platos fuertes del programa en la plaza de los Fueros.
De momento, en vista de la convocatoria, las txosnas ya han confirmado la suspensión de actividades por las protestas. Pero también están llamados a parar los trabajadores de los actos de la plaza de la Provincia o de la plaza del Matxete, otros dos puntos neurálgicos de La Blanca. “Fiestas que cuentan con un presupuesto millonario y, a pesar de ello, van a estar ligadas a la explotación y a la precariedad laboral”, sostienen los convocantes, que miran a la patronal Euki, pero también a las instituciones públicas promotoras de los eventos y que “adjudican los contratos sin importarles las condiciones de los trabajadores”.
Los convocantes son el colectivo Teknikariok y los sindicatos ESK, LAB, UGT, CCOO, ELA y CNT. Ya hicieron movilizaciones en primavera —aseguran que lograron un seguimiento cercano al 80% en un colectivo de unas 300 personas—, pero ahora buscan el altavoz de las fiestas de las capitales, ya que igualmente anuncian movimientos similares en Donostia y en Bilbao. Las respectivas 'semanas grandes' arrancan el 8 y el 22 de agosto, respectivamente.
“La paralización será muy amplia [...]. Y tenemos el apoyo del público y de la cultura”, vaticinan los convocantes, que han celebrado una rueda de prensa cerca de la Virgen Blanca de Vitoria, donde se iniciarán las fiestas este martes a las 18.00 horas. Marta Castro Dehesa, de Teknikariok, ha apelado a la “empatía” de la ciudadanía y “de los que se suben al escenario” porque “sin el que conecta el audio nada sería posible”.
El Ayuntamiento, ante el temor a que se le caiga parte de la programación, ha sugerido que serían necesarios “servicios mínimos”. Los convocantes han acogido con extrañeza la petición. “Ya nos gustaría que la cultura” fuera considerada un servicio básico, han ironizado. Insisten en que ese deseo “no se aplica de ninguna manera” y ven una “intención política” de “aparentar que están intentando hacer algo”.
Los convocantes recalcan que “no era la intención” llegar a la huelga, pero “después de más de dos años y medio la negociación sigue bloqueada” y ni siquiera las protestas de primavera han espoleado a Euki. Dicen que el suyo es un sector “completamente desregularizado” que, además, tiene que cohabitar con “paracaidistas”, es decir, empresas que vienen de fuera a festivales y cuyas condiciones son diferentes. No tienen calendarios ni pluses de nocturnidad o festivos y la Inspección de Trabajo ha emitido ya varias resoluciones sobre el sector, han recalcado Teknikariok y los sindicatos promotores de la huelga.