Pelea con palos y barras de hierro entre ultras del Alavés y del Barcelona

Alrededor de medio centenar de aficionados ultras del Deportivo Alavés y una veintena de seguidores del FC Barcelona desplazados a Vitoria con motivo del partido que disputaban ambos equipos en el estadio de Mendizorroza han protagonizado una batalla campal en las horas previas al encuentro. Fuentes policiales apuntan a que una persona ha resultado herida de cierta gravedad como consecuencia de estos hechos y que un aficionado catalán ha sido identificado como presunto instigador de la contienda.

Como se aprecia en un vídeo grabado por un testigo, la refriega se ha producido en un conocido establecimiento hostelero del campus universitario de Vitoria, a pocos minutos de Mendizorroza. Unos y otros iban pertrechados con palos y barras de hierro (las patas de las mesas) y han arrojado también las sillas y mesas del local. A continuación, los incidentes han continuado en un parque del recinto académico hasta que varias dotaciones de la Ertzaintza y una ambulancia se han personado a los pocos minutos.

“Estábamos tranquilamente en el bar y había hinchas de las dos partes. Pero un chico ha venido a la barra y nos ha avisado de que había visto a uno cogiendo cascos de botellas vacías. Entonces se ha oído como un grito de guerra y han empezado a tirar todo en el bar y a darse entre ellos. Nos hemos refugiado, nos hemos encerrado y no hemos visto más. Luego nos hemos dado cuenta de que nos habían reventado la terraza”, ha explicado una trabajadora del bar donde se ha iniciado este suceso.

Fuentes policiales indican que los ultras del Alavés se han desplazado específicamente a esa zona de Vitoria, por lo que interpretan que ha podido tratarse de una quedada entre ultras. La Ertzaintza ha tenido que redoblar los controles de acceso al estadio como consecuencia de estos hechos.

Se da la circunstancias de que esta semana se ha conocido que el Deportivo Alavés y el FC Barcelona se enfrentarán en mayo en la final de la Copa del Rey, un hito histórico para el conjunto de Vitoria, que apenas ha disputado una final en sus 96 años de historia. En las últimas horas se estaba debatiendo qué ciudad acogerá el partido y albergará a 50.000 personas de ambas ciudades.

No es la primera vez que los seguidores ultras del equipo de Mendizorroza protagonizan graves incidentes. En 2015, aficionados del Deportivo Alavés y del Real Betis protagonizaron una batalla campal en una zona cercana al estadio. Un ertzaina de paisano que se hallaba en el lugar tuvo que realizar una decena de disparos al aire con su arma reglamentaria para contener la situación. Y en 2014 hubo también un encontronazo entre ultras locales y radicales del Real Zaragoza.

Asimismo, durante un partido de la selección vasca de fútbol celebrado en Anoeta en 2012, los ultras vitorianos se unieron a los de Athletic, Real Sociedad y Atlético Osasuna y provocaron altercados en el recinto donostiarra. En aquella ocasión 14 ertzainas resultaron heridos por una lluvia de bengalas.