La unidad de desactivación de explosivos de la Ertzaintza cumple 40 años y recuerda a su jefe asesinado por ETA

La Unidad de Desactivación de Explosivos de la Ertzaintza (conocida por las siglas UDE) ha celebrado este sábado por un acto conmemorativo de su cuadragésimo aniversario, en el que han estado presentes el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, la directora del cuerpo, Victoria Landa, el jefe policial, Josu Bujanda, así como otros mandos. Este grupo tiene su base en Iurreta.

En el transcurso de la jornada, los asistentes han podido contemplar el simulacro de una intervención de los desactivadores y de guías de la unidad canina con perros especialistas, neutralizando un objeto sospechoso en el maletero de un vehículo. En el lugar también se ha expuesto al público asistente la estación de descontaminación de sustancias o artefactos de naturaleza nuclear, radiológica, biológica o química (NRBQ), informa Europa Press.

La Unidad de Desactivación de Explosivos dio inicio a su actividad de forma operativa en el año 1986 después del proceso de formación y prácticas de los primeros especialistas que conformaron el grupo. Desde los primeros años afrontó un contexto complicado marcado por la amenaza de ETA y por la necesidad de dotar a la Ertzaintza de capacidades propias en materia de neutralización de artefactos explosivos, ha recordado. En 1989, el primer jefe de la unidad, Luis Hortelano García, fue asesinado en el barrio bilbaíno de Zorroza, junto a dos Tedax de la Policía Nacional, cuando trabajaban en la desactivación de un artefacto colocado por miembros de ETA en un taxi e hizo explosión un mecanismo trampa.

En la actualidad, parte de la actividad de la unidad está relacionada con la neutralización de artefactos y proyectiles militares, en su mayoría de la Guerra Civil, algunos de ellos todavía activos pese a haber estado enterrados durante décadas y que pueden aparecer en lugares insospechados. El objetivo es evitar riesgos y salvaguardar en todo momento la seguridad de la ciudadanía.