La versión en miniatura de la bajada de Celedón y Edurne invita a la cantera de Vitoria a vivir las fiestas “en grande”
“Pasadlo bien”. Ésa ha sido la consigna que les ha dado Celedón, Iñaki Kerejazu, a Ekai González y Haizea Lauzurika antes de cruzar la plaza de la Virgen Blanca de Vitoria encarnando en La Blanca de 2026 a sus versiones en miniatura, Celedón 'txiki' y Edurne, respectivamente. Y ellos han pedido, a su vez, que es el momento de “pasarlo en grande”
González tiene 12 años y es de la cuadrilla Los Desiguales. Y Lauzurika tiene igualmente 12 y procede de Bereziak. Ya en la balconada, se mostraban “muy nerviosos” ambos, aunque también muy felices por poder vivir una experiencia que describen como “muy bonita”. Cuando cruzaban la multitud, han notado que “todos estaban muy animados” a su alrededor y que, a pesar de la afluencia, no les “han molestado”.
Al igual que el Celedón tradicional, la versión infantil ha comenzado con el chupinazo, lanzado por la alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria, antes de bajar los muñecos, que, cuando han aterrizado en la plaza, han sido encarnados por personajes de carne y hueso. Tras cruzar la plaza, han aclamado a la multitud desde la balconada y entonado el tradicional cántico festivo.
“Los nervios cada vez se van bajando”, afirma González junto con su compañera tras dirigirse al público de la plaza para animarles a “saltar bailar, reír y pasárselo bien”. “Hoy, como el resto de los días, es un día para disfrutar, para gozar y para abrirnos el hueco que nos merecemos. Hoy es el día de los 'txikis' y os invitamos a disfrutar este día con nosotros y a pasarlo en grande”, han gritado desde la balconada en presencia de las autoridades. Abajo, la plaza estaba repleta y también observaban la escena la comparsa de gigantes, cabezudos, reyes, sotas y caballos.
Celedón 'txiki' y Edurne, una paridad que desaparece en la versión adulta, también han aprovechado para recordar a los niños y niñas que no han podido estar de las fiestas, “porque todos tienen derecho a disfrutar de este día y de todos los días del año”. Una vez finalizado el discurso, han lanzado los ya característicos “gora” a Edurne, a Celedón 'txiki', a la ciudad y a la Virgen Blanca.
El primer Celedón en miniatura se organizó en 1983, pero sin muñeco, el cual no llegó hasta el año siguiente cuando descendió de un balcón del Ayuntamiento hasta el bar La Unión. En 2002, se unió el personaje de 'neska txiki', cuyo muñeco se incorporó en 2008. Ahora ya se llama Edurne. Hace ocho años, en 2018, la bajada se trasladó a la Virgen Blanca, al igual que la de Celedón, y es uno de los actos más multitudinarios de las fiestas de la Virgen Blanca.
Uno de los asistentes este 2026 era Izei, de cuatro años, que ha venido todos los años de su vida para “disfrutar y ver las tradiciones” de la fiesta en La Blanca, como explica su madre. “Al final lo vive desde pequeñito y con su padre, que es de la cuadrilla de toda la vida”, cuenta ella. Desde las 11:30 ha cogido sitio para poder ver a los personajes “desde cerca” y en la sombra por las altas temperaturas, aunque recuerda que “el año pasado calentaba más todavía”, dice sofocada. A pesar de su corta edad, Izei también vio el Celedón del día 4 de agosto muy cerca. “Estuvo con su abuela en un balcón y lo vivió encantado”, describe su madre, que supone que en unos años su hijo bajará a la plaza para vivirlo con la multitud, aunque no es una experiencia que ella guarde con buen recuerdo. “Yo lo hice una vez, pero me agobié mucho”, expone sobre las decenas de miles de personas que se apelotonan el 4 de agosto.
Otros padres se suelen alejar ese día y aprovechan la alternativa infantil para acercarse. “Sin entrar en el mogollón” el 4, el 7 se plantan junto al monumento a la batalla de Vitoria, donde esta vez no hay riesgo de salpicaduras. Cuentan que acudir a este evento es una forma de que sus hijas entren “en la cultura de Gasteiz y que mamen las fiestas”. “Que cuando sean mayores también disfruten de ellas”, explica su padre, que espera que en el futuro “se calen, lo gocen y lo vivan”.