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Vitoria sigue sin multar más de cuatro años después a los usuarios del autobús eléctrico que no pagan billete

La sociedad municipal de autobuses de Vitoria (Tuvisa) sigue sin multar a aquellos usuarios que, más de cuatro años después de la puesta en funcionamiento de la línea de autobús eléctrico inteligente (el conocido como BEI), hacen uso de este medio de transporte público sin pagar el correspondiente billete. El título (por 1,40 euros) ha de comprarse en la marquesina, donde también se puede validar la tarjeta de transporte (36 céntimos en este caso por las tarifas con descuento), pero es muy infrecuente ver a revisores con capacidad de imponer multas en caso de incumplimiento, como sí sucede, por ejemplo, en el tranvía, que depende del Gobierno vasco. Según los datos brindados por Tuvisa, hay solamente cuatro personas asignadas a estas labores de control en el BEI.

La presidenta, la edil del PNV Izaskun Reyes, ha minimizado, en cualquier caso, los casos de fraude que puedan existir y, en una comisión municipal celebrada esta pasada semana, los ha rebajado aseverando que no tienen “números de relevancia”. En cualquier caso, ha dicho, Tuvisa no tiene “competencias sancionadoras”.

El asunto lo ha planteado en la comisión de Espacio Público, Barrios, Movilidad y Tráfico el concejal del PP Alfredo Iturricha. Ha aludido a dos testimonios recogidos en el Buzón Ciudadano de la ciudad, un portal al que se pueden remitir quejas y testimonios. “Nunca cojo el BEI, pero hoy me he dado cuenta de que el más tonto he sido yo porque he pagado el billete. Ver con toda la impotencia del mundo que la inmensa mayoría de la gente se monta sin pagar el billete da mucha tristeza. Por favor, más controladores, porque si no, yo no vuelvo a pagar”, rezaba uno de ellos, según ha leído. “Me parece una vergüenza que casi nadie pague antes de subir al BEI. Estábamos más de quince personas en la parada y hemos pagado dos. No sé cómo se puede solucionar el problema, pero, a primera hora de la mañana, en la parada que está cerca de Txagorritxu, la mayoría de los estudiantes no pagan. De ahí mi más absoluto enfado”, decía el otro.

Algunos conductores transmiten una percepción similar a la recogida con esas palabras en el buzón ciudadano. Secundan la idea de que no hay suficientes revisores. Consideran, además, que los que hay no cuentan con las herramientas necesarias y por tanto no pueden desempeñar su trabajo. “Es como si no hubiera ninguno”, lamentan.

Tuvisa explica que, “en el ámbito municipal, la multa es un ejercicio de potestad sancionadora muy condicionado”. Ese es el motivo por el que se recurre a la figura del conocido como billete extraordinario. Ante su ausencia de capacidad sancionadora, el reglamento de transporte urbano de Vitoria prevé, para aquellas personas que viajen sin título válido, la emisión de “un billete extraordinario de 50 euros, para que lo abone en las máquinas de autoventa o dispositivos de Tuvisa en el plazo de 7 días naturales desde su requerimiento”. De no hacerlo en un plazo de siete días naturales, se interpondrá una denuncia para la instrucción de un expediente sancionador por infracción administrativa, pudiendo llegar a recurrirse a la Policía local si es necesaria para la identificación. “El personal de Tuvisa estará facultado a requerir a la persona viajera sin título de viaje válido a que abandone el vehículo en la primera parada que se produzca”, añade el texto.

“Dos frente a 19 millones”

La presidenta le ha afeado al concejal 'popular' que no haya planteado la cuestión previamente en el consejo de administración de Tuvisa, para el que los partidos designan representantes. “Si lo que usted pretende es empañar la imagen de la gestión del transporte público de nuestra ciudad, le diré que, como consejero de Tuvisa [que Iturricha es], debería también asumir sus responsabilidades”, le ha espetado. Le ha acusado, además, de cuestionar el BEI, una línea que ha implicado en algunos tramos la reducción de carriles para el transporte privado y que por ello ha suscitado algunas críticas de la ciudadanía. Y le ha lanzado un dato: 5.827.927 usos del BEI durante 2025. “Dos testimonios frente a más de 19 millones de usos ponen de relieve que el fraude que pueda existir no [tiene] números de relevancia”, ha colegido. “A usted no le preocupa Tuvisa, a usted no le preocupa la ciudadanía, a usted lo que le preocupa es hacer demagogia política muy fea”, le ha reprendido.

Iturricha, en su respuesta, ha hablado de “descontrol”, ha tildado a la presidenta de “colmo de la incompetencia” y la ha acusado de actuar con “desidia”. Ha llegado a pedir incluso su relevo al frente de la sociedad municipal. “Llevamos cuatro años enteros con las puertas abiertas al fraude en el BEI. Cuatro años en los que las personas honradas, como las que han escrito, ven con impotencia, con frustración cómo otros suben gratis ante la pasividad de usted y de su Gobierno”, le ha reprochado. Junto a Reyes se encontraba Beatriz Artolazabal, teniente de alcaldesa y concejala delegada de Espacio Público y Barrios. “No se trata de un fallo técnico o en la puesta en marcha de este servicio, porque han pasado cuatro años que no han sido suficientes para poner algo tan básico o elemental como un sistema de control. [Tendría] que haber nacido ya con él”, ha abundado el concejal del PP.