Vitoria insiste en utilizar vehículos diésel de 2006 para cubrir el BEI o “bus eléctrico inteligente”
La compañía municipal de autobuses de Vitoria, Tuvisa, persiste en la utilización de unidades con motores de combustión para cubrir las rutas del denominado BEI o “bus eléctrico inteligente”. Este jueves, un autocar Mercedes-Benz diésel matriculado en 2006 estaba realizando a mediodía servicios de la línea B del BEI, la que circunvala la ciudad contra el sentido de las agujas del reloj.
Este periódico viene denunciando estas incidencias desde hace meses. De hecho, el mismo autobús de 2006 que estaba realizando ese trayecto este jueves, el número 53 de la flota de Tuvisa, lo ha hecho en varios momentos de este mismo año y también a lo largo de todo 2025. Es una de las unidades más antiguas operativas en la ciudad, con 1,1 millones de kilómetros recorridos a comienzos de año. Se da la circunstancia de que, desde hace meses, Tuvisa dispone de unidades eléctricas haciendo otras líneas. La 4 ya está totalmente electrificada, pero hay vehículos de esta tecnología prestando servicio en otros recorridos que no se publicitan como eléctricos.
El Ayuntamiento publicita el BEI como “un medio de transporte eléctrico cero emisiones”. “No contamina, no emite humos y tiene bajos niveles de contaminación acústica. Contribuye a que respiremos un aire más limpio y disfrutemos de una ciudad más sostenible”, se indica en la web oficial. Se añade, asimismo, que ofrece “vagones grandes y espaciosos y un diseño futurista pensado en el confort del pasaje”. “También dispone de un sistema de guiado automático para que la aproximación a las paradas sea más precisa”, se destaca, igualmente.
Los autobuses diésel también son empleados en festivos y fines de semana para relevar a vehículos híbridos de la marca Vectia que, según las denuncias recogidas por este periódico, presentan problemas mecánicos frecuentos. Fue en 2018 y 2019 cuando se adquirieron diez Vectia de motor híbrido, que también lucen publicidad alusiva a que son “más sostenibles”. Tienen un uso de entre 201.334 y 263.561 kilómetros. Es decir, sus recorridos anual pueden llegar a ser de la mitad que los diésel antiguos.