El parón a la cultura perjudica especialmente a trabajadores jóvenes

El Consejo de la Juventud de Extremadura (CJEx) está a favor de las distintas movilizaciones que se están convocado desde el sector cultural para defender a la industria y los puestos de trabajo que representa.

En una nota, la organización juvenil entiende que la nueva normalidad implica diferentes medidas de control y seguridad, pero advierte también de que el impacto sobre el sector de la cultura puede ser “irreversible” y llevar a un “descalabro”.

“Por todos es conocida la precariedad de un sector al que se vincula con una sociología bohemia, que por otro lado no ha sido sino una etiqueta social para la precariedad generalizada en la que ha vivido siempre”.

Afirma que en muchas ocasiones se confunden las situaciones personales “minoritarias” de los principales referentes, así como que se desconoce las dificultades económicas, laborales y empresariales que rodean al sector cultural de base.

En este sentido, subraya que es en las pequeñas compañías, nuevos grupos e iniciativas artísticas donde se concentra el mayor volumen de juventud en el sector, con una situación “precaria” dentro de un entorno “ya complicad”.

Seguridad viable

Por ello, el organismo de la juventud extremeña destaca la importancia de encontrar el mejor equilibrio entre seguridad y viabilidad de las actividades culturales.

“Si esto no se consigue, no solo perderemos la oferta cultural presente, sino que la imposibilidad de continuar la actividad en el sector sacará a gran parte de los nuevos creadores y la juventud empleada”, advierte.

Como otros ejemplos menciona que sectores como el de la hostelería o la mensajería, incluidos los riders, cuentan con mayor presencia de la juventud que, dada la realidad cotidiana de esas actividades, se ven expuestos en mayor medida al contagio que poblaciones en otros tramos de edad.

“Desde riders que entregan comida en domicilios donde son recibidos sin mascarilla a empleados de hostelería expuestos a clientes en las terrazas, son ejemplos de una juventud precaria y sobrexpuesta al COVID-19 y que además ahora son señalados injustamente”.