Extremadura aprueba el plan de recuperación del águila imperial ibérica
El Diario Oficial de Extremadura (DOE) publicó ayer una orden del Gobierno autonómico que aprueba el plan de recuperación del águila imperial ibérica en la región.
Publica asimismo otras dos órdenes a través de las cuales el Ejecutivo regional aprueba los planes de conservación del hábitat del águila perdicera y del buitre negro.
El Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti Brehm, 1861) es el águila más amenazada de Europa y una de las siete aves de presa más escasas del mundo. Su población mundial se sitúa en torno a 407, todas localizadas en la Península Ibérica, y Extremadura mantiene una población que se aproxima al 12,2 por ciento del total.
En cuanto a las poblaciones del Águila perdicera o Águila azor-perdicera (Aquila fasciata) se encuentran en declive en todo el mundo, y se estima la población reproductora europea en menos de mil parejas. De ellas casi el 80 por ciento se concentra en la Península Ibérica.
Dentro de España la situación a nivel es diversa ya que mientras en algunas comunidades autónomas se mantiene estable o aumenta, en otras disminuye radicalmente.
Las únicas poblaciones consideradas como estables son las existentes en Andalucía, Levante y Extremadura, que suman más del 80 por ciento de las parejas reproductoras españolas. La población extremeña de la especie, entre 90 y 105 parejas, presenta estabilidad en sus números desde los años 90.
El buitre negro, otra de las especies ahora regulada, se encuentra incluido en la categoría de vulnerable tanto en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero) como en el Libro Rojo de las Aves de España (2004).
Extremadura alberga la mayor población de buitre negro de la Península ibérica, con 919 parejas, lo que representa un 50 por ciento de la población localizada en el territorio español.