Las 49 personas arrojadas a un pozo de 25 metros en Valencia de Alcántara: 90 años de la tragedia de la Mina Terría

El municipio pacense de Valencia de Alcántara conmemorará este sábado, 26 de septiembre, el 90 aniversario de los asesinatos cometidos en la Mina Terría durante el inicio de la Guerra Civil. El acto cívico, de carácter institucional y abierto a la ciudadanía, rendirá tributo a las 49 personas represaliadas en 1936 cuyos cuerpos fueron arrojados a una antigua pozo de extracción de wolframio situada en la finca Cuadrillas de Arriba.

La convocatoria tendrá lugar durante la mañana en el cementerio municipal de la localidad y está organizada de manera conjunta por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX) y el Ayuntamiento de Valencia de Alcántara, con la colaboración de la Cátedra de Memoria Democrática de la Universidad de Extremadura (UEx).

Los asesinatos en el paraje de la Mina Terría se ejecutaron de forma sistemática a partir de finales de agosto de 1936. Las víctimas, arrojadas al pozo a unos 25 metros de profundidad, fueron represaliadas por su “lealtad a la II República y sin formación de causa ni proceso judicial alguno”, según destacan desde la ARMHEX.

De la fosa al mausoleo municipal

Entre las personas ejecutadas se encontraba el entonces alcalde republicano de Valencia de Alcántara, Amado Viera Amores, asesinado el 25 de septiembre de 1936. Aunque la mayor parte de los represaliados eran vecinos de Valencia de Alcántara, el listado abarca también a residentes de municipios colindantes de la comarca del Tajo-Salor, como Cedillo, Membrío y Herrera de Alcántara.

Los restos mortales de las 49 víctimas permanecieron en la cavidad de la mina durante más de ocho décadas hasta que fueron localizados y exhumados en 2018, en el marco de un convenio de colaboración suscrito entre la Diputación de Cáceres y el consistorio de Valencia de Alcántara con el asesoramiento técnico de arqueólogos e historiadores.

Tras los complejos trabajos de exhumación e identificación, los restos recibieron sepultura definitiva en julio de 2022 en el cementerio municipal. Durante aquel homenaje público se inauguró un mausoleo erigido en su memoria, sufragado por el Ayuntamiento y promovido por las familias de los fallecidos y la propia ARMHEX. Este sábado, cuatro años después de la inauguración del memorial y al cumplirse nueve décadas de los crímenes, familias y vecinos volverán a reunirse en el recinto para mantener el compromiso con la memoria democrática en la zona.