La Junta deja sin cubrir tres de cada cuatro rutas escolares y se ve obligada a pagar un 5% más
La Junta de Extremadura ha abierto una segunda convocatoria de emergencia para el transporte escolar después de que en la primera, planteada para cubrir 356 rutas, solo se haya propuesto la adjudicación de 91 itinerarios. La nueva convocatoria, comunicada por la Consejería de Educación el jueves al filo de la medianoche, incorpora 20 rutas más y eleva un 5% los precios respecto a la primera contratación.
Las empresas disponen ahora hasta el domingo 23 de agosto a las 23.59 horas para presentar sus ofertas, en una nueva carrera contrarreloj para garantizar el transporte escolar cuando quedan menos de tres semanas para el inicio del curso, previsto para el 10 de septiembre.
La nueva convocatoria llega apenas unas horas después de que Educación comunicara, a las 21.37 horas del jueves, la propuesta de adjudicación de 91 de las 356 rutas incluidas en la primera emergencia. Eso significa que permanecen pendientes 265 itinerarios de aquella primera convocatoria.
En cualquier caso, la dimensión del problema sigue siendo considerable: la Administración tiene que resolver en cuestión de días la cobertura de cientos de rutas para garantizar que el servicio esté disponible desde el primer día de clase.
Una segunda convocatoria que llega antes de cerrar la primera
La publicación de la segunda convocatoria se produce mientras algunas empresas todavía estaban esperando conocer el resultado de la primera. El plazo para presentar ofertas a las 356 rutas iniciales terminó el pasado lunes, 17 de agosto, a las 12.00 horas. Sin embargo, uno de los transportistas consultados por elDiario.es asegura que hasta este jueves desconocía si había resultado adjudicatario de alguna de las dos rutas a las que había concurrido con sus vehículos.
La comunicación de las primeras propuestas de adjudicación llegó finalmente a las empresas este jueves por la noche.
El empresario considera que, antes de abrir nuevos procedimientos, la Administración debería facilitar el resultado completo de la primera convocatoria, incluyendo no solo las empresas adjudicatarias sino también los importes por los que se ha adjudicado cada itinerario. “Si a una ruta han ido tres empresas, queremos saber a quién se la han dado y por cuánto importe”, señala. A su juicio, disponer de esa información resulta fundamental para comprobar la transparencia del proceso y poder comparar las ofertas presentadas. “Todavía estamos esperando que nos digan si me han dado alguna de las dos a las que opté”, explica.
La publicación de una segunda convocatoria mientras todavía se estaban conociendo las adjudicaciones de la primera le genera desconcierto: “¿Cómo van a sacar la segunda convocatoria si todavía estamos esperando que nos digan las adjudicaciones de la primera?”.
Un 5% más de precio
Una de las novedades de la segunda convocatoria es que la Junta ha decidido incrementar un 5% los precios respecto a los establecidos en la primera. La subida se produce después de que los transportistas hayan advertido del incremento de sus costes, especialmente por el combustible, y de que parte del sector esperase conseguir una mejora superior en las sucesivas contrataciones de emergencia.
Otro empresario consultado sostiene que algunas empresas están esperando a las últimas convocatorias para presentar sus ofertas y tratar de conseguir mejores condiciones económicas. Según su versión, el sector aspira a obtener alrededor de un 10% adicional en las nuevas rutas.
Su argumento es que el año pasado las empresas lograron una mejora aproximada del 20% y que ahora pretenden volver a presionar a la Administración. “Hay gente no va a concursar hasta que vayan llegando los días porque quieren volver a apretarle a la Junta como el año pasado”, sostiene.
La Junta finalmente ha aplicado finalmente una subida del 5% en esta segunda convocatoria, por debajo de ese incremento del 10% que, según el empresario, algunas compañías estaban esperando.
La paradoja del acuerdo marco
Otro transportista también cuestiona las condiciones económicas que afrontan las empresas que sí participaron en el procedimiento ordinario. En su caso, asegura que tiene cuatro rutas adjudicadas dentro del acuerdo marco por un periodo de dos años. Los precios, afirma, son los establecidos en aquel procedimiento y los considera insuficientes.
El empresario sostiene que esas rutas quedaron vinculadas durante dos años a unos precios que considera “ridículos”, mientras que las empresas que no participaron en el procedimiento ordinario o que esperan a las contrataciones de emergencia pueden terminar consiguiendo mejores condiciones económicas: “Nos dieron el precio que salió en el acuerdo marco y estamos hablando de que ese precio es ridículo”, afirma.
A su juicio, esta situación penaliza a quienes siguieron el procedimiento ordinario frente a quienes esperan a las contrataciones de emergencia para negociar unas tarifas superiores.
“Lo que no hay derecho es que uno que se porta mal, para cobrar, vaya a conseguir un 30% más”, se lamenta, en referencia a su previsión de que las empresas que esperan a las nuevas convocatorias puedan acabar obteniendo mejoras de alrededor de un 30% acumulado.
El origen: un concurso paralizado por un anexo
La actual sucesión de contratos de emergencia tiene su origen en la paralización del procedimiento ordinario para adjudicar las rutas del próximo curso. Según explica el transportista, las empresas habían dispuesto de aproximadamente un mes para presentar sus ofertas cuando la Administración decidió anular el procedimiento por un problema relacionado con uno de los anexos.
La discrepancia, según su relato, estaba relacionada con la forma de calcular la antigüedad de los vehículos. En uno de los documentos se establecía que debían calcularla las propias empresas y en otro anexo el cálculo aparecía realizado de otra manera.
El empresario considera que el problema podía haberse resuelto mediante una subsanación sin necesidad de anular el procedimiento: “Una hora antes de que se acabe el tiempo dicen que se anula todo por un anexo”, recuerda. A su juicio, la Administración podría haber concedido unos días para corregir el documento y continuar con la contratación.
La paralización obligó a la Junta a recurrir a la contratación de emergencia para intentar garantizar las rutas desde el inicio del curso.
Más de 5.000 euros pendientes desde junio
A los problemas con la contratación se suma, según este transportista, el retraso en el pago de servicios que ya ha realizado. El empresario asegura que la Junta todavía le debe más de 5.000 euros correspondientes a dos rutas realizadas durante el mes de junio. Pero esta no sería la única cantidad pendiente. También reclama el pago de otro servicio de transporte individualizado que presupuestó inicialmente en unos 38.000 euros.
Se trata de lo que en el sector denominan un coste de servicio. Según explica, el procedimiento consiste en que el empresario presenta un presupuesto para un transporte determinado y posteriormente el servicio se factura directamente al colegio. En su caso, asegura que recibió inicialmente un presupuesto de unos 38.000 euros para un servicio que había realizado. Sin embargo, la Administración le indicó que debía facturar en principio unos 17.700 euros.
El empresario explica que el servicio correspondía al transporte de dos estudiantes. Según su relato, a una de ellas la Junta le habría asignado alrededor de 17.000 euros para el transporte, mientras que la segunda “ni siquiera aparecía” inicialmente en la documentación. El resultado, denuncia, es que a estas alturas del verano todavía mantiene una cantidad importante pendiente de cobro: “Vamos a empezar el curso y todavía me deben 5.000 y pico euros por un lado y casi 21.000 por el otro”, afirma.
Según el empresario, la explicación que ha recibido es que no hay dinero para pagar. Si la situación no se resuelve, asegura que en septiembre tendrá que acudir a la Administración educativa para reclamar el importe pendiente y hablar el responsable del área de Educación al que identifica como interlocutor de estos servicios en Cáceres.
Una nueva carrera hasta el domingo
La segunda convocatoria abre ahora un nuevo plazo de apenas unos días. Las empresas podrán presentar sus ofertas hasta las 23.59 horas del domingo. La incógnita es cuántas compañías concurrirán con los precios ahora incrementados un 5% y cuántas de las rutas quedarán finalmente cubiertas.
El sector ya contempla la posibilidad de que algunas vuelvan a quedar desiertas y de que la Administración tenga que recurrir a una tercera convocatoria de emergencia a partir del lunes si no consigue cubrir todos los itinerarios.
Todo ello ocurre mientras el procedimiento ordinario continúa pendiente y cuando apenas quedan unas semanas para el inicio de las clases.
La situación deja sobre la mesa tres problemas simultáneos para la Administración educativa: resolver cientos de rutas que todavía no tienen empresa adjudicataria, garantizar que el transporte funcione desde el 10 de septiembre y afrontar las reclamaciones económicas de empresas que aseguran tener servicios ya realizados y todavía pendientes de cobro.
Para los transportistas, además, queda pendiente una cuestión de transparencia: conocer el resultado completo de las adjudicaciones, las empresas que han obtenido cada ruta y los precios por los que se han contratado los servicios.
La sucesión de procedimientos de emergencia, tras la paralización del concurso ordinario, mantiene así al sector pendiente de una nueva convocatoria que se resolverá prácticamente contra el reloj.