El incendio de Riglos podría quedar controlado hoy: los vecinos que aún siguen desalojados se preparan para volver a casa
El incendio de Las Peñas de Riglos encara su recta final. El Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), reunido este viernes por la mañana en la Sala de Crisis del 112, mantiene de momento el actual nivel de emergencia hasta que se complete el realojo de los vecinos de Santa Cruz de la Serós, las últimas personas que permanecen fuera de sus domicilios como consecuencia del fuego. Su regreso está previsto a lo largo de este viernes.
Una vez finalizado el realojo, se podrá rebajar la emergencia a Situación Operativa 2, Nivel de Protección Civil 0, momento en el que el incendio podrá darse por controlado. El fuego, declarado el pasado 10 de agosto, ha obligado a evacuar a 1.046 personas de 19 localidades, además de dos campings y un campamento temporal. Los vecinos fueron trasladados principalmente a Jaca y Ayerbe.
El director general de Interior y Emergencias, Miguel Ángel Clavero, ha explicado tras la reunión del CECOPI que la evolución es favorable y que el objetivo de la jornada es trabajar sobre los pequeños puntos calientes que todavía permanecen en el perímetro. La tormenta registrada este jueves, con entre 2 y 5 litros por metro cuadrado, también ha contribuido a controlar algunos de estos focos.
Clavero ha señalado que el incendio se encuentra ya “en fase de controlado”, aunque la declaración formal dependerá del director de extinción y podría producirse “a última hora de la tarde o mañana por la mañana”. En todo caso, ha remarcado que todavía no se puede hablar de extinción: “para extinguirlo del todo aún tardaremos unos días”. La previsión es que sean necesarias al menos otra semana de trabajos hasta poder darlo por completamente extinguido.
Entre 14.000 y 15.000 hectáreas quemadas
Respecto a la superficie afectada, Clavero ha precisado que el perímetro exterior del incendio alcanza unas 18.000 hectáreas, pero dentro de esa superficie hay zonas que no han ardido. Las primeras estimaciones mediante imágenes de satélite sitúan la superficie realmente quemada entre 14.000 y 15.000 hectáreas, una cifra que todavía deberá afinarse.
El director general ha destacado además la gravedad del incendio, que considera “sin duda alguna” el más grande y el más importante de este verano en Aragón por su afección. Ha señalado que alrededor del 95% de la superficie afectada corresponde a masa forestal y a zonas de alto valor ecológico en el entorno del monumento natural de San Juan de la Peña, además de antiguas repoblaciones de árboles adultos que también se han perdido.
El operativo se mantiene sobre el terreno
Aunque la emergencia encara su desescalada, los trabajos continúan para evitar cualquier reactivación. El operativo desplegado este viernes está formado por tres helicópteros ligeros, uno de coordinación, diez cuadrillas terrestres, tres cuadrillas helitransportadas, siete autobombas, un buldócer, un vehículo de puesto de mando avanzado y personal técnico especializado.
La labor se centra especialmente en la vigilancia y control de los puntos calientes que permanecen en el interior del perímetro. Tras la retirada de la UME, el dispositivo queda ya principalmente en manos de los medios de INFOAR y del Gobierno de Aragón, con cuadrillas, helicóptero, autobombas y agentes de Protección de la Naturaleza.
Además de la vigilancia forestal, Protección Civil trabaja para recuperar y garantizar los servicios básicos en los municipios afectados, especialmente el suministro eléctrico, el agua, las comunicaciones y la movilidad. Clavero ha explicado que todavía se están realizando analíticas para garantizar que el agua es apta para el consumo humano y que en algunos puntos se está suministrando mediante cisternas mientras se comprueba su potabilidad.
En cuanto a las carreteras, la única vía que permanece con restricciones es la A-1603 desde Santa Cruz de la Serós hasta el cruce con la carretera de Botaya. La previsión es mantener la restricción hasta el próximo 15 de septiembre para poder retirar árboles afectados por el fuego, limpiar la vía y garantizar la seguridad en el entorno de los monasterios de San Juan de la Peña.
Los caminos de la zona también permanecen restringidos para facilitar el trabajo de los efectivos y evitar interferencias en las labores de vigilancia.
El cambio de las condiciones meteorológicas también está favoreciendo la evolución del incendio. Aragón ha dejado atrás el episodio de altas temperaturas y humedades relativas muy bajas y ha entrado en un régimen de viento del noroeste, con temperaturas más bajas y previsión de tormentas durante el fin de semana. Clavero ha señalado que estas condiciones “siempre han ayudado” al control del fuego.
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