PP, PSOE y Vox celebran la prórroga de Almaraz hasta 2030 entre reproches cruzados y la oposición de Unidas

La confirmación oficial de la prórroga de la Central Nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030 ha desencadenado una intensa cascada de reacciones en el mapa político extremeño y nacional. Aunque PP, PSOE y Vox han coincidido en celebrar la decisión como un balón de oxígeno para la comarca de Campo Arañuelo, la noticia ha llegado acompañada de acusaciones cruzadas de oportunismo político, exigencias de ampliar la vida útil hasta 2050 y el rotundo rechazo de Unidas por Extremadura, la única fuerza parlamentaria que se opone frontalmente a la continuidad de la planta.

Guardiola y el PP: “Se hace justicia con Extremadura”

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha celebrado públicamente la medida acordada por el Ejecutivo central destacando que la prórroga “da certidumbre a una comarca” y “protege miles de empleos”. A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, la jefa del Ejecutivo regional ha afirmado que con la continuidad de la central “seguirá latiendo una parte esencial de nuestra tierra” al mantener una actividad que “durante décadas ha sido fundamental para la vida de tantos pueblos y familias”.

Guardiola ha considerado además que con esta resolución “se hace justicia con una central que es parte inseparable de la historia y el desarrollo de Extremadura”, al tiempo que ha querido agradecer explícitamente a “toda la sociedad extremeña” su movilización y firmeza en defensa de la planta cacereña.

El PSOE reivindica el diálogo y acusa a la derecha de “hacer ruido”

Desde la oposición autonómica, el secretario general del PSOE de Extremadura, Álvaro Sánchez Cotrina, ha calificado el anuncio como “una muy buena noticia para Extremadura, para el Campo Arañuelo, para Almaraz y para España en su conjunto”. Cotrina ha subrayado que “hoy no es un día para la política, es el día de los ciudadanos”, felicitando expresamente a los trabajadores y a los vecinos de la zona que han defendido la continuidad de las instalaciones.

No obstante, el líder de los socialistas extremeños ha cargado contra el PP y Vox, a quienes ha acusado de haber utilizado el futuro de Almaraz “para hacer ruido y confrontar con el Gobierno de España”. Sánchez Cotrina ha defendido que el PSOE siempre mantuvo una posición favorable a la prórroga “siempre que se cumplieran las condiciones” técnicas y de seguridad, reivindicando una vía basada en “el trabajo, el diálogo y la responsabilidad institucional”.

Vox exige ir hasta 2050 y atribuye el logro a la rebaja fiscal

Por su parte, los socios de investidura de la Junta han recibido la noticia exigiendo que la ampliación no se detenga en 2030. El vicepresidente del Ejecutivo autonómico y líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, ha señalado que la prórroga es tan solo “el primer paso”, pues el objetivo de su formación pasa por extender la actividad “hasta 2050”. Fernández Calle ha ironizado con un “bienvenidos los conversos” dirigido a quienes antes rechazaban la energía nuclear y ha reafirmo la postura de su partido bajo las proclamas “¡Almaraz, sí gracias!” y “¡Nucleares, sí gracias!”.

En el ámbito nacional, el diputado de Vox José María Figaredo ha tildado la resolución de “éxito tremendo para toda España” y “clave para el futuro energético”. Figaredo ha atribuido el resultado a la presión parlamentaria ejercida por su grupo y ha destacado como un elemento clave la negociación del pacto de Gobierno regional en Extremadura para suprimir impuestos autonómicos a las energéticas, solicitando además que esta extensión se aplique al resto del parque nuclear español.

Unidas por Extremadura denuncia un “patadón hacia adelante”

La nota discordante ante el acuerdo la ha puesto Unidas por Extremadura. Su diputado autonómico Juan Schirinzi ha manifestado un rechazo absoluto a la prórroga, considerándola “un patadón hacia adelante” que incumple los compromisos de cierre del parque nuclear. Schirinzi ha denunciado que la medida busca mantener operativa una infraestructura “obsoleta, amortizada a nivel público y económico y que ya ha superado su vida útil proyectada”.

A juicio de la formación de izquierdas, al Gobierno le ha faltado “valentía para llevar a cabo lo que los calendarios decían”, lo que a su parecer supone “alargar una agonía” para Campo Arañuelo en lugar de promover un plan de reconversión industrial con futuro. Schirinzi ha lamentado que la decisión beneficie a las empresas propietarias a costa de la exención de impuestos autonómicos mientras Extremadura mantiene “una espada de Damocles con una instalación peligrosa”, advirtiendo de que en 2030 la región volverá a encontrarse “con todo este circo”.