18 mujeres aprenden en Cáceres el oficio tradicional de las bóvedas de ladrillo para transformar la edificación

Cáceres pone el broche este viernes a una formación pionera y de alta demanda orientada a impulsar la participación de la mujer en un sector tradicionalmente masculinizado como es la construcción. Un grupo de 18 participantes ha concluido el curso presencial de construcción de bóvedas de ladrillo, una iniciativa desarrollada a lo largo de esta semana, que busca rescatar un valioso legado artesanal para aplicarlo a la edificación contemporánea dentro de la Eurorregión EUROACE.

El gran interés suscitado por la convocatoria se tradujo en más de ochenta solicitudes para las dieciséis plazas iniciales, lo que obligó a la organización a ampliar el cupo final hasta las dieciocho alumnas.

Las sesiones presenciales se han prolongado durante 30 horas repartidas en cinco días entre el Centro de Innovación y Calidad de la Edificación y la sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura. La enseñanza ha combinado el rigor teórico con una intensa carga práctica en la que las alumnas han trabajado directamente al aire libre, levantando arcos y estructuras en miniatura de tipo gausa con unos 140 ladrillos, reproduciendo los saberes empleados históricamente por los maestros albañiles de Extremadura y Portugal.

El programa ha estado dirigido por expertos y formadores como Máximo Portal, Manuel Fortea y José Carlos Salcedo, e incluyó visitas guiadas a distintos edificios patrimoniales de Cáceres para examinar sobre el terreno ejemplos reales de esta arquitectura popular, además de jornadas abiertas a la participación ciudadana.

Entre las asistentes figuran perfiles muy diversos que reflejan el atractivo transversal de la iniciativa, desde profesionales de la albañilería con empresa propia enfocada en la rehabilitación rural hasta arquitectas procedentes de otros países.

Desde la organización, impulsada por la fundadora de la empresa de impacto social Ella Construye, Laura Vaquero, se subraya la necesidad de dotar a las mujeres de competencias prácticas que rara vez se enseñan en las aulas convencionales, contribuyendo a recortar la brecha de género en un ámbito donde apenas un uno por ciento de los profesionales dedicados a la albañilería son mujeres.

El propósito central de este itinerario formativo reside en recuperar y preservar el conocimiento de la bóveda tabicada para evitar su desaparición, ofreciendo nuevas vías para la conservación patrimonial y la descarbonización del sector. Tal como señalan desde el Instituto Tecnológico de Rocas Ornamentales y Materiales de Construcción, entidad que coordina el proyecto, el uso de técnicas tradicionales con yeso de fraguado rápido y materiales locales reduce notablemente la huella de carbono embebida frente a los forjados convencionales de hormigón, aunando sostenibilidad y eficiencia energética.

Esta actuación se enmarca dentro de las actividades del proyecto transfronterizo FEENERT, cofinanciado por la Unión Europea a través del Programa Interreg VI-A España-Portugal (POCTEP) 2021-2027, y del Convenio EDEA CICE, y ha contado con la colaboración de la Junta de Extremadura, el Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura y PYMECON.