Más de 9.000 mayores de 55 años de pueblos extremeños aprenden a manejarse con la banca digital y la salud online
Un total de 20.666 personas residentes en cerca de 370 municipios de Extremadura han recibido formación en competencias digitales y uso diario de la tecnología. El programa, denominado REDigitalEX e impulsado de forma conjunta por la Red Extremeña de Desarrollo Rural (REDEX) y la Junta de Extremadura, ha presentado este lunes sus conclusiones, consolidándose como una de las actuaciones de capacitación tecnológica desarrolladas en la región para reducir la brecha digital en el medio rural.
De los municipios participantes, un total de 344 cuentan con menos de 5.000 habitantes. En cuanto al perfil de los alumnos, destaca la participación de más de 9.000 personas mayores de 55 años, quienes han adquirido conocimientos para desenvolverse de manera autónoma en gestiones cotidianas como el uso de la banca digital, la administración electrónica o el acceso a los servicios sanitarios. Asimismo, cerca de 14.200 de los participantes totales fueron mujeres, lo que según los organizadores refleja el impacto del proyecto en la digitalización rural femenina.
Balance por encima de los objetivos iniciales
Desde su puesta en marcha en el año 2023, la iniciativa ha superado en un 31% el objetivo inicial de asistencia, que se había fijado en 15.774 participantes. En total, se han impartido 1.781 acciones formativas que han sumado más de 14.000 horas de formación distribuidas por el territorio autonómico.
El director general de Digitalización Regional, Jesús Coslado, ha calificado el desarrollo de este programa como “un éxito profundo” para la digitalización de la ciudadanía en el ámbito rural. Por su parte, el presidente de REDEX, Francisco Sánchez Vega, ha señalado que el propósito de esta formación era “ayudar a la gente a vivir de una manera más fácil” en su relación diaria con la tecnología, defendiendo que la digitalización debe ser entendida como una herramienta de cohesión social y territorial. Los responsables del proyecto han concluido que paliar la brecha tecnológica en los pueblos no consiste solo en el despliegue de infraestructuras, sino en acompañar a los usuarios en el aprendizaje de estas herramientas.