Un chat saca a la luz casos de violencia entre los menores durante el confinamiento
El Teléfono de Ayuda a Niños y Adolescentes, que gestiona la Fundación ANAR, ha atendido más de medio centenar de consultas en Extremadura en las primeras semanas de estado de alarma, hasta el pasado 15 de abril.
Este servicio se ha reforzado en el actual periodo de confinamiento en previsión de que durante el estado de alarma las situaciones de violencia se agravarían y para conseguir una mayor protección de los menores y adolescentes durante esta situación excepcional, especialmente aquellos con posibles situaciones de riesgo dentro de su propio entorno familiar.
El refuerzo del servicio se ha realizado mediante el programa de “CHAT ANAR” y “EMAIL ANAR” y no por vía telefónica, proporcionando así todas las garantías de confidencialidad, seguridad y anonimato que necesitan los menores de edad.
Esta herramienta permite la conversación por escrito en tiempo real con los profesionales de ANAR desde cualquier dispositivo móvil, sin exponerlos a un mayor riesgo. Un chat que por tanto está permitiendo sacar a la luz los casos de violencia y otros problemas que están padeciendo en el ámbito familiar desde que fuera declarado el estado de alarma en España.
Maltrato y otras situaciones
ANAR ha recibido de toda España un total de 728 peticiones de ayuda, que se agrupan en 446 casos, un total de 57 procedentes de Extremadura, lo que supone el 1,8 por ciento de los casos, 55 de los cuales fueron consultas de orientación y orientación especial y dos de maltrato físico y psicológico.
Durante el año 2019 el Teléfono del Menor y el Adolescente recibió 45.423 llamadas procedentes de Extremadura, de ellas 3.357 en el mes de marzo, calificadas como de orientación, de las cuales que fueron notificados al Servicio de Protección y Atención a la Infancia por la gravedad de las mismas 107 casos, llamados de orientación especial.
De estos 107 casos, 52 estaban relacionados con episodios de violencia contra un menor de edad; 4 con maltrato físico; 5 de maltrato psicológico; 21 tenían que ver con violencia escolar; 7 con agresiones extrafamiliares; 5 con abusos sexuales; 4 con ciberacoso; 2 con violencia de género; 2 con expulsión del hogar, 1 con abandono y otro con “grooming” (engaño pederasta).
Ocho llamadas por problemas psicológicos, 16 relacionadas con dificultades de relación; 7 con problemas sentimentales; 6 con problemas con amigos; 5 con problemas en el colegio; otros cinco con problemas de sexualidad; 4 con adicciones; 1 con asuntos jurídicos; 1 relacionados con custodia y régimen de visitas y otras dos, relacionadas con tecnologías y fuga completan la relación.