Uno de los acusados por la muerte de Yoel Quispe en A Coruña buscó en internet “la condena si matas a alguien a puñaladas”

Yoel Quispe murió en la madrugada de la Nochebuena de 2023, cuando regresaba a casa tras una noche de fiesta. Tenía sólo 22 años. Lo mataron de una puñalada en el pecho en pleno centro de A Coruña. Tres jóvenes se sientan en el banquillo de los acusados: José Luis F., como supuesto autor material; Yared G., al que acusan de proporcionarle la navaja y Aarón L., que habría sido el encargado de deshacerse de un arma blanca que nunca apareció. La acusación particular –ejercida por los padres de Yoel– pide 25 años de cárcel para los dos primeros y 15 para el segundo. La Fiscalía sólo reclama condena, 14 años de prisión, para José Luis, mientras las defensas solicitan la libre absolución. Un jurado popular deberá decidir si son o no culpables de cometer, cooperar o encubrir un asesinato, ya que eso es lo que se juzga en la Audiencia Provincial.

Todo empezó en torno a las seis y media de la mañana, en el cruce entre las calles Juan Flórez y Sinfónica de Galicia. Según narraron varios testigos, Yoel se cruzó con un grupo de unas ocho personas y golpeó a uno de ellos. Así se inició una reyerta en la que Quispe fue agredido “con reiterados puñetazos y patadas” que, entre otras lesiones, le produjeron “traumatismos en la cabeza”. Dos de los jóvenes de ese grupo fueron condenados ya a nueve meses de prisión por un delito de lesiones tras un acuerdo de conformidad entra la Fiscalía, la acusación particular y las defensas.

Según los diversos relatos, esa pelea inicial acabaría desembocando en la muerte de Yoel pero no la provocó. Es en ella donde aparecen los tres acusados que, según reconocieron, intervinieron en un primer momento para “mediar”. El joven, rodeado, no habría distinguido entre enemigos y supuestos amigos. “Aún encima que te venimos a defender”, cuentan que llegó a decirle José Luis. “A mí me da igual que me lleven preso, que me dé mi amigo la navaja”, son las palabras que otro de los presentes pone después en su boca.

El principal acusado tenía 21 años en el momento del crimen. Los agentes que encontraron el cuerpo de Yoel “en un charco de sangre” lo identificaron, como al resto de los presentes. Cuando fue detenido, cuatro días después, se negó a declarar. Después de que se viralizase un vídeo en el que él mismo recreaba la puñalada, culpó a otra persona. “Me meten en un marrón, me buscan la ruina con lo que andan diciendo”, dice en un audio que se pudo escuchar en el juicio. Finalmente, acabó confesando. Tenía ya antecedentes por hurto y lesiones leves.

La búsqueda de condenas en internet

“Cuánto te piden de condena si matas a alguien de dos puñaladas”. Esa fue la búsqueda que Yared realizó en internet apenas unas horas después, en la noche de Navidad. Así lo atestiguó el policía nacional que analizó los móviles de los tres encausados. No fue sólo esa: ya por la mañana había buscado noticias sobre la muerte de un joven apuñalado. No existían registros similares antes de la pelea.

Amigos y familiares de Quispe se concentraron a las puertas de la Audiencia Provincial en el arranque de la vista. Su madre, Maritza Yovana Gómez, manifestó que su hijo era su apoyo y su “vida”, recoge Europa Press. “Era mi mano derecha”, aseveró a preguntas de su letrado en las que precisó que la víctima tenía dos trabajos y que le ayudaba no solo económicamente sino también con el cuidado de una hija de tres años.

“Me ayudaba con la niña al salir del trabajo”, explicó en una declaración muy emocionada en la que, además, señaló que tuvo que ejercer de “madre y padre”. “Si me devolvieran a mi hijo”, dijo en varias ocasiones. Un hijo que, aquel día, le dijo que después del trabajo saldría de fiesta y que quedaría a dormir con un amigo, algo que nunca sucedió.