La asociación ecologista Adega denuncia ante la Valedora la proliferación ilegal de eucalipto, de la que culpa a la Xunta

En Galicia, a pesar de la moratoria que impedía dedicar nuevos terrenos al eucalipto, esta especie ha seguido proliferando y lo ha hecho de forma ilegal y descontrolada, según denuncia la asociación ecologista Adega, que ha llevado la cuestión ante la Valedora do Pobo. Le pide que investigue lo que califica de “actuación negligente” de la Xunta, a la que acusa de pasar por alto las infracciones.

Adega señala que la expansión “vertiginosa” de la especie en las últimas décadas ha sustituido otras coberturas vegetales, como masas de bosque autóctono, pastizales, áreas de matorral o tierras agrícolas y hace que Galicia sea más vulnerable a los incendios y a la sequía.

La superficie de eucalipto, según los datos de la Xunta, supera las 438.000 hectáreas, sin tener en cuenta las masas mixtas en las que está mezclado con otras especies, destaca la asociación, que califica de “fracaso absoluto” la moratoria que impedía nuevas plantaciones que entró en vigor en 2021 por un periodo de tres años y que la Xunta ha flexibilizado tras ese plazo, permitiendo que el eucalipto ocupe terrenos hasta ahora libres de la especie si el propietario decide llevarla desde otras fincas en las que se haya degradado el cultivo y a cambio de retirarlo de estas últimas.

Según los datos del Inventario Forestal Continuo de Galicia, desde el inicio de la moratoria de 2021, la superficie de eucalipto creció unas 30.000 hectáreas, lo que supone un incremento de casi el 7%, más del doble de lo previsto.

La asociación atribuye la situación a la “inactividad y dejadez” de la Consellería do Medio Rural. Critica que, para empezar, la moratoria se anunció con meses de antelación con respecto a su entrada en vigor, de modo que hubo “un claro efecto llamada”. Y, para continuar, asegura que la Xunta no hace inspecciones de oficio e incumple la obligación de resolver gran parte de los expedientes iniciados cuando alguien presenta una denuncia. “Este escandaloso absentismo de la Xunta difunde el mensaje de que la normativa no sirve de nada y las infracciones en materia forestal van a quedar impunes”, protesta.

Añade que no se conocen datos oficiales de la Xunta sobre el control de las plantaciones ilegales. Desde que entró en vigor la moratoria de 2021 y hasta julio de 2025, Adega indica que denunció 680 parcelas con cultivos contrarios a la ley. Asegura que solo 59 tuvieron respuesta. Entre esas respuestas, ocho fueron para dar traslado a otra administración u órgano y en 27 hubo apercibimiento o se incoó un expediente sancionador. Entre estos 27 casos, 24 acabaron archivados y tres implicaron la retirada de eucalipto. La asociación se queja de esa falta de reacción ante las denuncias: apenas hay expedientes y, si los hay y derivan en sanción, “las mutas son de escaso importe y las plantaciones de eucalipto casi siempre se quedan sin ser retiradas”.

“La dejación institucional contribuye a que, en la práctica, las plantaciones de eucalipto gocen de una impunidad que roza la prevaricación”, acusa Adega, que avisa de que la situación no va a hacer más que empeorar con la mayor permisividad anunciada por la Xunta.